jueves, 1 de diciembre de 2022

LA CAJA

 


Foto de Internet 



Miles Davis  

Ascenseur pour l'échafaud 




 

La realidad

https://www.elconfidencial.com/espana/2022-11-08/crimen-castro-urdiales-acusada-juguetes-cabeza_3519565/


Mi ficción, tras ser informado del hecho.


La caja 

 

 

El día es tristón, como corresponde por la época y la geografía del lugar, a ese pueblo que gracias al turismo ha ido cogiendo una mayor importancia. 


Se oye vagamente el bramar del mar en sus envites contra los acantilados, muy a lo lejos y asomándose bien, se puede ver el puerto en donde los barcos de faenar hace mucho que se ausentaros a por sus labores. 


Unas casitas pareadas, de esas que dan modernidad y demuestran los posibles de ciertas clases medias acomodadas, están orientadas al mar, para disfrute de su vista en días más alegres. 


  • ¡Hola vecina!  

Grita con intención simpática, asomándose desde la valla que divide los dos mini jardines con derecho a tumbona y barbacoa. 


La susodicha, abandona la lectura de lo que sea que le tiene entretenida en la Tablet y se medio incorpora, para contestar.

 

  • ¿Qué hay María? 

  • ¿Te importaría guardarme esto durante unos días?

  •  

Le muestra una caja de una conocida marca de cascos, muy conocida entre los aficionados moteros, debidamente precintada hasta en todas las esquinas. 


  • ¿Y eso?

  •  

  • Me voy a pasar unos días a casa de mi madre. Vendrá mi cuñado a buscarla dentro de unos días.

  •  

  • Bueno. ¿No sabía que te habías casado? 

  • ¡Ya sabes! Es una forma de hablar. 

  • ¡Claro! Es broma. ¿Por cierto no lo he visto este finde por aquí? 

  • ¡Pues estuvo conmigo! No se me despegaba ni a tiros. Se ha ido esta mañana bien pronto. Otro de sus negocios, algo en Francia. 

  • ¡Ah, pues no me ha comentado nada! 

  • ¿Y por qué tendría que hacerlo? 

  • ¡No claro! ¡Qué tontería! 

  • Bueno, pásamelo y lo dejo aquí en el recibidor. 

  • Ten. ¡Gracias, Concha! 

  • ¡Buen viaje! 


María desaparece del cuadro, subiendo unos pocos peldaños, adentrándose en la casa. Marta contempla como se va, mientras sostiene contra su pecho la susodicha caja, como si la acunara cariñosamente. 


María vivía sola, menos los días en los que venía Tomas, hijo adolescente que prefería vivir en la capital con su padre, por cuestiones prácticas de acceso a su centro de estudios. 


*** 

Tomás llegó el viernes con todo el ímpetu de un joven que tiene un finde por delante para quemar en toda su extensión. 


Mientras dejaba la mochila y besaba a su madre intentando no morir en su abrazo, se fija en la caja.  


  • ¡Ostras un casco XXX! ¡Menudo pastón te has gastado! 

  • No es mío, me lo dejo la vecina, lo vendrán a buscar. 

  • ¡Vaya! Pues huele a rayos. Se habrán dejado el verdugo sucio dentro. 

  • ¿Eso qué es? 

  • Una funda para no ensuciar el interior del casco con la grasilla del pelo. 

  • ¡Ah! ¿Vaya nombre más curioso? 

  • Pues también se usa el de braga, aunque son más finas. 

  • ¿Braga? ¡Más fina! ¿Vaya ordinariez! 

  • ¡Mamá, no seas antigua! 

  • ¡Encima! 

  • Esta caja se ve muy usada, supongo que al estar tan cerrada se ha concentrado el mal olor. ¿La puedo abrir? 

  • ¡No, no toques nada! Espero que se la lleven pronto. La dejaré fuera. 

  • ¿Cómo quieras? Dejo mis cosas arriba y me voy a casa de marcos. ¿A qué hora comemos? 

  • A las dos. 

  • ¡Ok, hasta luego! 


*** 

 

Concha se queda pensativa, mientras realmente se siente molesta con el olor que desprende la susodicha caja.  


Piensa sí será algo comestible que necesite estar en la nevera, pero tiene dudas de abrirlo para comprobarlo. 


Sería un exceso de confianza por su parte y además está debidamente cerrado con cinta transparente de precintar.

 

A pesar de sus dudas, la deja sobre una mesita que tiene justo fuera, en plan auxiliar. 


Cómo tiene dudas decide consultar a José, el marido de la vecina, le preguntará sí sabe algo al respecto y sabrá por dónde anda, pues le extraña que se haya ido sin decir nada y una semana más tarde siga sin dar señales de vida. 


  • El abonado al que llama está apagado o fuera de cobertura. 

  • Pues sí que vamos bien. Ni siquiera le puedo dejar un mensaje, es algo que me tiene prohibido. 


Opta por dejarse de monsergas y se decide a por abrir la caja y ya luego si acaso la cerrará como buenamente pueda. 


Mira por todos lados, para ver por donde es más fácil y observa que la cara en la que se apoya está algo húmeda, algo se está filtrando, está claro que alguna cosa se ha salido y de ahí la peste. 


Ya no hay manía, se agencia unas tijeras y empieza a cortar el precinto, solo abrirla recibe be una bolsa de las de basura, de esas con cierre con cintas anudadas, la abre y el impacto olfativo es considerable, cuando tiene la bolsa completamente abierta y ve a parte de oler, su interior suelta un grito y se desmaya.

 

*** 

 

La entrada de la casa es un revuelo de actividad, hay varios coches patrulla, una ambulancia y un coche de bomberos. 


Todo tipo de paseantes, tanto andantes como ciclistas y vecinos de los que nunca se asoman que ahora están fuera ante la entrada. 


  • ¡Bien chico! ¿Has llamado tú? 

  • ¡Sí señor! 

  • ¿Qué ha pasado? 

  • Cuando llegué para comer, me encontré a mi madre aquí en el patio desmayada y con esa caja abierta y con, con eso. 

  • ¡La verdad es que es un regalo extraño! 

  • Me dijo que se lo había dejado la vecina para que se la guardara hasta que pasara su cuñado a recogerla. 

  • Pues la cosa es grave, hemos de averiguar de quién es esa cabeza y que tenéis que ver en el asunto. De momento no salgas de aquí. 

  • ¿Me tengo que quedar en casa? 

  • ¡Sí, hasta nueva orden! 

  • Nos llevamos a tu madre al hospital, está con una crisis nerviosa. Y te hemos de tener localizado, de momento se queda contigo un agente. 

  • Pero yo vivo con mi padre y el lunes tengo clases. 

  • De aquí al lunes igual ya tenemos algo aclarado. De momento no te muevas de aquí. 

  • ¡Vale! ¡Qué remedio! 


*** 


Noticias: 

Encontrada una caja con una cabeza humana, aparentemente de hombre, que podría estar relacionada con la desaparición hace una semana del conocido empresario local Don XY, su pareja sentimental se halla en paradero desconocido y la que parece ser su amante, receptora de la caja con los restos, apenas puede articular algo inteligible tras el ataque de nervios sufrido tras el descubrimiento.


Seguiremos informando. 





Barcelona, 1 diciembre 2022