miércoles, 10 de junio de 2026

¡A ESCRIBIR!

 Propuesta Juevera de Artesanos de la Palabra 



Barber: Adagio for Strings, op.11 




A Escribir! 


Hay días que, estando ante un bello paisaje, la inspiración te hace volar alto, solo necesitas con la mayor urgencia un soporte fiable para ir poniendo tus ideas en orden, plasmar esa belleza e intentar llegar a otras personas, ese gozo que sientes y tienes la necesidad de compartir, porque sí, porque las cosas cuando las compartes adquieren mayor importancia. Con lo cual, una simple y modesta libreta, con la compañía de un fiable lápiz bien afilado, con su punta de grafito, dispuesta para plasmar nuestros pensamientos por escrito, con la seguridad añadida que da el disponer de una goma incorporada, para alguna posible corrección, que se pudiera necesitar.




Por suerte, no necesito ningún tipo de aditivo para cumplir con mis deseos de hacer llegar mis ideas, sensaciones, deseos, e incluso sentimientos ante la hoja en blanco, desafío imperioso que exige y merece ser rellenado de forma y manera que consiga el interés del posible lector. Con la mente lo más clara posible y organismo depurado de ingredientes que fuesen los más adecuados para una buena disposición mental, pero, eso sí, con las vitaminas que una sencilla naranja nos pueden aportar, a una mente necesitada de un buen y vitamínico combustible.




A veces, ante una determinada imagen, te vienen recuerdos de situaciones, o de personas, o de intenciones, que desaparecieron ante el infortunio al que todos estamos condenados por aquello tan dicho de la ley de vida, que no es otra cosa que la muerte, la desaparición física, imposibilita que se realicen proyectos en los cuales se habían puesto muchas ganas y cariño, pero que la ley natural imposibilitó. Y no se trata de cosas que puedan ser grandes proyectos, a veces algo tan sencillo como aquel jersey prometido para el próximo invierno, en una lana muy buena con un color que te sentará muy bien, pero que se quedó por hacer, que nunca nadie se atrevió a tocar y recoger del cesto, en donde permanece como testigo fiel de quién nos dio la vida, nos formó, nos alegró y condicionó, en nuestra forma de ser.


 Terrassa, 9 de junio de 2026 

lunes, 8 de junio de 2026

MUELLE VACÍO

Foto de A.C.P. 

Cavatina Jhon Williams 
Best-ever performance 


El Muelle Vacío 

El mar se había alejado 
no escuchaba su arrullo
el atardecer reinaba. 

La luna retirada estaba, 
una guitarra rsonaba, 
un compás repiqueteaba. 

El cante era un quejio, 
no hay alegría en un roto, 
solo penar por obediencia. 

El agua se pagaba en oro 
un patrón sin engaño 
ahí la lluvia escaseaba. 

Para alegrar el garguero, 
beber un montilla tocaba, 
que no siempre es buena cosa.

Un muelle queda vacío, 
sin barcas con capturas 
ni marineros esperando. 

Terrassa, 8 junio 2026




miércoles, 3 de junio de 2026

RECORDS

 

de Gràcia Foto A.C.P. 



Beethoven: piano  concerto nº 5 Emperor 

Lang Lang 


Records 


Actualment un passeig 

saturat de turistas, 

bocavadats davant 

edificis modernistes. 

Amb llargues cues 

per poguer ser visitats,

 amb cita prèvia, esclar.

Ara passo poc per aquí 

m'atabala tanta gentada 

a tot arreu sense moure's. 

Escolto una mica un piano, 

sembla estrany al carrer, 

però es un concurs molt bo 

i reparteixen instruments 

pels llocs mé emblemátics 

d'aquesta ciutat dels prodigis. 

Aprofito per fer-li una foto, 

pues al fonses veu el xamfrà 

on vaig viure un bon grapat d'anys, 

 inclús tinc una foto a on estic al balcó, 

escridassant com fos un activista. 

Però no sempre fou així, 

quan viviem en blanc i negre 

els turistes eran escassos 

i els negocis eren pensats 

simplement per atendre 

burgesos veïns del barri. 

Tot era ordre imposat, 

recordo un dia, com venia, 

amb el seu imponent cotxe, 

el autoproclamat generalíssim. 

Allà dempeus, saludant, cofoi, 

sobre el descapotat vehicle,

sense cap mena d'entusiasme 

envoltat de la seva guardia, 

aquells maleïts moros a cavall. 

Només els fars del cotxe, 

un descapotable clàssic 

d'aquells de luxe, del rei, 

eran tan grossos 

com les casseroles de l'avia. 

A mi tot alló no en deia res, 

tampoc es que entengués 

aquell sobtat interès despertat 

entre els meus conciutadants. 

Però es clar, jo era xic 

a mi,  de tot aquell cuadre, 

m'agradaven el cotxe i els cavalls, 

tot el demés em feia nosa 

i no li prestava massa atenció. 

Estavem jugant un cosí i jo, 

imitant una lluita entre 

els ferotges vikings 

i els més civilitzats 

però perversos anglesos. 

Amb lo cual anàvem sortint 

al balcó ben disfressats 

i amb les espases enlairares, 

jo amb un escorredor al cap 

com una mena de casc. 

Per espant de la familia 

congregada a la sala  

que mirava la pomposa 

desfilada que s'anava 

aproximant a pas lent, 

i alhora tots el terrats 

veïns al nostre, plens, 

de membres de la policia, 

seriosos i ber armats, 

amb cara de males puces, 

com era el seu habitual costum. 

De tant en tant i com qui no vol, 

els records torneni s'acomoden, 

sense fe soroll, només de passada, 

simplement per provocar un somriure.


Terrassa, 4 juny 2026


***

Recuerdos 

Un paseo actualmente 

saturado de turistas, 

bocaviertos delante 

edificios modernistas. 

Con largas colas 

para poder visitarlos, 

con cita previa, por supuesto. 

Ahora vengo poco por aquí 

me aturulla tanta gente 

por todas partes sin moverse. 

Escucho un poco el piano, 

parece extraño en la calle, 

pero es un concurso muy bueno

 y reparten instrumentos

 por los sitios más emblemáticos 

de esta ciudad de los prodigios. 

Aprovecho para hacerle una foto 

pues al fondo se divisa en el chafrán, 

en dónde viví un buen número de años, 

incluso tengo una foto en en la que estoy 

arengando a las masas desde un balcón 

como si fuera un activista. 

Pero no siempre fue así 

cuando vivíamos en blanco y negro 

los turistas eran escasos 

i los negocios estaban pensados 

simplemente para atender 

a los burgueses vecinos del barrio. 

Todo era orden impuesto, 

recuerdo un día, como venía, 

con su imponente coche, 

el autoproclamado generalísimo. 

Allí puesto en pie saludando satisfecho 

sobre su descapotado vehículo, 

sin nngún tipo de entusiasmo, 

rodeado de su guardia personal, 

aquellos malditod moros a caballo. 

Solamente los faros del coche, 

un descapotable clásico 

de aquellos de lujo del rey, 

eran tan enormes 

como las cacerolas de la abuela.  

A mí todo eso no me decía nada, 

tampoco es que entendiera aquel 

sorpresivo interés despertado 

entre mis conciudadanos. 

Pero claro, yo era muy chico, 

a mí de todo aquello 

me gustaba el coche y lso caballos. 

Todo lo demás me sobraba, 

y no le hacía demasido caso.

Estavamos jugando un primo y yo

imitando una lucha entre 

los feroces vikingos 

y los más civilizados 

pero perversos, ingleses. 

Con lo cual íbamos saliendo al balcón 

totalmente disfrazados 

y con las espadas en alto 

yo con una escurridera en la cabeza 

haciendo las veces de casco. 

Para espanto de la familia, 

congregada en la sala, 

que miraba la pomposa desfilada 

que se iba aproximando lentamente 

y a la vez a las azoteas 

vecinas a la nuestra, llenas 

de miembros de la policía, 

muy serios y bien armados 

con cara de malas pulgas 

cosa siempre habitual en ellos. 

De tanto en tanto y como quien no quiere la cosa, 

los recuerdos regresan y se instalan 

sin hacer ruido, solo de pasada,

simplemente para provocar una sonrisa.