miércoles, 24 de octubre de 2018

¡LLUEVE!




Foto del autor




¡Llueve! 


El cielo negro
se descarga a gusto.
Toda su agua es poca.

¡Llueve!

Las nubes olvidan
nuestras querencias,
vacíándose enteras.

¡Llueve!

Los paisajes se anegan
cómo ojos
de viudas marchitas.

¡Llueve!

Animales perdidos,
se ahogan,
en ríos desbordados.

¡Llueve!
Un niño  no vuelve a casa.
Su búsqueda será en vano,
el barro le hace mortaja.

¡Llueve!

El mar pierde su color,
el lodo lo invade todo,
los peces quedan ciegos.


¡Llueve!
Una vaca contempla,
tras el desastre,
su desolado prado.


¡Sale el sol!

El cielo no llora,
Los mortales sí.




Barcelona, 21Octubre 2018


martes, 9 de octubre de 2018

LISAS




Foto cortesia de I.C.C.



Lisas



El sordo ruido del caer de un bulto indefinido a las aguas del puerto en este atardecer otoñal, sólo atrae la sorda atención de las lisas del puerto.

Siempre prestas a beneficiarse, de todo aquello que les lanzan  esos seres tan curiosos y numerosos, que deambulan por el muelle.

Pero a esa hora en que la penumbra se va cerniendo sobre el muelle, hace rato que se han ausentado turistas y paseantes autóctonos con ganas de serlo, pero que se conforman con parecerlo en su propia ciudad.

Si no, de qué se iban a estar por aquella zona, tan masificada durante el día.

Respirando cien olores diferentes, de los numerosos puestos de artículos más o menos comestibles, siempre en oferta.

Pero a esta hora, ya no hay nada de ese bullicio, ni de olores, ni siquiera queda personal de los que recogen los tenderetes de artesanías multiculturales procedentes todas ellas de la misma frontera.

Acostumbradas a comer cualquier cosa, a las lisas no les importa mordisquear las orejas de aquel ser, recién introducido en las frescas aguas portuarias.

El sonido del entrechocar  cabos con los palos, de los innumerables yates que se hacinan como bancos de sardinas, apenas amortigua ese sonido característico del caer de un cuerpo inerte en el agua.

Pero ahí está él, donde no debe, para ver lo que no le conviene.

Si se hubiera podido acercar al bañista accidental, su cara no le hubiera pasado desapercibida, hay banqueros casi tan famosos como los roqueros más afamados.

Este había salido últimamente mucho más de lo estrictamente oportuno, en los telediarios durante todo un mes de un proceso, nada satisfactorio para los factótums, que gobiernan en la sombra.

Ya no era uno de ellos y el hablar demasiado conlleva la frialdad de un baño nocturno con exceso de peso en el equipaje.

Nuestro hombre sólo vio el alboroto de las lisas acudiendo prestas al reclamo de un posible alimento. Y sintió con mucho más dolor el hecho de su curiosidad fuera de tiempo.

Al siguiente chapoteo en las tranquilas aguas portuarias, ninguno de los habitantes instalados en los yates, (ya se sabe que el precio de los pisos,  ha promocionado su uso cómo vivienda), osa siquiera asomarse por  la borda.



Barcelona, 9 Octubre 2018


martes, 2 de octubre de 2018

EL RELOJ


Foto del autor 








El Reloj


El paso inexorable del tiempo
se ha quedado clavado,
en esa hora que marca
un reloj parado.

No es uno cualquiera,
si no el que marca sus horas,
esas que les han sido asignadas,
para ser vividas.

No es que hayan muerto,
pero al estar parado
no sienten lo que es vivir.

Eso que entendemos
por disfrutar de todo
cuanto nos rodea.

Haciéndonos ser
más o menos felices,
en el transcurrir
de ese tiempo y no otro.

Puede haber plumíferos
a quienes nos guste
contar las cosas
más o menos edulcoradas,
pero no por ello
dejan de ser fehacientes.

Pero hoy no me incorporo
a esa corriente que pasa por la calle,
demasiado vociferante para mi gusto
de natural más tranquilo.

Ahora las alertas están en alto
pendientes en esa tregua
no negociada ni pactada.

Oír de  qué lado
se mueven las voces,
de los que mandan
y los que se rebelan.

Las agujas siguen paradas,
la grande con toda su fuerza
no entiende que es la pequeña
con sus vueltas quien la mueve.

Pueden salir al balcón
a decir todo cuanto precisen,
pero las agujas seguirán paradas
hasta que decidan ponerse de acuerdo,
solo pueden ir en un sentido.


Barcelona, 2 octubre 2018


miércoles, 26 de septiembre de 2018

AUSENCIAS



Foto del autor




AUSENCIAS


Miro la luna, estás con ella,
su luz ilumina tu imagen.


Miro la mar, estás en ella,
las olas me traen tu recuerdo.


Cuatro años pueden ser pocos,
O quizás son muchos, no lo sé.


Dejaste de estar, eso sí,
pero no te olvidé por ello.


Muchas cosas,
tras larga convivencia
hay de ti en mí.


Que no se fueron contigo
y me hacen tenerte,
un poco conmigo.


Testigos me dejaste
del tiempo compartido.


Con ellos revivo
momentos comunes.


Vendrán más aniversarios
de fechas no queridas.


En ellos estaré contigo,
hasta que se me lleven
las mismas olas.



Barcelona, 26 septiembre 2018


lunes, 24 de septiembre de 2018

DIÁLOGOS EXPRÉS


-      


 Foto del autor







-        ¡Hola!
-        ¿Qué hay?
-        ¿Me dejas la moto?
-        ¿y eso?
-        Tengo cosas que hacer.
-        ¿Qué cosas?
-        ¡Bueno! ¡Ya sabes! Un poco de todo.
-        ¿Tú, haces un poco de todo?
-        ¡Si claro! Salgo adelante haciendo cosas.
-        ¡Ya veo!
-        Es qué tengo mucho que hacer.
-        Por eso estás aquí, pidiendo.
-        ¡Claro! Para poder hacerlas.
-        ¿Y sí se te estropea?
-        ¡Te llamo!

-        

-        Barcelona, 24 Septiembre 2018

viernes, 14 de septiembre de 2018

LOBOS



Amedeo Modigliani. Desnudo acostado 1917



Lobos


La inocencia la perdí,
el primer día que voté.


Los falsos corderos
me hincaron el diente,
ya no me soltaron.


Mientras caperucita
acariciando su capa
se mostraba distante.


Tan bella, tan fría,
cómo un sueño
inalcanzable para
un leñador perdido.


El bosque se espesa
impidiendo seguir,
la senda oculta
de la bruja hermosa.


Quién me enseñó
amar a la Luna,
cantando junto
los lobos libres.


Seguiré buscando
esa pista, que me lleve
junto a mis hermanos,
los canis lupus.





Barcelona, 21 Junio 2012 / 14 Septiembre 2018


No tengo por menos que homenajear al poeta:
 José Agustin Goytisolo, de cuya obra en  versión musicada por Paco ibañez, salió una canción que nos cautivó por aquellos tristes años sesenta.
Un mundo al revés.

miércoles, 29 de agosto de 2018

EN UN SUSPIRO


Foto del autor



En un requiebro
me miró el alma.


Desnudo me dejó
de artimañas falsas.


Enfrentado a ella
resollé por mis costuras.


Para así obtener
cien días de gracia.


Pasados los cuales
suspiro por sus enaguas.


Que engalanan mi noche
mi alba, mis horas todas.


No hay luna que me pueda
borrar su cara del alma.


En ella le tengo puesta
por más días compartidos.


Que cien supieron a poco,
mil caerán enseguida.


Pero no para contar
horas o días  estoy.


Qué he venido sólo,
para quererla siempre.


En sus ojos, ninguna nube,
osa enturbiar mi paisaje.



Barcelona, 29 Agosto 2018