viernes, 3 de marzo de 2017

La gran solución


Ternura de @rita_erre



La reunión, en una de las salas menos usadas del Ministerio y alejada de todo centro de circulación del personal, en pleno sábado. ¡Un sábado en un ministerio! Auguraba algo extraordinario.

El jefe de gabinete, del ministro responsable de la cuestión tan preocupante de las pensiones, ha convocado a todos los que forman parte del entorno duro de decisión en el ministerio, cargos puramente honorarios también, por corresponsabilidad en un tema delicado.

- Señores: "Tenemos que hacer algo". 

Me dice el ministro que no se puede ir ocultando la realidad, el fondo de pensiones está en las últimas.

Hay que empezar a pensar en soluciones draconianas, que sean de fácil asimilación por nuestro querido pueblo.

Es por ello que les he convocado aquí, para qué de una forma rápida, encuentren una fórmula que nos permita salir del paso, y así justificar el elevado pecunio del cual disfrutan.

¿Alguna sugerencia? Así de momento, para justificar lo que se puede llegar a hacer de forma rápida.

La cara de asombro de los asesores y altos cargos del ministerio de la cosa del trabajo y las pensiones, era mayúscula.

Sentados en sus mullidos asientos de piel noble, de becerro bien alimentado, ponían cara de no saber que decir, ante algo que era inevitable: La quiebra del sistema.

El Excmo. Sr. Ministro, no ponía cara de amistad eterna, le había llamado a capítulo, el presidente de gobierno, en una de las contadas ocasiones en qué había decidido sondear la realidad social del país, en vez de seguir el apasionante campeonato de la liga de fútbol profesional.

Con lo cual, inmediatamente hizo venir a su segundo para que tomara cartas en el asunto y ahí estaban ahora, aguantando el chaparrón.

Ante la mirada inquisitiva y amenazadora, los supuestos ponentes de un plan milagro, compungidos y mirándose entre ellos, esperando que alguien se lanzase a la piscina, hablando con decisión y sentido común,  sacándoles las castañas del fuego.

En la sala, llena de humo, pues nadie está para cumplir con las normativas antitabaco, en una reunión de alto nivel, tampoco hay quién pueda tomar nota de lo que se dice.

Es una junta importante, en donde se pretende entrar en materia enseguida y no se tienen en cuenta los protocolos que lo complican todo, así que hay la tranquilidad de saberse no espiados, nada de taquígrafos, ni secretarias, ni aparatos grabadores.

En esto, el asesor del secretario del subsecretario, se acerca desde la silla pegada a la pared en la que se halla, eleva una mano, para hacerse ver y así poder decir algo frente al presidente de la ovalada mesa, en la que están los convocados, de caoba por cierto.

-         Dado que alargar la vida laboral, no se puede contemplar, se puede acortar la vida de los pensionistas.

-         ¿Está diciendo qué nos carguemos a nuestros más fieles votantes?

-         No exactamente. Más bien que sean ellos los que se vayan dividiendo y auto eliminando.

-         Explíquese joven.

-         Es cuestión de promocionar actividades que les acorten la vida por un lado y fomentar el egoísmo y la división entre ellos.

-         ¡Veamos!

-         Fomentar los  hábitos perniciosos en las comidas, por ejemplo. Rebajar las cifras del colesterol y medicar menos contra ello. Los únicos perjudicados serán algunos laboratorios de pacotilla que hacen genéricos, pero esos nos importan poco, y lo que en realidad interesa es un elevado número de defunciones a corto plazo.

-         Pero eso que dice es una barbaridad.

-         Sí.

-         ¿Entonces?

-         Sería útil para nuestros intereses. También hay que decirle a la población que el fondo es limitado y tiene un futuro incierto. Que se repartirá entre los jubilados que haya y qué si esta cifra baja, su participación se asegura y se incrementa. Ya se ocuparán ellos de irse eliminando con triquiñuelas varias.

-         ¿Y los turistas? Todas esas personas que vienen a jubilarse a disfrutar de nuestro sol.

-         A esos hay que mimarlos, sus pensiones las pagan otros y hacen mucho gasto. No entrarían en el tratamiento.

El clamor en la sala fue en aumento, a medida que aquel avispado joven, con ganas de hacer carrera, iba desgranando su teoría.

Los murmullos, sólo hacían que oponerse con la boca pequeña, pues en el fondo, todos sabían que si la gente solo viviera cuatro o cinco años, una vez jubilados, como al principio del sistema de pensiones, el problema no existiría.

-         Hay qué promover actividades de riesgo y mucho deporte, el abuso de ejercicio, también nos proporcionaría muchas crisis cardíacas. Eso sí, hay que retirar la implantación de desfibriladores masiva, pues eso frenaría nuestro éxito.

-         Alargar las listas de espera, dando prioridad absoluta a los jóvenes en edad productiva y que estén ejerciendo.

-         Dejarles conducir y no ponerles trabas en las revisiones médicas, pueden ocasionar accidentes, pero seguro que los más perjudicados serán ellos mismos.

La cosa se iba animando y las ideas surgían en cascada. Todos se veían capaces de añadir una animalada mayor, interesante para su proyecto de reducir el gasto de la hucha.

-         Pero ¿Y nuestros mayores? Todos tenemos padres y madres, no podemos desearles un fin próximo.

El joven, no se amilanó, rápidamente les rebatió:

-         No hay que permitir quitarles el privilegio, de hacer un último acto de servicio, por su Patria.


Sarrià, 3 Marzo 2017.


46 comentarios:

  1. No sé cómo no se les ocurrió aprovechar la vacunación antigripal para inyectarles un virus fulminante. Sería rápido y masivo.

    Está contado con tal ironía que me ha encantado. Pero quizá no esté tan alejado de la realidad.

    Cuando hay en peligro tantos cargos de confianza, de subconfianza y cargos políticos, hasta el sábado se trabaja para mantener el status quo, faltaría más. La solución no es recortar en tanto gasto de personal innecesario (aumentaría el paro y no conviene a las estadísticas) no, eso no es ni siquiera planteable.

    Qué penoso el panorama, Alfred.

    Buen fin de semana :)

    Besines.

    *Precioso el dibujo.Enhorabuena de nuevo, Rita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Livy! Vete a saber, cuales son las conversaciones reales en las altas esferas, pero no creo que vaya muy desencaminado...
      Gracias por parte de Rita, sus dibujos son siempre muy interesantes y sugerentes.
      Buena semana!
      Besines.

      Eliminar
    2. Desencaminado, no, seguro te has quedado corto, pero bueno, si nos hiciésemos mala sangre por todas las conversaciones que se llevan en las altas esferas estaríamos todo el día de mala leche y eso al final no es bueno para la salud, jajajajaja

      Lo son cierto ;)

      Idem :)

      Más besines.

      Eliminar
    3. Supongo que no es bueno para la salud, pero dejarles hacer tampoco ;)
      @rita_erre tiene un blog de lo más interesante.
      Muchos besines.

      Eliminar
  2. Alfred un placer leerte, como siempre, pero yo que siempre quito un poco la razón hasta a las personas más inteligentes, no creo que deban morir los mayores, ¿por qué no empiezan a morir los muertos?, si en el fondo todo está interconectado, ¿cuántas personas mueren de infarto? muchas, ¿ qué edades tienen? corta edad la media, y todo el mundo se pregunta ¿ por qué?, y yo en mi ingenuidad lo veo muy claro, quisieron vivir sin cuidar su corazón, y eso no puede ser, vivimos mientas latimos, y después que más da. Las muertes siempre nos duelen, sobre todo si son de personas queridas, pero al cabo de un tiempo con las mías he encontrado una explicación, claro que irracional, ellos tenían una misión, y además tenían corazón, no murieron de infarto, y su misión la cumplieron bien. Todos morimos lentamente o de repente, pero no, que no mueran la gente mayor, que mueran los muertos, o los que cumplieron su misión en esta vida. Yo quiero y voy a vivir 108 años, así que ya me preocupo de decir a sobrinos e hijos de sobrinos que tienen que trabajar , sino que va a ser de mi, no se lo digo como una imposición, es que lo digo por ellos y por mi.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece una teoría muy interesante, aquellos que su corazón no late por nada ni por nadie, pueden ir pasando, el resto que se preocupe del entorno y de los mayores, que serán recompensados ;)
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Y por cierto , antes de ir a trabajar los mayores no pueden morir ¿ qué sería de mi? si son los que más me comprenden, y eso debe ser con esas cosas de "sabe más el diablo por viejo que por diablo", a veces yo digo alguna tontería de las mías, y quitando mis pequeños sobrinos y mi madre, los demás me quitan muchas veces la razón, así ¡que no!, que no mueran los mayores. Mi madre me dice, que más da lo que digan, ¿ tú lo crees así? pues eso es lo importante, lo que tu creas, que yo me fío de ti.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo qué tu creas es lo importante. Al menos para ti y los que bien te conocen.
      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Si bastante desgracia, es llegar a mayor, hay que ver lo que te puede tocar también. De echo muy descabellada no es lo que nos explicas Alfred, si yo te contará. Un beso!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuenta...cuenta...A lo mejor es más interesante qué lo se me ocurra a mi ;)
      Un beso!

      Eliminar
  5. Este chico va a llegar lejos.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Hay mucho de realidad en lo que cuentas. "Portentos" de estos, tenemos en todos los matices de la política. Así nos va.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me temo que pueda haber algo de ella en este asunto, lo cual me aterra.
      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Caray, Alfred...me ha dado hasta repelús...pero no porque sea descabellado y pensar que no lo piensan, sino todo lo contrario...porque no me extraña que estén barajando cualquiera de esas diligentes soluciones...
    Ufff, qué horror de mundo.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya ves, el problema es que estas cosas ya fueron una trágica realidad, con resultados funestos.
      Besos.

      Eliminar
  8. Telita con el joven...lo peor es que seguro que los hay así...

    Buen sábado,besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carmen, creo que lo de menos es el joven espabilado, lo grave es, que le hacen caso.
      Feliz semana.
      Besos.

      Eliminar
  9. ¡Que yuyu! Cruzo los dedos. Espero que "esos" no te lean porque están buscando una solución y tú se la pones en bandeja.
    ¡Feliz sábado!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Sálveme Dios de tamaña responsabilidad!
      Feliz semana.

      Eliminar
  10. Qué miedo. Y está más cercano de lo que creemos. Prohibido envejecer y qué incongruente pues cada vez la expectativa de vida es más alta. Para qué?
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fina, inteligente y objetiva exposición, no se puede decir de forma más clara y valiente una tremenda y amarga realidad...¡Olé Alfred!
      Te has ganao un manojo de abracetes.

      Eliminar
    2. Si Sara, ¡Qué miedo!
      Un beso.

      Eliminar
    3. ¡Muchas gracias!
      Maricarmen, esta apreciación se respira en las mentes de los tecnócratas de turno, eso es lo grave.
      Compartimos abracetes.

      Eliminar
  11. Hola Alfred!
    Muy buen sentido del humor. No obstante, discreta y disimuladamente no te extrañe que algunas medidas del PP, vayan por este camino.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Enric! Muchas gracias, la realidad de lo que puedan pensar los ideólogos del partido gobernante, dan miedo.

      Eliminar
  12. Y cada vez la esperanza de vida es mayor... ¿te imaginas con 100 años?

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me imagino con 100 años, pero el sistema tampoco. Esa es nuestra desgracia.
      Besos María!

      Eliminar
  13. Muy buena esa fina ironía Alfred.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Conxita! Estamos en tiempos delicados.
      Saludos.

      Eliminar
  14. A quien tenían que matar era a ese joven por dar ideas de ese tipo.
    Mejor no tentar al demonio no vaya a ser que algún espabilado quiera poner en práctica algo parecido.
    Los médicos se aburrían mucho si no les fueran a la consulta los viejecitos a contarles su achaques.
    Besos ALfred.
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es terrible pensar que nuestro sistema de alas a mentes de esa categoría.
      Dejemos a los médicos cuidar a los ancianos achacosos.
      Besos Puri.

      Eliminar
  15. Dijera mi madre, nos lleven al Estadio nos rocien con kerosen y nos prendan fuego
    Saludos

    ResponderEliminar
  16. ¡Vaya haraganes ambiciosos! Con la pensión de uno de ellos alcanzaría para muchos como nosotros.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con el sueldo de cualquiera de esos sesudos asesores, se podría beneficiar la vida de más de una familia en apuros.

      Eliminar
  17. Mejor no mentar a la bicha, por si acaso.
    Estamos en manos de delincuentes.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tanto Tecla, mejor dejar pasar estas sospechas, no fuera caso que les demos ideas.
      Un abrazo.

      Eliminar
    2. Pasemos de puntillas y guardemos las cartillas, amiga Tecla.

      Eliminar
  18. Qué bárbaro, Alfred. Espero que no lleguen a ese punto, aunque no me extrañaría.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya ves! Todo es muy posible, los personajes se las traen.
      Besos celia.

      Eliminar
  19. Alfred a este paso nos quedamos sin contribuyentes, trabajando yo no se puede pagar la pensión de muchos jubilados, lo siento, vais a tener que volver al mercado laboral, :) . Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso me temo, volver a trabajar, uf!
      Un abrazo.

      Eliminar
  20. Seguro que el joven que expone la.s ideas es el coletas y su cuadrilla ¿ verdad o me estoy eqivocando ? Muy bueno , te deseo un feliz fin de semana besos de flor .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Flor!
      No sabría decirte, pero me temo mucho que no tiene pinta de ser de esos sino todo lo contrario ;)
      Feliz semana.
      Besos.

      Eliminar