Foto de G.C.G.
Classical music, Tomaso Albinoni the best
Entre Montañas
Caminamos a paso lento, la nieve nos llega a media pierna, cada paso hay que darlo con energía, hundiendo bien la nieve, los demás siguen mis huellas, su caminar será más fácil, así y todo, se quedan algo rezagados.
El cielo es de un azul puro, a la que estemos un poco más arriba, pillaremos una zona soleada y algún tramo sin nieve.
Apenas les doy alguna voz de aliento, para que no se me escape el mismo.
Hemos de subir y bajar en la misma jornada, una exploración rutinaria, para evaluar un posible asentamiento, en fechas vacacionales.
De tanto en tanto, a medida que vamos ascendiendo para unirnos a ese cielo que nos espera ahí arriba, pasamos a la otra vertiente, la soleada, andaremos sobre seco, el sol se empieza a notar, podemos pasar a un paso más vivo, con suerte avistaremos algún isard.
Las piedras crujen, se amoldan entre ellas a nuestro paso, son capas desprendidas de las paredes superiores, donde el hielo hace de cuña y las revienta, caen desprendidas y reducen con los impactos. La imponente masa que hay encima, se estiliza.
Oír el chasquido, estremece lo suficiente, como para echar un rápido vistazo, por ver si ya van a caer o todavía les falta.
Todo con respeto y consideración, la montaña tiene sus cosas. Los compañeros empiezan a ser unos puntos verdosos, aun en un lento ascenso.
En esto, la montaña se desprende, unas cuantas toneladas se vienen abajo, por suerte había parado para coger resuello y ver por dónde andaban. Eso me salva de estar en la vertical del desprendimiento en caída libre. El tamaño de las piedras impresiona, apastarían cualquier cosa dándole una honrosa sepultura.
El ruido que ha ido in crescendo asusta, me pego como una lapa a la pared, el sonido afloja y una capa de polvo se eleva para cubrirlo todo en poco tiempo.
Mejor desandar un poco y recuperar la vertiente oscura, hago señas, tienen que haber oído el estruendo y visto la nube marrón. Les indico con gestos que sigan por la misma vertiente. Recupero el lento caminar, lo cual no quita el mirarlo todo con mucho respeto, aquí puede haber un alud de nieve con mucha facilidad, estamos en primavera.
Esta vez no me afecta, no lo veo, solo lo oigo, es un ruido más suave y húmedo, no veo ni siquiera la nube que se alza seguro. Cuando llego algo más arriba, apenas si se nota en el circo la pérdida de una capa.
Considero inútil intentar ver un lago que tiene que estar por ahí. Tampoco disponemos de mucho tiempo, la luz nos escaseará en el descenso, ya he tenido demasiadas emociones por una mañana.
Bajo presto, saltando como una cabra, al poco estamos todos juntos, les comento la situación y se avienen a girar sus pasos.
Les indicolo que creo es mejor, que quiero no entretenerme, la luz es importante, cuanto más abajo, más oscuridad tendremos en poco tiempo, me miran con cara de verme exagerando las cosas, entienden que me he asustado un poco y que sí, es mejor bajar con ligereza. Picoteamos algo de lo que llevamos e iniciamos camino.
Cuando ya estamos enfilando hacia los tramos bajos y sin problemas, habiendo ido a un paso más que ligero, me percato que, voy equipado con unas gafas de sol, de las muy oscuras.
Por suerte, les da por reírse de mis prisas y se chotean de mí, lo justo.
Alp, 22 agosto 2023

