Foto de A.C.P.
Dream of the Return
¡Oh Cielos!
No sé por qué
en las despedidas,
tras dejar a la persona
recién ausentada
allí recogido en su ataúd
viendo como lo retiran
tras la ceremonia de despedida,
una vez hechas las despedidas.
Al salir al exterior del recinto
estamos educados o mentalizados
o acostumbrados para acabar
siempre mirando al cielo.
Dando así por hecho
que las buenas personas
se van a las estrellas,
previo paso intermedio
por las nubes
que es ese lugar
en el que se supone
se instalan las almas
de los seres fallecidos.
Se está mejor que aquí,
en esta áspera tierra
que precisamente ahora,
con el calor veraniego
está mas cerca del infierno,
ese centro del planeta,
donde están las llamas
perpetuas con las que se
asocia al castigo eterno.
Como somos gente de bien
y los que nos preceden aún más,
no miramos al suelo polvoriento
si no a las nubes y estrellas,
buscando luz y claridad
para recordarlos sabiendo
que están mejor.
Terrassa, 25 junio 2025

