martes, 14 de julio de 2026

VECINOS

 


Foto de A.C.P.


Vecinos

Mateo era el típico solterón del que nadie habla mal, era ese vecino que en vez de darle una patada al diario del segundo, que pasaban por debajo de la puerta cada día, en vez de darle una patada hacia la calle, lo recogía y lo dejaba en el buzón del vecino afortunado. El cual era precisamente Silverio, el más quejoso, con diferencia, de todos los vecinos respecto a la limpieza, educación y buenas maneras en el edificio. No en vano se pasaba el día encerrado en su piso, que parecía la biblioteca central, con todo el polvo del mundo en sus lomos. Cecilia la portera, que estaba en su puesto de ocho de la mañana a las ocho de la tarde, según convenio, bueno, lo de en su puesto, no era realmente cierto, pues a la vez estaba haciendo faenas de limpieza en diferentes pisos, con lo cual redondeaba sus emolumentos considerablemente. Era el típico edificio, con vecinos con muchos años a cuestas, en la que los que estaban en activo, laboralmente hablando eran los menos e incluso algunos no sabían bien que era eso, menos Antonio, que vivía de su mujer, en el tercero, en el piso de doña Aurelia, la pobre era viuda de un militar muerto prematuramente en una acción en el extranjero promovida por la ONU, y que le dejo una pensión escasa, por ello aceptaba realquilar habitaciones con derecho a cocina, pero ella no se quejaba de su situación, al fin de al cabo, estaba siempre distraída con sus inquilinos; Antonio, mientras, esperaba aprobar esa oposición para tener una plaza fija, bien remunerada y con pocas exigencias, que le permitiera tener esa seguridad añorada toda su vida y perseguida ya por sus padres. Había otro vecino curioso, don Arturo, pianista de renombre en su juventud, que se fue quedando encasillado en locales modestos, no pudiendo debutar en un gran foro musical. Era bueno, pero no tanto; siempre preferían a otro, con lo cual se dedicaba, en sus tiempos muertos, que eran muchos, a dar clases de piano, preferiblemente a señoritas jóvenes de buen ver. 


Terrassa, 14 de julio de 2026 

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