jueves, 17 de noviembre de 2022

El "OREJAS"

 


Foto facilitada por Molí de Canyer 



Creedence Clearwater Revival  

Have You Ever Seen The Rain 

 

 El "Orejas"



Aquí estamos, él y yo, pillados en una foto de esas de concurso. Ya se sabe que vestía mucho lo de ir por las ferias sacando fotos del personal, para darse el palique sobre el mundo rural y su subsistencia en inferioridad de condiciones con respecto al crecimiento urbano. 


De mí siempre han dicho que soy muy fotogénico y he salido más de una vez con mi hermosa estampa en los papeles e incluso en una crónica de uno de ciudad hablando del mercado del pueblo.

 

Claro que el mercado daba para mucho, se vendía de todo, a parte de lo recolectado en huertos y sembrados, animales de granja, embutidos y chacinería, hasta útiles de todo tipo para trabajar en el campo y menaje para que las señoras estuvieran más a gusto en sus cocinas.

 

Hay que decir que por aquel entonces era prácticamente su único reino, al menos que yo sepa, aunque a mí me hablaban poco, pero yo me enteraba, que para eso y más cosas siempre estaba atento. 

 

Eran otros tiempos y el “Orejas” y yo no siempre estábamos atentos a las mismas cosas. Yo creo que le pesaba la boina. 



Barcelona, 18 noviembre 2022 

miércoles, 16 de noviembre de 2022

SORPRESA

 



The Moody Blues

Nights in White Satin

Live 1970 



 ¡SORPRESA! 



La música sonaba mientras trabajaban a destajo, llevaban horas con ello y aún les quedaba un poco.

 

Tenían que acabar, dejándolo todo listo antes de irse, esa misma noche. Era su compromiso y por eso a aquellas horas de la madrugada siempre con el mismo disco, parecían trabajar como unos vulgares seres mecanizados. 


Tras rascar y pintar el techo y luego preparar la pared, embadurnaban los rollos de papel con cola para ir decorando esos tabiques que habían visto pasar muchas generaciones con diversas decoraciones. 


A esas horas de la madrugada, en que la ciudad dormía plácidamente, en un barrio donde había pocos sobresaltos nocturnos, a más de un vecino le tendría extrañar esa repetida melodía sonando una y otra vez. 


Aunque siendo lugar de gente trabajadora y por tanto madrugadora, se supone que no estaban para sutilezas nocturnas, seguramente sus dormidas y cansadas mentes, no apreciaban siquiera que sonaba nada extraño por avanzada que fuese la hora.

 

Bastante tendrían con cagarse en el puñetero despertador que solía bailar sobre la mesilla de noche esquivando la mano cruel que quería ahogar su campanil sonido.

 

Ellos seguían a lo suyo, entre embadurnada y embadurnada de cola y puesta en la pared, trago de Coca-Cola, asomarse al balcón por aquello de si alguien se quejaba y darle la vuelta al disco, solo tenían uno que mereciese el respeto de ser oído por unos jóvenes en aquella casa tan de viejos.


Pero era un buen encargo en tanto que pagaban sin regatear y sin pedir nada especial a parte de la premura en el tiempo. 

Eso era lo prioritario y por lo que obtuvieron un precio que les hizo dejar otras chapuzas ya iniciadas en otro lugar. 


La señora se lo dejó bien claro: 

¡Sobre todo que el sábado por la mañana esté todo listo! Tengo invitados por el cumpleaños de mi marido.

 

Y ahí estaban, trabajando a destajo, como posesos.


Como la noche se hacía larga y el tedio del trabajo lo permitía, le añadieron un brebaje parecido olfativamente a la colonia, pero coloreada y presentada como algo parecido a una ginebra, más bien casera, y por los modos de la contratante de los servicios, seguro que era clandestina. 


Como no era para tirar cohetes, por suerte tenían el refresco omnipresente, para hacerla degustable. 



Aquello hizo junto con el cansancio propio de la hora y falta de descanso, que se tuvieran que esforzar en alinear correctamente las tiras de papel, para casar unas con otras con el dibujo bien alineado.

 

Donde tuvieron más problemas, fue en un rincón por donde parecía que fuera una columna pero que sonaba a hueco, con lo cual dedujeron sabiamente que sería por donde iban los bajantes, podían pensar que eso tenía que ir por los patios, pero no lo hicieron. 


Allí se entretuvieron un montón y ya se les caía la mañana encima, cuando hacia rato que lo daban todo por acabado y ya estaba todo recogido, sentados en una especie de sofá para gente bien avenida, pero de esos que te quedabas enganchado, apurando los últimos tragos de sus combinados y con la música ya agonizando, se quedaron mirando su obra. 


  • ¿Ves lo que yo? 

  • ¡Veo que nos ha quedado de narices! 

  • ¡Míratelo bien! 

  • No veo nada especial, salvo un papel de lo más anticuado. 

  • Sí, eso y que en la columna está invertido. 

  • ¡No me jodas! 

  • ¡Pues sí! Encima nos dijeron que tuviéramos cuidado, que lo acababan de enyesar. 

  • ¡Es verdad! 

  • ¡Pues así se queda! 

  • ¡Por siempre jamás! 

  • ¡Nos vamos! 

  • ¡Nos vamos!

  •  

 

P.S. 


En unas obras de remodelación, en una vieja vivienda en la antigua Vila de... Se han encontrado unos restos humanos, camuflados en unos tabiques entre dos habitaciones, al tirarlos para hacer una estancia más amplia y adecuada a los gustos actuales, los interioristas y su equipo, se han encontrado con la desagradable sorpresa... 



Barcelona, 16 noviembre 2022