Pº de Gràcia Foto A.C.P.
Lang Lang
Records
Actualment un passeig
saturat de turistas,
bocavadats davant
edificis modernistes.
Amb llargues cues
per poguer ser visitats,
amb cita prèvia, esclar.
Ara passo poc per aquí
m'atabala tanta gentada
a tot arreu sense moure's.
Escolto una mica un piano,
sembla estrany al carrer,
però es un concurs molt bo
i reparteixen instruments
pels llocs mé emblemátics
d'aquesta ciutat dels prodigis.
Aprofito per fer-li una foto,
pues al fonses veu el xamfrà
on vaig viure un bon grapat d'anys,
inclús tinc una foto a on estic al balcó,
escridassant com fos un activista.
Però no sempre fou així,
quan viviem en blanc i negre
els turistes eran escassos
i els negocis eren pensats
simplement per atendre
burgesos veïns del barri.
Tot era ordre imposat,
recordo un dia, com venia,
amb el seu imponent cotxe,
el autoproclamat generalíssim.
Allà dempeus, saludant, cofoi,
sobre el descapotat vehicle,
sense cap mena d'entusiasme
envoltat de la seva guardia,
aquells maleïts moros a cavall.
Només els fars del cotxe,
un descapotable clàssic
d'aquells de luxe, del rei,
eran tan grossos
com les casseroles de l'avia.
A mi tot alló no en deia res,
tampoc es que entengués
aquell sobtat interès despertat
entre els meus conciutadants.
Però es clar, jo era xic
a mi, de tot aquell cuadre,
m'agradaven el cotxe i els cavalls,
tot el demés em feia nosa
i no li prestava massa atenció.
Estavem jugant un cosí i jo,
imitant una lluita entre
els ferotges vikings
i els més civilitzats
però perversos anglesos.
Amb lo cual anàvem sortint
al balcó ben disfressats
i amb les espases enlairares,
jo amb un escorredor al cap
com una mena de casc.
Per espant de la familia
congregada a la sala
que mirava la pomposa
desfilada que s'anava
aproximant a pas lent,
i alhora tots el terrats
veïns al nostre, plens,
de membres de la policia,
seriosos i ber armats,
amb cara de males puces,
com era el seu habitual costum.
De tant en tant i com qui no vol,
els records torneni s'acomoden,
sense fe soroll, només de passada,
simplement per provocar un somriure.
Terrassa, 4 juny 2026
***
Recuerdos
Un paseo actualmente
saturado de turistas,
bocaviertos delante
edificios modernistas.
Con largas colas
para poder visitarlos,
con cita previa, por supuesto.
Ahora vengo poco por aquí
me aturulla tanta gente
por todas partes sin moverse.
Escucho un poco el piano,
parece extraño en la calle,
pero es un concurso muy bueno
y reparten instrumentos
por los sitios más emblemáticos
de esta ciudad de los prodigios.
Aprovecho para hacerle una foto
pues al fondo se divisa en el chafrán,
en dónde viví un buen número de años,
incluso tengo una foto en en la que estoy
arengando a las masas desde un balcón
como si fuera un activista.
Pero no siempre fue así
cuando vivíamos en blanco y negro
los turistas eran escasos
i los negocios estaban pensados
simplemente para atender
a los burgueses vecinos del barrio.
Todo era orden impuesto,
recuerdo un día, como venía,
con su imponente coche,
el autoproclamado generalísimo.
Allí puesto en pie saludando satisfecho
sobre su descapotado vehículo,
sin nngún tipo de entusiasmo,
rodeado de su guardia personal,
aquellos malditod moros a caballo.
Solamente los faros del coche,
un descapotable clásico
de aquellos de lujo del rey,
eran tan enormes
como las cacerolas de la abuela.
A mí todo eso no me decía nada,
tampoco es que entendiera aquel
sorpresivo interés despertado
entre mis conciudadanos.
Pero claro, yo era muy chico,
a mí de todo aquello
me gustaba el coche y lso caballos.
Todo lo demás me sobraba,
y no le hacía demasido caso.
Estavamos jugando un primo y yo
imitando una lucha entre
los feroces vikingos
y los más civilizados
pero perversos, ingleses.
Con lo cual íbamos saliendo al balcón
totalmente disfrazados
y con las espadas en alto
yo con una escurridera en la cabeza
haciendo las veces de casco.
Para espanto de la familia,
congregada en la sala,
que miraba la pomposa desfilada
que se iba aproximando lentamente
y a la vez a las azoteas
vecinas a la nuestra, llenas
de miembros de la policía,
muy serios y bien armados
con cara de malas pulgas
cosa siempre habitual en ellos.
De tanto en tanto y como quien no quiere la cosa,
los recuerdos regresan y se instalan
sin hacer ruido, solo de pasada,
simplemente para provocar una sonrisa.

Aquests dies que es conmemora el centenari de Gaudí i que Bcn rebrá una visita especial , avui apreciat Alfred , ens poses la foto de la emblemàtica Casa Batlló , peró al costat , hi podem contemplar la casa a on hi vivíes tú. M.ho havíes comentat ,.i es tot un privilegi haver viscut en el carrer més maco i més important de Bcn. Allà hi van passar aconteixements de tota mena i tú , de infant i de adult , desde els teus bslcons , hi vas contemplar el pas de la història , de la vida mateixa . Avui tot ha canviat , i comprenc que quan hi passes et venen tants records ,...una mica de nostàlgia i un somriure. Un bell relat amb músia de Beethoven , i no podía acabar més bonic ! Moltes gràcies , Alfred ...
ResponderEliminarEn aquella época, a la Casa Batlló, hi havia una galeria d'art que es deia Syra, si no ho recordo malament. més tard d'aquest record que parlo aquí, inclús desde casa, podiem veure la part alta de la casa, pues el edifici que teniem a l'altre banda del carrer Aragó, el varen remontar més tard. Si, vaig viure las famosas manis pro amnistia i estatut d'autonomia. Gràcies, Pepi!
EliminarVas ser un veí privilegiat , que li passava l.història de Bcn per devant de casa...Enhorabona Alfred !..
ResponderEliminarSi, però d'aixó no era conscient al seu moment, va ser a posteriori.
EliminarGràcies, Pepi!
La ciutat dels prodigis ara és la ciutat dels guiris.
ResponderEliminarSaludos.
No res a veure, ara es uan ciutat que et fa fora i no tens ganes de tornar-hi.
EliminarSalutacions.
Cuando vivíamos en blanco y negro todo iba más despacio, quizás los recuerdos lo han distorsionado y no eran tan maravillosos aquellos años, pero es cierto que algo de la esencia de esos barrios la hemos perdido, ¿verdad?
ResponderEliminarSí, eso también, y todo estaba muy definido y que no se te ocurriera cambiar nada. Esos años, de maravillosos tenían, que era más jóven y con una situación personal más tranquila.
Eliminarla vida es extraña, ¿verdad? tanto tiempo, y aún no ha logrado ubicarme en mi lugar.
EliminarDigamos que, por mi parte, soy de los que se han tenido que reinventar.
EliminarVisto así prefiero el abigarrado turisteo... que tampoco... pero la visita esa suena verdaderamente terrorífica... los juegos de niños en cambio tienen su aquel, ya no juegan así nuestros pequeños... qué delicia el piano que suena...
ResponderEliminarEvidentemente, son épocas que no se pueden comparar; aunque no estemos en el mejor de los mundos, entre una dictadura de comportamiento civil obligado a otro, molesto porque todo el mundo quiere venir, hay una diferencia notable. Otra cosa es que, personalmente, en cuanto a cómo era el vivir ahí, no hay color.
EliminarMuchas gracias, Milena.
Un beso.
Sonrío pensando en los muchos que se habrán distraído con la lucha de los pequeños espadachines en lugar de mirar al protagonista de la caravana! Un abrazo Alfred, gracias siempre por la música!
ResponderEliminarEs la parte más humana.
EliminarUn abrazo, maría cristina.
Muchas gracias a ti.
Sí que gusta recordar de vez en cuando y comparar...
ResponderEliminarY escuchar esa belleza de música.
Un beso.
Bueno, cuando vas paseando por lugares muy vividos, es fácil rememorar hechos pasados. ;)
EliminarGracias, Amalia.
Un beso.
Hola Alfred, gracias por regalarnos estos versos con la sonrisa de otros tiempos. Besis
ResponderEliminarMuchas gracias, Inma. Me place que te permita sonreir.
EliminarBesis.
Un balcó des d'on vas poder viure dues etapes d'inquietuds i pensaments ben diferents, la de nen i la de jove.
ResponderEliminarSempre m'ha agradat molt Barcelona, suposo que sóc una turista més d'aquestes que omplen els carrers (tot i que no m'agradin les massificacions), trobo que té un encant especial, encara que no hi podría viure.
Una idea genial deixar pianos per la ciutat, almenys poden endolcir l'anar i venir de gents que s'aturen a escoltar aquests músics "improvisats" per una estona.
Una foto molt maca, com la peça interpretada per aquest geni.
Aferradetes, Alfred.
Es un dels encreuament més vitals socialment parlant. Aquí s'han viscit moments histórics importants. El concurs de música de la Maria Canals, es tot un esdevinent musical de primer ordre.
EliminarMoltes gràcies, Paula!
Petonets.
Repetiré una vez más que escribo brevemente este comentario porque el cansancio se ha quedado conmigo para siempre.
ResponderEliminarAlfred, este paseo por el Passeig de Gràcia mezcla música, memoria y esa mirada tuya que convierte una simple foto en un viaje: el piano en la calle, la casa donde viviste, los juegos de infancia y aquel desfile que hoy solo provoca una sonrisa lejana. Un texto lleno de vida recordada.
Un fuerte abrazo, Alfred.
Hola, Enrique, gracias por venir; es de un mérito inmerecido, sabiendo el esfuerzo que te representa, pero también un orgullo poder contar con tu visita. Esas contradicciones que hacen de la amistad una cosa estupenda.
EliminarLa verdad es que podría hacer toda una serie de recuerdos del lugar en diversas épocas.
Un fuerte abrazo.
Bonitos recuerdos; es cierto que cuando se echa la vista atrás ves los cambios y las cosas cómo van evolucionando. A veces no nos gustan esos cambios, pero el progreso es lo que tiene.
ResponderEliminarLos turistas lo llenan todo, pero dejan divisas, ajjaj, al menos eso dicen.
Un abrazo.
La verdad es que cuando te vienen esos recuerdos, siempre lo hacen con una capa abundante de almíbar. No regresaría para nada a la época en blanco y negro, por mucha nostalgia que pueda tener. El modelo económico basado en eso lo vamos a pagar caro. Pero esa es otra historia.
EliminarUn abrazo, Campirela.
Has repartido a diestro y siniestro, hasta a la pérfida albion. Los caballos debían parecer las hos..., aunque por aquel entonces aun se debia ver policia ( aunque fuera gris) con ellos.
ResponderEliminarAhora vas por el centro y si atisbas algun grupo que parece nacionacional, cuando pasas ju to a ellos, te desmienten.
Abrazooo
Venimos de donde venimos y eso no lo podemos cambiar. Aquella visión se quedó fijada en la memoria, por aquella especie de miedo escénico de que algo no está donde debiera. Lo de la pérfida Albión era algo muy socorrido en los partes.
EliminarAbrazo.
No hay que rasgarse las vestiduras por encontrar cosas bonitas en medio de la dictadura. No quiere decir que se las debamos al dictador, ni que seamos fachas por eso. A mí, por ejemplo, me gustaba ser cincuenta años más joven.
ResponderEliminarUn abrazo.
No, claro que no; a pesar de todo, nos lo pasamos muy bien y sabíamos quiénes eran los malos. ;)
EliminarY además, eso, que éramos más jóvenes.
Un abrazo.
Pues tal como lo relatas en catarata has conseguido que yo hile recuerdos análogos, incluso de la primera vez que aquel personaje siniestro vino a la ciudad y nos sacaron a los colegios a la calle para vitorearlo, aunque ni siquiera se asomó a la ventanilla. La segunda vez que vino mis amigos íntimos y yo nos fuimos a pasar el día a un castro vetón en los montes de Ávila, a medida que avanzábamos en el coche nos íbamos cruzando por la carretera con la guardia personal de aquel de cuyo nombre no quiero acrodarme.
ResponderEliminarImagino que quien más, quien menos, en nuestra generación, tendrá parecidos recuerdos. Del individuo en cuestión, mejor caiga en el olvido de los necios, ese del que no se sale jamás.
EliminarEs una de las propuestas callejeras más, sacar un piano y animar a que los paseantes lo usen, eso serán recuerdos que tendrán los nuevos paseantes de Paseo, a nosotros nos quedan los nuestros y sacarlos del baúl es agradable. Un abrazo
ResponderEliminarSí, cada año, la primera quincena de marzo, se desarrolla este concurso musical, que con el tiempo ha ido abarcando más estilos musicales. Aunque tengan olor a naftalina, son los nuestros.
EliminarUn abrazo.
Imatges que ens porten records de la nostra juventud i de la nostra infantesa. Tantes coses han passat des que erem uns nens que ni la ciutat és como era ni la gent es comporta com abans de que hi hagués tant turisme.
ResponderEliminarJo, quan torno al barri on vaig néixer (el Poble Sec) ja no el reconec.
Una abraçada.
A plogut molt, la veritat es que moltes coses ja no les reconeixes.Més un lloc tan llaminé. La veritat es que ara amb supera.
EliminarUna abraçada.
Eso es lo mejor, que los recuerdos provoquen sonrisas, porque la niñez bien pasada y sin problemas es un recuerdo maravilloso cuando se echa la vista atrás.
ResponderEliminarBonitas letras para un tiempo pasado donde se vivió, lugares que siempre serán entrañables porque guardan parte de nuestra historia.
Un abrazo Alfred y buen fin de semana.
Sí, por supuesto, una de las ventajas de hacerse mayor es que lo relativizas todo y te vas quedando más pancho.
EliminarTuve suerte de poder estar en un lugar donde pasaron cosas, digamos, históricas.
Un abrazo y feliz finde, Elda.
La música y la poesía al aire libre, tienen el soplo de la libertad que ambas,alcanzan, cuando salen de la partitura y los libros.
ResponderEliminarUn abrazo.
Creo que al aire libre, todo es como más libre, valga la r...
EliminarQue corra la cultura, de eso se trata.
Un abrazo.
La vida entonces era muy distinta. Sí, en blanco y negro lo los más pequeños no teníamos ni idea de lo que sucedía entre esas personas emperifolladas y serias que provocaban más miedo que otra cosa!!
ResponderEliminarBesicos muchos
Tal cual como dices, Nani. Todo era muy serio, esto de lo que hablo aquí, creo que tendría unos 9 o 10 años, una edad en la que el mundo de los adultos es todo un misterio.
EliminarMuchos besitos.
un recorrido y una recordatorio que la vida , las personas y las cosas siempre cambian o caducan
ResponderEliminarbuen fin de semana
Por suerte es así, nadie es eterno, ni siquiera los dictadores.
EliminarFeliz finde!
Leerte es un lujo, Alfred, sabías? Uno aprende, perfila la mirada, describes y pintas de forma tan vívida...
ResponderEliminarAbrazo hasta vos!!
Muchas gracias, carlos. Son recuerdos de momentos vividos y eso facilita las cosas. :)
EliminarUn fuerte abrazo.
De aquella Barcelona, catalana, donde lo que abundaban erais precisamente catalanes. Turistas habría, sin duda, pero sin esa masificación que lo aturde todo.
ResponderEliminarViajaba una vez por semana, en alguna ocasión dos, para comprar en los mayoristas de moda, calle Trafalgar y aledaños, las existencias para mis tiendas en Bilbao.
Fueron años disfrutando de aquellos viajes. Unos 14.
Cena al final de Ramblas, excelente restaurante. Paseo por las mismas. El hotel cercano, etc.
Cuando no Mataró, Calella, Premiá de Mar, y tantos.
Un placer, Alfred. En algún momento debimos cruzarnos... :)))))
Abrazos.
Ahora es una exageración que te desborda y ahoga.
EliminarOstras, sí, era un centro logístico de primera al respecto; antes de eso estaban los almacenes de los fabricantes de tejidos; el de mi abuelo fue uno de ellos. Imagino que te refieres al Amaya; era un clásico. Hace años que no he ido y me da miedo llevarme un disgusto.
Sí, es muy posible que hayamos compartido un momento ciudadano. :)
Abrazos.
Ahora todo es inmediato, no tiene sentido sin selfie sin protones si. Calcular hasta la pose.
ResponderEliminarBueno, lo de la tontería de hacerse ver daría para un largo discurso.
EliminarTodo cambia . Te he imaginado con la escurridera en la cabeza y he recordado como sin apenas juguetes tirábamos de imaginación. Y la vida pasaba más despacio. Hoy todo es prisa .
ResponderEliminarBuena semana.
Un abrazo.
Pero no siempre para bien; aunque lo parezca, no quiere decir que quiera ir para atrás, pero sí que no estoy de acuerdo con muchas cosas.
EliminarBueno, era cuestión de hacerse un equipo, ad hoc. ;)))
Feliz semana, Laura.
Un abrazo.
M'ha agradat molt, Alfred. La fotografia és magnífica, però encara més aquesta manera d'entrellaçar el present amb els records d'infància. El pianista, el Passeig de Gràcia d'avui i aquell nen més interessat en els cavalls i el cotxe que en la desfilada formen una combinació molt evocadora. Una abraçada. 😊
ResponderEliminarMe alegro en grado sumo.
EliminarD'una foto de carrer, d'aquestes diguenme oportunistes, vaig muntar un record de la meva infància.
Una abraçada!
Hola Alfred, nunca te lo habré dicho, lo cierto es que tus blogs emanan enseñanzas, buen gusto, intachable correción y comprensión. No es darte la coba, sino expresarte lo positivos que son. Me gusta el piano en medio de la calle, entre la gente, pasear por esas calles que tienen unos edificios únicos...mi padre nos llevaba a todos a visitar su tierra natal, ahora te explicarás mejor estas cosas que te digo.
ResponderEliminarUn gran abrazo.
Hola, Mari Carmen, nunca es tarde si es para decir algo bueno de leer. ;)
EliminarCierto, con lo que dices, me imagino que tienes buenos recuerdos tambien de por aquí.
Un gran y cariñoso abrazo.
"Me aturrulla" :) qué bonita expresión.
ResponderEliminarBesitos de anís.
*Con eso de que blogger anexa las publicaciones cuando quiere, se me había pasado esta.
¡Hola, Sara! Es marca de la casa. ;)
EliminarBesitos anisados.
Ya llevamos un tiempo abandonados a nuestra suerte por parte de Blogger.