Foto de A.C.P.
Brahms: Concierto para piano nº 1 | Daniel Barenboim, Gustavo Dudamel y la Staatskapelle Berlin
Vecinos
Texto presentado a las amigas de "Artesanos de la Palabra" en su convocatoria: ¿Cómo son tus Personajes?
Mateo era el típico solterón del que nadie habla mal, era ese vecino que, en vez de darle una patada al diario del segundo, que pasaban por debajo de la puerta cada día, en vez de darle una patada hacia la calle, lo recogía y lo dejaba en el buzón del vecino afortunado. El cual era precisamente Silverio, el más quejoso, con diferencia, de todos los vecinos respecto a la limpieza, educación y buenas maneras en el edificio. No en vano se pasaba el día encerrado en su piso, que parecía la biblioteca central, con todo el polvo del mundo en sus lomos. Cecilia la portera, que estaba en su puesto de ocho de la mañana a las ocho de la tarde, según convenio, bueno, lo de en su puesto, no era realmente cierto, pues a la vez estaba haciendo faenas de limpieza en diferentes pisos, con lo cual redondeaba sus emolumentos considerablemente. Era el típico edificio, con vecinos con muchos años a cuestas, en la que los que estaban en activo, laboralmente hablando eran los menos e incluso algunos no sabían bien que era eso, menos Antonio, que vivía de su mujer, en el tercero, en el piso de doña Aurelia, la pobre era viuda de un militar muerto prematuramente en una acción en el extranjero promovida por la ONU, y que le dejo una pensión escasa, por ello aceptaba realquilar habitaciones con derecho a cocina, pero ella no se quejaba de su situación, al fin de al cabo, estaba siempre distraída con sus inquilinos; Antonio, mientras, esperaba aprobar esa oposición para tener una plaza fija, bien remunerada y con pocas exigencias, que le permitiera tener esa seguridad añorada toda su vida y perseguida ya por sus padres. Había otro vecino curioso, don Arturo, pianista de renombre en su juventud, que se fue quedando encasillado en locales modestos, no pudiendo debutar en un gran foro musical. Era bueno, pero no tanto; siempre preferían a otro, con lo cual se dedicaba, en sus tiempos muertos, que eran muchos, a dar clases de piano, preferiblemente a señoritas jóvenes de buen ver.
Terrassa, 14 de julio de 2026

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ResponderEliminarQué lástima!
EliminarVaya con Don Arturo. ¿Aprendían a tocar, o al revés?. La música, que tiene muchas salidas? ¿O son salidos?
ResponderEliminarUn abrazo.
Digamos que he puesto un poco de todo. ;)
EliminarUn abrazo.
Una comunidad más bien triste, pero aparentemente bien avenida. Me recuerda un poco al vecindario de la finca en la que nací y me crié, je, je.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es un poco eso, esas casas de vecinos, en las que los inquilinos llevaban una pila de años viviendo. Ahora la cosa ha cambiado mucho y practicamente no se llegan a conocer.
EliminarUn abrazo.
Muito bom tua história e personagens, cada um com suas características que em geral podemos ver nos prédios e condomínios. A foto do pianista ótima... abraços, chica
ResponderEliminarBueno, se trataba de retratar una serie de personajes, en este caso los he puesto algo variopintos. ;)
EliminarAbrazos, chica!
Muy variopinto y reconocible. Besos
ResponderEliminarSí, mira, lo que le decía a chica.
EliminarBesos.
Muy bien este reto, me encanta tu participación, con un elenco de personajes muy bien definidos en es exposición cada uno con sus maní y vidas diferentes bajo una misma comunidad
ResponderEliminarUn abrazo feliz día
En una comunidad puedes poner una buena colección. ;)
EliminarUn abrazo, Campirela y feliz día.
Has descrito un abanico de personajes, bastante caracterìsticos de una comunidad vecinal, muy bien.
ResponderEliminarMuchos besos.
Gracias, Montse. Se me ocurrió que, en un lugar así, tenía buenos ejemplos que mostrar.
EliminarMuchos besos.
Hola Alfred, realmente esos edificios son un abanico de personajes y con personalidades muy diferentes, diste perfectamente en la tecla con ellos.
ResponderEliminarEl video que elegiste para acompañar tu historia me gustó mucho, he tenido la suerte de ver a Barenboim tocar el piano y dirigir la orquesta en el Teatro Colón, maravilloso, así que agradezco el video también.
Muchas gracias por participar de nuestra propuesta, me ha gustado mucho tu historia, la imagen del pianista en el parque es muy buena, me recordó a un lugar que visite en el sur de Chile, Frutillar se llama, es un lugar de músicos artistas y tienen un hermoso teatro íntegramente de madera "Teatro del Lago" a orillas del Lago Llanquihue, lo cierto es que cerca de él a orillas del mismo lago hay un piano de metal para que la gente se tome fotos, tu foto me lo recordó.
Un abrazo grande.
PATRICIA F.
Hola, Patricia! Así es, podemos tener todo tipo de personalidades.
EliminarUn gran músico, tanto como solista como de director de orquesta, pero está claro que la edad no perdona.
Un placer poder acudir a vuestra llamada.
Esto es en la plaza Catalunya de Barcelona; hay un concurso de piano, el Maria Canals, y para promocionar y ambientar los días previos y la semana del mismo concurso, reparten pianos por los sitios céntricos de la ciudad, para que los aficionados los puedan tocar, es un ambiente muy majo.
Alfred, has construido un vecindario lleno de vida, con personajes que se reconocen al instante: Mateo con su bondad silenciosa, Silverio atrapado en sus quejas, Cecilia multiplicándose para llegar a todo, don Arturo aferrado a un pasado que aún intenta brillar… Cada uno aporta una pieza a ese edificio que respira años, rutinas y pequeñas historias que se cruzan sin hacer ruido. Gracias por este retrato tan cercano y tan humano, que convierte lo cotidiano en un pequeño universo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Alfred.
Supongo que un poco demodé; este tipo de personajes los asocio a épocas pasadas, pero me han servido de maravilla para el reto a superar.
EliminarGracias a ti por valorarlo tan bien.
Un fuerte abrazo, Enrique.
Muy bien resuelto, Alfred, creando personajes que viven en un mismo edificio, me has dado una idea, acá tengo mucha tela para cortar! Gracias por Barenboim, ahora ya no está bien de salud por lo que leí, un abrazo!
ResponderEliminarMuchas gracias, maría cristina, en casa de vecinos te puedes encontrar de todo.
EliminarEs un personaje de la música del que siempre me ha gustado su personalidad.
Un abrazo!
Mis padres vivieron cincuenta años en una casa. Los vecinos de enfrente fueron siempre los mismos. Se llevaban bien, aunque creo que ni mis padres ni ellos estuvieron nunca en la otra casa.
ResponderEliminarUn abrazo.
Eso es de cuando, la gente se instalaba en una casa y ya no la dejaba hasta salir con los pies por delante. Cuando era joven y vivía con mis padres, solo estuve en casa de uno de los vecinos y fue para salvarlo.
EliminarUn abrazo.
Las comunidades de vecinos de antes eran muy familiares . Ahora pienso que todo ha cambiado bastante.
ResponderEliminarBuen relato y una música maravillosa.
Un beso.
Sí, había una relación de cierta camadería, sin pasarse; discreción ante todo.
EliminarMuchas gracias, Amalia.
Un beso.
El arte es muy difícil de conquistar. En los quince años que estuve actuando en una compañía de teatro independiente, tenía las ganas de irme al teatro comercial, ganar dinero, buscar oportunidades en la televisión, alguna otra cosa que fuera redituable. Nunca lo conseguí, así las cosas para los artistas en México.
ResponderEliminarSaludos.
Unos personajes que quizás fueran dignos de un sainete (no sé qué palabra podría usarse en España) una obra costumbrista ,donde los habitantes de ese grupo son en sí otras historias aparte.
ResponderEliminarMe encanta como sabes enganchar cada personaje sin que queden hilos colgando, y además como enganchas al lector,con tramas sencillas pero,que son interesantísimas.
Besos
Bona descripció d'aquesta comunitat de veïns, cadascú amb la seva historia personal. Avui dia ja han desaparegut, potser un bon dia!, com a molt. I si són comunitats grans, la majoria ni saben qui tenen de veí.
ResponderEliminarM'encanta la foto, m'ha portat a temps molt llunyans...
Aferradetes, Alfred.
Me ha encantado conocer a los personajes de una comunidad tan diversas. Hoy en día la mitad de vecinos ni se conocen. Es una pena. Saludos
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