Fotografía de
I.C.C.
Pocas velas,
mucho viento,
algo de mar.
Brisa en velas,
vida adentro,
espera enfrente.
Todo paz,
o todo guerra,
según tiempo.
Las olas
escupen voces
que nutren peces.
Los marineros
intentan cazarlos,
pero se
alimentan
sólo con palabras.
¿O son
promesas?
Vocablos convertidos
en bella espuma
saltarina y
juguetona.
Perdida por los
océanos,
da vueltas al
mundo,
donde nadie la
quiere.
Entendida en
sus giros,
no todos la
comprenden,
por eso la
rechazan.
Las lágrimas
que el cuerpo
rezuma
el mar las aprovecha,
alimentando esa
espuma
una y otra vez.
La luna marca
su camino
que en el agua
queda.
para quién
aproveche.
Nadie osa
seguirlo
pues en él
no hay regreso.
Cuándo con
ilusión,
pedí, no obtuve,
y triste quedé.
Para ver con
desazón
que todo tiene
precio.
pero no valor.
Mientras,
las lágrimas y
la espuma
se confunden.
Barcelona, 15
Enero 2019






