miércoles, 12 de enero de 2022

FRÍO

 


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Carole King




 FRÍO


Otro atardecer 

un día más cumplido, 

superando reconstruyendo 

los rotos sufridos. 

 

Llegaron los fríos invernales 

con retraso, pero arribaron, 

vinieron fieles a su cita, 

a la que nunca renuncian. 

 

Como cuando nosotros 

cogiendo los abrigos 

nos arriesgábamos  

a jugar con ese frío. 

 

Pues tampoco 

renunciábamos 

a su encuentro. 

ni a la nieve lanzada. 

 

Nuestro calor nos bastaba 

para combatir con ilusión  

su pequeña molestia 

de querer atraparnos. 

 

Sabíamos que una vez  

bien fríos y cansados 

el fuego del hogar 

esperaba rehacernos. 

 

Ese reconfortante momento 

por el cual valía la pena 

arriesgarse al fresco externo 

sufriendo para apreciarlo. 

 

Un declinar más, 

una esperanza próxima 

asomará pronto en un 

nuevo amanecer.  

 

 

Barcelona, 12 enero 2022 

lunes, 10 de enero de 2022

LA CAMPANILLA

 

Foto del Autor


                                                                                  Leonard Cohen


CAMPANILLA

 

Ahora golpearé la tumba con los nudillos…Mira que les dije: ponedme una campanilla en la mano derecha por sí es una simple catalepsia. 


Pero no hay manera, estos chicos han salido a su padre, que hubo que enterrarlo a prisa y corriendo de lo bañado en ron que estaba. 


Encima para que se pudieran ir de campamentos no hubo ni funeral. 


Ellos son así, van siempre a la suya, no atienden lo que se les dice. 


Así estoy yo con los nudillos en carne viva y desgañitada de tanto intentar gritar, que no me han quitado el atado de la boca y no puedo hacerlo así amortajada. 




                                                                                          Foto del Autor


Para La Ser, concurso de relatos en cadena.

Máx. 100 palabras sin contar frase de inicio.

jueves, 6 de enero de 2022

NOCHE DE REYES

 









Los niños tras muchos pactos y alguna reprimenda ya están en la cama. 

Han ayudado a poner todo lo necesario para que sus majestades y sus ayudantes se encuentren a gusto, incluidos los camellos. 

Los padres acaban de cenar y se preparan para el trabajo. 

Tienen los regalos debidamente escondidos por toda la casa: altillo, armarios, cocina, lavadero, trastero... 

Los chicos todavía no están en edad de hacer indagaciones, pero toda precaución es poca. 

Así pues, sacan la escalera y empiezan a recuperar los tesoros escondidos. 

Pasan a la mesa del comedor y empiezan a comprobar que estén las pilas prometidas antes de envolver los más novedosos. 

De tanto en tanto hacen una pausa y toman del debido moscatel y le dan un bocado a alguno de los trozos de turrón preparados para los excelsos visitantes. Han vaciado el cubo de agua y retirada la paja para los cuadrúpedos con joroba. 

Una vez todo listo, con los paquetes depositados frente a cada zapato, se retiran a dormir.  

Aún tienen tiempo para hacer un último repaso mental, hay que asegurarse de está todo.  

  • ¡Ostras!  

  • ¡Qué pasa! 

  • Me he olvidado de mama. 

  • ¿Tu madre no tenía un pañuelo de seda? 

  • Esa era la idea, pero no lo he puesto. 

  • Pero lo teníamos. 

  • ¡Sí! A saber, dónde. 

  • Pues nada, vamos a mirar. 

  • ¡Oh no! 

Un largo rato después, tras sacarlo del costurero que nunca se usa, el paquetito en cuestión es depositado en su lugar.  

  • ¡Misión cumplida! 

Se dejan abrazar por Morfeo, con la cara de beatitud propia de los pajes reales. 

 

Barcelona, 6 de enero 2022