Por todos aquellos que la sinrazón humana sacrificó vilmente,
sin dejar constancia de dónde dieron su último aliento.
90 años y unos días
Al que los dioses
quieren destruir
buscadle una tumba
disponible y hermosa
con una lápida y flores.
Pero si son los hombres
quienes quieren efectuar
esa misma destrucción
ni piedras ni flores habrá
para marcar la fosa.
Aunque sienpre sus ideas
no se pudrirán con ellos
mientras sean recordadas,
da igual el lugar en que estén
si se propagan gracias al viento.
Terrassa, 26 de agosto de 2026
Quan som grans , a vegades passem comptes amb nosaltres mateixos , i lamentem de les coses que podíem haver fet.....a mi em passa amb l.anglès ....jo vaig apendre francès.... i quin greu em sap no haver.ho fet , quants diàlegs m.he perdut , i bellíssimes cançons com la que ens poses avui , Alfred , que acompanya i repassa en fotos la vida de García Lorca. ....la poesia , els tocs de guitarra ,, la vida ilustrada del poeta , la injustícia , la traició i la mort...amb una narració especialment delicada... i per acabar el teu particular homenatge , el teu poema plè de sensibilitat.....Gràcies Alfred , ...Moltes gràcies ! !.
ResponderEliminarUn poema cru i real on parles ben clar de la vil i injusta mort del poeta. No hi ha tomba on anar a plorar-lo, però ens queden espais més amples on recordar-lo.
ResponderEliminarUn bellíssim vídeo que ens mostra una petita part de la seva vida i obra.
Aferradetes, Alfred.
Alfred, qué placer leerte en este homenaje que vuelve a poner luz sobre esos 90 años y unos días sin justicia para Lorca. Nombras con fuerza esa muerte celebrada en la oscuridad, el olivo testigo mudo del crimen y el castigo brutal por pensar en libertad, por amar las letras, la música y todas las artes.
ResponderEliminarTu texto recuerda que salirse del catecismo y amar por libre no estaba bien visto, y que aquel espíritu luminoso pagó por ello.
El poema que incluyes, leído en el Ateneu Barcelonès, añade esa hondura lorquiana donde la luna transforma el mundo y el corazón se vuelve isla en el infinito.
Y los comentarios que te dejan hablan de memoria, de reconocimiento, de la herida abierta de un país que aún no ha sabido enterrar dignamente a su poeta universal.
Un fuerte abrazo, Alfred.
Alfred, lamentable que lo que denuncias en el poema, se dé con un poeta, a quien sólo le interesaba la vida y la literatura. Leyendo "Un poeta en Nueva York" sentíe en su versos como LOrca, se hacía doloridamente univeral, con los pesares de los sufridos.
ResponderEliminarPoeta en Nueva York.
Paisaje de la multitud que vomita
Anochecer en Coney Island
La mujer gorda venía delante
arrancando las raíces y mojando el pergamino de los tambores;
la mujer gorda
que vuelve del revés los pulpos agonizantes.
La mujer gorda, enemiga de la luna,
corría por las calles y los pisos deshabitados
y dejaba por los rincones pequeñas calaveras de paloma
y levantaba las furias de los banquetes de los siglos últimos
y llamaba al demonio del pan por las colinas del cielo barrido
y filtraba un ansia de luz en las circulaciones subterráneas.
Son los cementerios, lo sé, son los cementerios
y el dolor de las cocinas enterradas bajo la arena,
son los muertos, los faisanes y las manzanas de otra hora
los que nos empujan en la garganta.
Llegaban los rumores de la selva del vómito
con las mujeres vacías, con niños de cera caliente,
con árboles fermentados y camareros incansables
que sirven platos de sal bajo las arpas de la saliva.
Sin remedio, hijo mío, ¡vomita! No hay remedio.
No es el vómito de los húsares sobre los pechos de la prostituta,
ni el vómito del gato que se tragó una rana por descuido.
Son los muertos que arañan con sus manos de tierra
las puertas de pedernal donde se pudren nublos y postres.
La mujer gorda venía delante
con las gentes de los barcos, de las tabernas y de los jardines.
El vómito agitaba delicadamente sus tambores
entre algunas niñas de sangre
que pedían protección a la luna.
¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Ay de mi!
Esta mirada mía fue mía, pero ya no es mía,
esta mirada que tiembla desnuda por el alcohol
y despide barcos increíbles
por las anémonas de los muelles.
Me defiendo con esta mirada
que mana de las ondas por donde el alba no se atreve,
yo, poeta sin brazos, perdido
entre la multitud que vomita,
sin caballo efusivo que corte
los espesos musgos de mis sienes.
Pero la mujer gorda seguía delante
y la gente buscaba las farmacias
donde el amargo trópico se fija.
Sólo cuando izaron la bandera y llegaron los primeros canes
la ciudad entera se agolpó en las barandillas del embarcadero.
Un abrazo. Carlos
Seguramente quienes lo mataron están enterrados en un lugar concreto con una lápida que los identifica, pero serán unos asesinos a quienes el mayor favor que puede hacerles la historia es desconocerlos..
ResponderEliminarUn abrazo.
Pasa el tiempo, la vida... y la oscuridad sigue ahí... es más, se avecinan tiempos oscuros.
ResponderEliminarNo hemos aprendido nada.
Saludos.
En su honor, su propio verso:
ResponderEliminar¡Sé ruiseñor!, dice una voz perdida
en la muerta distancia,
y un torrente de cálidos luceros
brotó del seno que la noche guarda.
En los tiempos que se avecinan, no me extrañaría que también
nuestros pechos estén resecos
como una estrella apagada..
Un abrazo.
Sentido homenaje al gran Federico, su alma siempre estará, un abrazo Alfred!
ResponderEliminarPalabras que homenajean al Poeta.
ResponderEliminarPor aquí es muy reconocido por haber pasado una temporada entre 1933 y 1934 y calles, cines, cafés, canciones, librerías aún llevan su nombre.
Debo leerlo más.
Recuerdo haber quedado impresionado con "La casada infiel".
Un abrazo
Todo eso y más.
ResponderEliminarUn gran abrazo.
Qué lujo tus versos de homenaje, testimonio y denuncia siempre... Lorca cada vez más grande!!
ResponderEliminarEs un homenaje muy emocionante y bello.
ResponderEliminarFederico García Lorca es inolvidable.
Por más tiempo que pase, siempre estará presente.
Un beso.
Uns versos molt emotius i plens de força i de raó !. Et felicito, un bon i merescut homenatge al poeta.
ResponderEliminarSalut !.
Mi amado Federico, en este maravilloso homenaje...
ResponderEliminarQué belleza.
Besos
Qué magníficamente los has expresado Alfred, mi aplauso!
ResponderEliminarBesicos muchos.
ResponderEliminarGran homenaje. Él siempre será recordado. Y como dice el final del verso
Aunque sienpre sus ideas
no se pudrirán con ellos
mientras sean recordadas,
da igual el lugar en que estén
si se propagan gracias al viento.
Buena semana Alfred.
Un abrazo.
Muito bom este post e linda poesia.
ResponderEliminarArthur Claro
http://www.arthur-claro.blogspot.com
Muchas gracias a todos por visitar este rincón de las palabejas y dejar constancia de ello, loando a Lorca; del cual les dejo este fragmento de "Fábula y rueda de los tres amigos", un poema de Poeta en N.Y.
ResponderEliminar...Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,
abrieron los toneles y los armarios,
destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados...
Magnífic fragment , pot ser que mai es trobin les restes , perquè la lluna les ha fet seves , per tant ja son de tots , convertides en lletres , en poemes , en tocs de guitarra , en desitjos de pau....
ResponderEliminarGràcies, Pepi!
EliminarQue bonito Alfred, me ha encantado. Un abrazo.
ResponderEliminarMuchas gracias, Teresa.
EliminarUn abrazo.