martes, 9 de febrero de 2021

AMANECE

 

                                         Foto de I.C.C. 





 

 

¡Amanece! 

 

 Un nuevo día se presenta, 

el mar hace de testigo. 

Como siempre. 

Como cada día. 

Como es habitual. 

 

Con pequeñas variaciones 

el mismo milagro se produce  

y reproduce una y otra vez, 

ante nuestra indiferencia, 

lo natural ya no asombra. 

 

Por bello que sea el espectáculo 

la mayoría de veces importa poco, 

demasiado ocupados estamos 

como para admirar lo cotidiano.  

 

El Sol asoma firmemente 

por encima de las olas 

afianzando su autoridad 

 de astro rey sin fisuras. 

 

Calentándonos día y alma  

iluminando idas y venidas 

marcando horas de búsqueda 

del obligado diario sustento. 

 

Este poema perdido 

 se quedará entre la arena 

a la grata espera 

 de que un buscador 

 de piezas insólitas, 

 lo encuentre con su detector 

 de objetos preciosos 

 y tenga la bondad, 

 o la ira, de arrojarlo al mar. 

 

 Para que así recorra mundo, 

pueda ver cómo la estupidez 

 no es patrimonio específico 

de ninguna costa determinada. 

 

Pero mientras tanto esto no ocurra 

esperaré pacientemente en la arena, 

dorado por el sol, arropado por la arena, 

 acunado por la luna y lamido por el mar. 

 

Es el hombre, su especie,  

quién sabe con gran sabiduría 

auto proclamada y auto valorada, 

lo mejor en cada momento y lugar. 

 

 

Barcelona, 9 febrero 2021 

 

 

 

viernes, 5 de febrero de 2021

SIN FAENAR

 

Foto de I.C.C. 




Sin Faenar 

 

Recorriendo la línea de ferrocarril que va al lado del mar, nos vamos parando en algunas estaciones, como en ésta, en la que estamos tan cerca de las barcas, que se les puede escuchar en sus conversaciones a pie de playa. 

  

  • - Llevamos muchos días aquí dejadas. 

  • - ¡Sí!  A la espera de ser varadas de una vez.

  • - No sé por qué. 

  • - Pues al otro lado de la barandilla no deja de pasar gente. 

  • - ¡Ya! Asustada y amordazada. ¿No ves cómo se tapan la boca? 

  • - ¡Sí! Qué cosa más curiosa. 

  • - Y desconcertante. 

  • - Será por eso de los virus 

  • - ¡Que tontería! Aquí al lado del mar, con esta brisa que se lo lleva todo,  

  • - Con suerte hasta nos sacará a pasear. 

  • - A ver si es verdad, tengo las cuadernas tan resecas, que su tirantez me hace daño. 

  • - Un bañito nos sentaría de maravilla. 

  • - ¡Sí! Nos pondría a tono. 

  • - Es que ni las parejas a hacerse arrumacos se pasan por aquí. 

  • - ¿Tú sabes sí el patrón sabe lo que se hace? 

  • - Me parece que no le dejan hacer nada. 

  • - Algo si le dejan, pero con todo cerrado. ¿Quién le va a comprar? 

  • - Vendía todas las capturas a bares y restaurantes. 

  • - ¡Ya! Pero ni que fuera para los conocidos. 

  • - Se ve que sacarnos, sin cobrar nada a cambio, no le compensa. 

  • - ¡Pues estamos listas!  

  • - Y aburridas. 

  • - Creo que el próximo día que me saquen... 


El tren arranca, tras soltar un pitido fenomenal. Me quedo sin poder escuchar toda la conversación, parecía que tenían ganas de salir a faenar. 

 

Barcelona, 5 febrero 2021