miércoles, 20 de mayo de 2026

 

Foto de A.C.P.


Requiem, Gabriel Fauré - Maîtrise Notre-Dame de Paris
Orchestre National Auvergne - Rhône - Alpes 

Despedidas 

Momentos de partidas, 
propias, ajenas, ignoradas, 
irreversibles o definitivas, 
buscadas o encontradas, 
punto y seguido o punto final. 

Por mi parte, no me recreo en ello. 
No estaré para poder ser consciente.
 de dejar testificación del momento. 
Con una crónica testimonial del adiós.

Tras vivir los vestigios de 
todo tipo de finales posibles 
tanto otoñales aceptados, 
fríos invernales sufridos, 
enamoradas primaveras, 
e incluso veranos optimistas. 

No pintaré de naranja ninguno, 
no son recuerdos para ello,
y cuando me toque ser protagonista, 
solo un blanco pulido y luminoso, 
podrá mostrar mi aureola final. 

Siendo a veces como un cadáver, 
flotando a la deriva del pensamiento, 
para dejar simplemente una idea 
espererando  ser recogida en un verso.


Terrassa, 20 de mayo de 2026


viernes, 8 de mayo de 2026

CAIGUTS

 

Foto de A.C.P



PAT METHENY - Don't Forget 1996.wmv


Caiguts 


Ens vàrem trobar 
en plena via d'ascens, 
allà tirats, ben bé al mig, 
com dos ninots de drap. 

Ell estava agenollat 
com un àngel caigut, 
amb cada ala mirant 
cap un altre costat, 
una mica com vençut. 

I jo, semblava que, 
i tornava a pujar, 
des de no sé on, 
després d'una forta 
devallada incontrolada.
 
No sé ben bé com, 
però es veu, que em vaig 
aninar a tornar-hi, 
coses de muntanyenc 
dels recalcitarnts. 

La ventada començava 
a apoderar-se de tota vida, 
vaig intentar ajudar 
recollint al company ferit. 

Però ell va dir -no cal, 
bellugant el cap, 
aquesta és la meva fi, 
tinc les cames trencades. 

Per sort la muntanya 
em perpet fer-la 
amb la companyia  
de la teva escalfor. 
- Com en dius d'això?
- Tenir molt mala sort. 
Ja! t'he vist caure 
per sobre meu. 

No pots estar gaire millor
 si, està clar, per això, 
agafem-nos les mans
 i pujem sense el cosos.


Terrassa, 8 maig 2026


 * Versió traduida propia


 Caídos 

Nos encontramos 

en plena vía de ascenso 

ahí tirados, justo en medio, 

como dos muñecos de trapo. 

Él estaba arrodillado. 

como un ángel caído, 

con cada ala mirando 

hacia su lado contrario 

un poco como vencido. 

Y yo parecía que 

volvía a subir,  

desde no sé dónde, 

después de una fuerte 

bajada incontrolada. 

No sé del todo cómo 

pero se ve, que pude 

animarme a regresar, 

cosas de un montañero 

de los recalcitrantes. 

La ventisca comenzaba 

a adueñarse de toda vida, 

entonces intente ayudar, 

recogiendo al compañero herido. 

Pero él me dijo que no con la cabeza, 

este es mi final tengo las piernas rotas. 

Por suerte la montaña 

Me permite hacerla 

Con la compañía  

de tu calor. 

¿Cómo le llamas a eso? 

Tener muy mala suerte. 

ya, es que te he visto caer 

por encima mío. 

No puedes estar mucho mejor, 

Sí, está claro, por eso, 

cojámonos de las manos 

y subamos sin los cuerpos.