Foto de A.C.P.
So What - Miles davis - John Coltrane - Canonball Addeerley - Bill Evans Kind of Blues
Palmeras
Algo aburridas, soportando el calor,
charlando sobre esto y aquello,
contemplando esa luna llena,
siempre sonriente, siempre esquiva.
- Mírala, tan ufana ella.
- Hay que ver lo presumida que es.
- Sí, jugando siempre con todos los de aquí.
- Da igual si son admiradores o siervos fieles.
- Brillando ahora en todo su esplendor, para irse luego.
- Es la forma que tiene de deshacer su labor, cual Penélope.
- Bien cierto pues cada mes, vuelve el mismo ciclo sorprendente.
- Está triste y desesperada, en ausencia de su dueño y señor.
- No me la imagino con ese espíritu servil que tú pronuncias.
- ¿Qué otra cosa puede ser, si no, la ausencia de quién ella ama?
- ¿Tú crees? Teniendo tantos admiradores dispuestos a todo por su sonrisa.
- ¿Qué dioses nos la pusieron ahí, como faro guía para algunas noches, puesto que luego mengua esa luz que hipnotiza?
- Alguno juguetón, con ganas de burlarse de los hombres que la lloran cuando no está.
- Quizás ella se plañe por algún ausente, sea dios, heroe o humano.
- ¿Un Ulises quizás?
- ¡Quizás!
Terrassa, 4 de agosto de 2026

La luna llena tiene su magia y es curioso cómo cambia su embrujo según el paisaje, esa foto es hermosa y tus palabras.
ResponderEliminarSi la vieras entre los bosques patagónicos seguramente te inspiraría nuevas palabras, como dije ella tiene su embrujo.
Una abrazo Alfred
PATRICIA F.
Tiene una magia especial que desata todo tipo de conversaciones.
EliminarTenéis una tierra sorprendente, que tuve la gran suerte de poder recorrer en parte.
Un abrazo, Patricia.
Muchas gracias Alfred, me alegra que hayas podido conocer, ojalá puedas volver, abrazo.
EliminarPATRICIA F.
Y por si faltaba algo, con dos bellas palmeras rindiéndole pleitesía.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ya ves el diálogo que mantienen. ;)
EliminarUn abrazo.
Muy imaginativo el diálogo, Alfred, vaya a saber si no tienen su propio idioma para comunicarse, vos les creaste uno, un abrazo!
ResponderEliminarMuchas gracias, las tengo cerca y veo que son muy amigas, siempre estánt de cotilleos.
EliminarUn abrazo.
Es que su magia es especial. Un diálogo excelente que entretiene y deslumbra. Preciosa imagen las palmeras. Un abrazo
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo. Muchas gracias, Nuria.
EliminarUn abrazo.
—Ui, crec que aquestes palmeres xerren per xerrar!
ResponderEliminar—I és clar que sí!, que estic enamorada del meu "solet" i que només alguns dies ens veiem, mentre marxa i jo arribo o a l'inrevés. Somio en un dia o una nit en que puguem ser-hi els dos, sense que un hagi de marxar...
Aferradetes, Alfred! ;-)
Bé, a la natura, les converses estan a l'ordre del dia. ;)
EliminarI lsa lluna es pot apuntar a dir la seva.
Aferradetes, Paula.
Alfred, qué diálogo tan delicioso el que has creado entre esas palmeras que miran a la luna llena con una mezcla de ironía, ternura y asombro. Me ha encantado cómo conviertes la escena en una conversación íntima, casi cómplice, donde la luna aparece como esa figura presumida, esquiva y cíclica que juega con todos y a la vez parece añorar a alguien ausente. Esa idea de la luna como Penélope, deshaciendo su labor para recomenzar cada mes, es una imagen preciosa que da profundidad al juego. Y las palmeras, aburridas por el calor, pero despiertas ante su brillo, terminan siendo testigos de un misterio que nunca se resuelve del todo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Hola, Enrique, como siempre, hacer una disección bien certera en tu análisis de los entresijos del texto. Muchas gracias por ello. Tienes esa visión que ensalza y mejora lo leído.
EliminarUn fuerte abrazo.
Es fantástico que también la hermosa naturaleza intente descubrir los enigmas de la luna.
ResponderEliminarMe encantó este ingenioso diálogo.
Un beso.
La naturaleza no tiene por qué ser diferente a nosotros en cuanto a nuestros juicios y apreciaciones sobre lo que nos rodea. Gracias, Amalia.
EliminarUn beso.
Menos mal que estoy en contacto con gente sensible que me habla sobre ella y me da noticias suyas, porque yo no le hago demasiado caso y si no fuera por esas personas me la perdería.
ResponderEliminarUn abrazo.
;)))) Gracias, Chema, tan socarrón como siempre. Siempre animas y eso se agradece.
EliminarUn abrazo.
Es tan reconfortante la imagen, que luego al leer tus versos es como entrar en un espacio de calidez y silencio.
ResponderEliminarMe ha encantado.
Besos!
Un retrato aproximado a lo que se siente tanto en paisajes urbanos como en los rurales, en cuanto pones la oreja, para saber qué dicen sus diferentes actores.
EliminarMuchas gracias, lunaroja.
Besos!
me gustan mucho esos juegos de diálogos :) es fácil tenerle envidia a la luna, es como esos gatos a los que todo el mundo admiran sin saber el motivo
ResponderEliminarSi mal no recuerdo, tengo algunos, aunque hacía tiempo que no me ponía a escuchar los elementos de mi entorno. ;)
EliminarLos gatos en realidad se chotean de ella. A ellos no les engaña nadie.
Me agraden els relats i els poemes i disfruto imaginant i a vegades recordant , quan les teves paraules . Alfred , fà que es desperti la memòria . Però avui he descobert que les palmeres parlen , ben mirat , aixoʻ deu passar en tots els sers vius siguin animals o plantes , i aixoʻ.fà que tù , amb la teva sensibilitat , entenguis el que parlen.... peroʻ aixoʻ té un perill , admirat Alfred , que et veuen per la finestra , et senten , i fins i tot , et controlen ! Vigila amic , que entre les palmeres i la lluna , la teva finestra , és indiscreta ! Una abraçada..
ResponderEliminarFas mol ben fet, s'han de deixar anar els coloms del cap.
EliminarVal, he tancat la finestra e inclús he baixat la persiana, més que res, per qè tinc la seguretat de que el sol em persegueix.
Gràcies, Pepi, una abraçada.
Se me antoja la luna siendo muy bien peinada por ambas palmeras mientras divagan. Un abrazo, Alfred.
ResponderEliminarUna visión a tener en cuenta, la tuya.
EliminarUn abrazo, Gil.
Y la luna lunera les quita el aburrimiento a las dos. Buen diálogo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Centro de atenciones, admiraciones y loas. La Luna da para mucho, incluso chismorreos de palmeras.
EliminarMuchas gracias, Laura.
Un abrazo.
El verdadero diálogo entre dos se produce cuando llegan las ideas siendo una. Saludos.
ResponderEliminar¿Crees que estas palmeras están para esas sutilezas? Pensándolo bien, quizás sé, estas eran de armas tomar.
EliminarSaludos.
Cómo olvidar a Ulises (Odiseo) si es su amor inquebrantable. Un abrazo.Carlos
ResponderEliminarUltimamente se ha puesto en el centro de todas nuestras conversaciones. Lo cual da pie a muchas ensoñaciones y elucubraciones.
EliminarUn abrazo, Carlos.
Son envidiosas. Nunca lo hubiera imaginado, tan esbeltas y gallardas que lucen siempre. Lo que me vengo a enterar mucho tiempo después :))
ResponderEliminarBesos.
Pueden ser envidiosas o hiperrealistas, no sabría por qué decantarme.- ;)))
EliminarBesos, Sara.
¡Ay, esa luna siempe tan inspiradora!
ResponderEliminarHermosos versos te ha sacado y una foto preciosa.
Petons.
La Luna nos seduce y es madre de mil inspiraciones.
EliminarMuchas gracias.
Petons, Montse!
Qué envidia que le tienen.
ResponderEliminarLas del litoral de Barcelona se están poniendo malas... ahora sé que es la envidia lo que las corroe.
Saludos.
No es para menos.
EliminarYa tienes la razón, la envidia es una mala compañía.
Saludos.
Hola Alfred, suele envidiarse lo que no se tiene, por eso las palmeras envidian a la luna ya que ellas no brillan en la noche como ella y ella misma tiene el poder de eclipsar al poderoso sol, gracioso dialogo te ha salido:)
ResponderEliminarBesos.
Hola, Piruja! Sí, las palmeras no pueden soportar esa seducción lunar que hace que todo el mundo esté a sus píes.
EliminarMuchas gracias.
Besos.