jueves, 31 de enero de 2019

OLVIDO



Fotos del autor




Olvido


Voz de la desmemoria


(Ojos de)
Mirada alejada
hablar entrecortado
sonrisa perdida.


Saludo educado,
brinda inclinación
no dando la mano.


Asiduo al agasajo
no repara en el público,
pero si mantiene
sus  ojillos curiosos.


Fugazmente los fija
en alguien. 
¿Qué quizás
debería recordar?


Siempre que supiera
lo que es rememorar,
reconocer, recuperar.


Asiente a las muestras
anónimas y desinteresadas
de cariño popular.


Nadie se le dirige
directamente,
no quieren
ponerle en evidencia.


Ante las personas
que educadamente
pasan ante él
con mirada comprensiva.


Mostrando respeto
por el líder ausente,
ni que fuera
de otra trinchera.


Pero es del barrio,
eso cuenta
mucho más.


Las revoluciones
las enmarcan
burgueses con intelecto.


O mejor sus hijos
aburridos
en horas de estudio.


Pero nunca los del mono,
esos tienen que cumplir
su estricto horario.


Ante  manteles blancos,
mejor delicadas manos
que recias y sucias
ignorantes de  protocolos.


Mientras sus hilos
se van cortando
uno a uno
poco a poco.




Barcelona, 31 Enero 2019







Un títere expuesto  en el  Centro Arte Santa Mónica

sábado, 26 de enero de 2019

CHALADURA



Esta foto propia,  me sirve para el tema que presento.


Chaladura

En mi habitual recorrido al centro de la ciudad, paseando sin prisas, aprovechando los rayos del sol invernal, contemplando escaparates con sus ofertas de época de rebajas; he visto, una oficina bancaria cerrada, no una más si no una principal.

Cada vez que veo algo así me da un subidón, dado el poco aprecio que tengo a la banca en general y a la de mi país en particular. Los extranjeros ya se sabe que son más pulcros, profesionales, educados y desinteresados (por si cuela).

Será por lecturas o películas vistas en mi infancia o adolescencia, ya saben la influencia que tienen las imágenes del romántico atracador de bancos que siempre va con la más guapa, se ríe del vasto policía de turno, envilece  al patrón bancario y esas cosas. Siempre eso sí, pensando en repartir el botín en beneficio de  las causas más peregrinas.

O sea que cariño lo que se dice cariño, no les tengo ninguno, estoy plenamente de acuerdo con la teoría del paraguas, con respecto a su sobria actuación en el trato con la clientela.

Por lo cual su desaparición de la vía pública; sobre todo de las grandes y elegantes calles donde el m2 está a cotizaciones imposibles de poner aquí, dada su velocidad de ganar altura en un brevísimo lapso de tiempo. Me llena de una gran satisfacción

Los grandes proyectos, los grandes espacios, esos que intimidan nada más entra en ellos, ya no son su de su corral, ahora la moda y la alta tecnología los han desbancado del primer plano de la élite urbanística.

 Ya sé que es como un espejismo, que siguen mandando en el cotarro del control financiero de la sociedad y eso hace que su desaparición de la acera pública es una táctica comercial distinta, ahora estamos en la época digital y la presencia física ya no cuenta tanto.

Pero, la percepción es que se baten en retirada, su presencia mediática es menor y la seriedad de su oferta arquitectónica ha dado paso a una explosión de alegría en las calles. Incluso que las pocas sucursales que siguen abiertas se han actualizado y parecen centros de acogida para ciudadanos despistados donde les venden un viaje o una vajilla o ambas cosas a la vez a la que se distraigan un poco y pregunten demasiado.

Tras varias reconversiones, con fusiones absorciones préstamos estatales camuflados que son auténticas donaciones a fondo perdido y haber echado a un sin número de empleados a la calle, con o sin prejubilación previa, que pagaremos el resto de contribuyentes durante generaciones; nos siguen mirando por encima del hombro a sabiendas que están por encima del bien y del mal, o sea de la legislación vigente y que todos los partidos les deben favores. Por eso ya les adecuarán las leyes para que les soplen a favor.

Casi nadie se acuerda ya de los siete grandes, los bancos que dominaban la escena española en la denostada transición. Con sus grandes sedes corporativas en lo mejorcito de cada capital de provincia, decoradas para mostrar su poderío e intimidar al cliente, al que sólo le quedaba dar las gracias por poder tener una cuenta en tan magnífico lugar.

Ahora quedan dos, con muchas vergüenzas por ocultar. El panorama en las cajas de ahorro es parecido, pero ese es otro cantar y no da tanta rabia, bueno sí, pero ahora no toca.

Barcelona, 26 Enero 2019


miércoles, 16 de enero de 2019

VELAS, VIENTO, MAR




Fotografía de I.C.C.



Pocas velas,
 mucho viento,
 algo de mar.

Brisa en velas,
vida adentro,
espera enfrente.

Todo paz,
o todo guerra,
según tiempo.

Las olas
 escupen voces
que nutren  peces.

Los marineros
 intentan cazarlos,
pero se alimentan
 sólo con palabras.
¿O son promesas?

Vocablos convertidos
en bella espuma
saltarina y juguetona.

Perdida por los océanos,
da vueltas al mundo,
donde nadie la quiere.

Entendida en sus giros,
no todos la comprenden,
por eso la rechazan.

Las lágrimas
que el cuerpo rezuma
el mar  las aprovecha,
alimentando esa espuma
una y otra vez.

La luna marca su camino
que en el agua queda.
para quién aproveche.

Nadie osa seguirlo
pues en él
 no hay regreso.

Cuándo con ilusión,
pedí, no obtuve,
y triste quedé.

Para ver con desazón
que todo tiene precio.
pero no valor.

Mientras,
las lágrimas y la espuma
se confunden.


Barcelona, 15 Enero 2019

domingo, 6 de enero de 2019

MUCHACHA TRISTE





Imagen obtenida de la red.





Muchacha triste.
Te inunda la desolación.

 Usada para placer grupal,
tirada cuál juguete roto.

Te has quedado fría,
sin ilusión alguna.

Sin creer haya justicia
para tan gran perversión.

Togados brillantes
dictan sentencias.

Puntillosos sus puños,
que duelen tan blancos.

Realzan con ellos,
sus juegos de manos.

Bailando las leyes,
al antojo guerrero.

No hay más ley,
que la impuesta.

¡Qué sabrá el poblacho!
¡De cosa tan seria!

Mentes preclaras,
tras años de bregas,
favores y adulaciones.

Consiguen tener sillones
con respaldos bien altos.

Para aposentar serenas
las cargadas espaldas.

Saben servir sin morder,
solo lamer.

Así, de esta forma,
el sistema asiente.

La justicia no se imparte,
se impone.



Barcelona,  5 enero 2019


Nota: A día de hoy, dos mujeres fallecidas por violencia de género, doméstica, o cómo quieran llamarla.






miércoles, 2 de enero de 2019

MUÑECO DE MADERA



Foto del autor




Olía a brasas muertas,
de mil fuegos encendidos.

Una pesada nube quitaba,
nitidez a nuestra visión.

Sin sensación de abandono
tampoco fluía vida.

Unos rayos tenues,
mal iluminaban el lugar.

El viejo Invierno,
empezaba a imponerse.

Como siempre, una vez más,
su fuerza atenazaba los sentidos.

Un viejo, muñeco de madera,
se levantó a saludarnos.

Apenas nos quedó
sangre en las venas.

Para corresponder
a tamaño gesto.

Pero su mirada
se quedó quieta.

Sin pedirnos
nada a cambio

A saber cuánto ha visto,
que testimonios dará.

En caso de que pudiera,
o quizás quisiera.

Pues su sonrisa delata
que calla, más que otorga.

Imagino, sin esfuerzo,
por suponer algo así.

Que este año que empieza,
con él no se ha de quedar.

Pasará como tantos otros
dejando mil excusas.

Tantas como deseos,
parabienes  y sueños.

Esperando turno,
en la cuneta, seguirán.



Barcelona, Dos Enero 2019

viernes, 28 de diciembre de 2018

MAR




Foto de I.C.C.




MAR


De los mil caminos
que tiene el mar.

¿Por qué escogí
uno en tierra?

Otra vez, una sirena,
me indicará el camino.

Señalando con sus senos,
la senda a seguir.

No duele la pérdida,
si no, la falta de rumbo.

Con una idea clara
se llega muy lejos.

Con muchas dispersas,
apenas avanzas.

Mejor concentrase,
en aquello que nos lleve.

Donde tú y yo sabemos,
que está aquello tan perseguido.

Que nos da rubor,
decirlo en voz alta.

No pienso, no existo,
sólo siento.


Barcelona, 27 Diciembre 2018


sábado, 15 de diciembre de 2018

COMIDA NAVIDEÑA





Foto del autor


Comida Navideña


Por una vez estaba contento con la comida de Navidad, este año le hacía ilusión y todo, esperaba ansioso el día, le importaba poco saltarse el menú tradicional.

El hecho de poder tener un público atento, que siguiera con sumo interés su alocución de forma pormenorizada, de los hechos de su vida dignos de ser contados, los cuales se limitaban a dos, uno del colegio cuando hizo la primera comunión y el otro en la mili. Le tenía en ascuas esperando tan brillante momento.

Cuando hace unos días al levantarse, vio que al otro lado de la cama no estaba su Lucía, le extrañó un poco pero no demasiado, últimamente se quejaba de sus ronquidos, pero él no podía hacer nada y se la encontraba en el sofá, con cara de pocos amigos envuelta en bata y mantas.

Pero esta vez no, no estaba ni en el sofá, ni en la cocina tomando su primer café matutino, ni en el baño estirando aquel pelo rebelde empeñado en tener forma de escarola.

Simplemente encontró una nota manuscrita, con un escueto texto: “No te aguanto, me voy”

Se quedó sorprendido, tras unos años de grata convivencia por su parte, en los que no le había dado ninguna razón para su enfado, se encontraba con esto.

¿Por cuatro ronquidos? Se había preocupado siempre por las cosas de la casa, iba a comprar y sacaba la basura. E incluso la llevaba al cine una vez al año.

Le dejaba escoger el programa nocturno de máxima audiencia en el canal de la televisión pública. No estaban para gastos, ya hicieron al irse a vivir juntos un viaje de fin de semana lejos de la ciudad.

Soportaba a su suegra con educación, sin rechistar por sus meteduras de pata, siempre le cambiaba el nombre, con lo fácil que es Eustaquio para recordar, en cuanto a su suegro a penas si llegó a conocerlo, pues enseguida fue a su entierro, donde por cierto le dejó hablar largo y tendido. De sus cuñados mejor no decir nada, lo sabían todo de todo.

La cuestión es que vivía sólo y pasados unos meses, encontrándose con unos vecinos nuevos, que hacía muy poco que se habían mudado, provenientes de otra ciudad, sabiendo de su soledad, le habían invitado a compartir manjares y manteles, en tan magno día, cómo es el navideño.

A lo mejor le dejaban tocar la zambomba.

Estaba claro que no sabían lo que les esperaba.



Barcelona, 15 Diciembre 2018