miércoles, 1 de septiembre de 2021

MATERIAL CLANDESTINO

 

Foto de G.C.G. 

 

Maria Del Mar Bonet ~ Bir-Demet Yasemen



Tenían que darse prisa, empezaba a clarear y eso era muy peligroso para ellos, en su pequeña y lenta embarcación.


Pues podían ser avistados y con toda lógica abordados posteriormente.


Esperaban que sí eso ocurría para entonces hubieran tenido tiempo de dejar su cargamento en el punto de encuentro. 


Hasta ahora, las embarcaciones con éxito en sus operaciones de desembarco habían sido muy superiores a las apresadas, e incluso algunas de estas últimas pudieron deshacerse de su cargamento a tiempo. 

 

Más valía eso que caer con él a cuestas y sufrir una multa y una pena muy superior, que podía acarrear incluso la muerte, por tráfico de materiales de alto contenido alucinógeno. 

 

El poder imaginativo que se encerraba en sus pesados fardos era muy peligroso para las autoridades, estas llevaban años de continuas pesquisas para la captura y destrucción de todo tipo de material considerado pernicioso para la población. 


Ante las muchas dificultades en la utilización de los sistemas electrónicos modernos, la sociedad alternativa se había refugiado en los métodos del siglo pasado, gracias a algunos ancianos que recordaban antiguas técnicas, para la trasmisión de elementos culturales. 


Se habían agenciado de antiguas maquinarias escondidas en los almacenes de algunos museos, ahora cerrados al público pero que aún no habían sido desmantelados.

 

Todas las comunicaciones vía telemática estaban intervenidas, las penas por las infracciones eran muy severas, pero el ansia por no dejarse dominar y no caer en el aborregamiento generalizado, les daba las fuerzas necesarias para seguir en el intento de preservar todo lo posible su antigua cultura. 


Entretenidos con la destrucción de las obras más antiguas y ostentosas, de momento podían ir haciendo su labor de zapa para introducir un poco del pequeño material de bolsillo más asequible para la población sedienta de otro tipo de consignas.

 

Las mujeres eran los correos más adecuados para su distribución, escondiéndolo todo bajo sus mantos, que las cubrían de pies a cabeza, con solo la consabida rejilla para que vieran lo que había dentro, las viejas eran las más seguras, pues no solían despertar ningún interés por parte de los vigilantes de la moral y buenas costumbres a los ojos del ser superior.

  

Tenían que ir eso sí, acompañadas de un varón, mejor uno mucho mayor que ellas o un adolescente con pinta bobalicona y nada altivo. 


Por eso cada vez que una de las pequeñas embarcaciones descargaba los fardos con libros y, estos se podían distribuir, era una heroicidad de la que se beneficiaban muchas escuelas clandestinas. 


 

Barcelona, uno de septiembre 2021 


lunes, 30 de agosto de 2021

PÁJAROS & TRENES

 


Fotos de I.C.C. 



 

Juan Diego Flórez 

Cucurrucucú Paloma 

de 

Tomás Méndez 

 

 

Pájaros & Trenes 

 

Los trenes hace rato que pasaron, tanto los de un lado como los del otro. Norte y sur están vacíos. 

Los pocos pasajeros que se bajaron de ellos, desaparecieron tragados por ese atardecer caluroso de verano, en el que no apetece quedarse. 

Unos pájaros quejosos se mantienen en sus puestos tras unos vuelos rasantes sin premio. 

Atados a su equilibrio sobre los cables, comentan lo mal que está todo, incluso para ellos. 



  • ¡Vaya mierda de año!
     

  • Ni que lo digas. 

  • Ni una puñetera miga que llevarse al pico. 

  • Qué verano más extraño. 

  • Pues hace el mismo calor de siempre. 

  • Sí, a  me sobra tanta pluma. 

  • Eso te pasa por presumida. 

  • ¡Ya estamos! 

  • Envidia cochina que tiene, por desplumado. 

  • ¿Y de esos tipos que se habrá hecho? 

  • No habrán emigrado este año. 

  • ¿Ninguna familia? 

  • Eso parece. 

  • Ni sueltos tampoco. 

  • ¿Ves alguno por aquí? 

  • Ni siquiera podemos practicar puntería. 

  • No, esto está de lo más aburrido. 

  • Será cuestión de coger el tren y largarse a otro sitio. 

  • Estará igual 

  • ¡Es verdad! 

  • He oído decir, que están encerrados en sus casas. 

  • ¡Qué Va! Eso fue el verano pasado. 

  • Ah, por eso de esos gusanos metálicos han salido algunos. 

  • Tren, se llama tren. 

  • Prefiero los pequeños que se arrastran por el suelo. 

  • Los humanos a veces nos dejaban cosas más buenas. 

  • Sí, pero ahora no comen nada caminando, ni dejan ningún rastro de migas. 

  • Tristes tiempos vivimos ahora. 

  • ¡Pues sí! 

Contemplando los cambios en las costumbres de los humanos, recuerdan con añoranza los tiempos en que todo era más fácil, incluso la convivencia con ellos. 

El cielo se tapa, olvidando que está en verano o precisamente por ello, prepara un buen chubasco refrescante, será hora de iniciar el vuelo. 

 



Barcelona, treinta de agosto 2021