Foto de A.C.P.
Doce años y un mismo mar
Buscaré un silencio
que sea prolongado
para rememorar
esos momentos
ganados contigo.
Entraré en ese mar
compartido en sus aguas
separado entre orillas
donde las alegres olas
me ofrecen el recordar
mils caricias recibidas.
Más todas las que
quedaron pendiente
tras diluirte entre
sus azules aguas.
Han pasado añosde ello
superan la década incluso
pero eso no me impide
sonreír al evocarte.
Entre tantos actos, cosas,
espacios y situaciones
compartidos en esa
bendita convivencia
con el mar como testigo.
Silencio, mucho silencio,
para que su chapoteo
no resuene evitando
oír a quién descansa
en su seno, cuya voz
acoge, y desde ahí
otro año quiero sentir.
Terrassa, 26 septiembre de 2026
.

Sigue viviendo en ti.
ResponderEliminarMuy emotivo poema.
Si Alfred , han passat dotze anys i el temps no ha esborrat tants recors , tantes vivències , tanta enyorança .... Canvien les estacions , el blau del mar s.ajunta amb el cel , pero és respectuós amb qui li fá companyia , ... La vida segueix , Alfred , i tú conserves aquesta meravellosa fidelitat , pròpia d.un ser humà sensible i bona persona. . Una abraçada , amic ......
ResponderEliminarLos recuerdos, con el mar cerca, siempre son más claros, más auténticos.
ResponderEliminarNostálgico poema.
Más de una década de recuerdos vividos y hoy añoras como vivencias que no se olvidan, marcaron huella en tu vida
ResponderEliminarY así tiempo después están presentes como el primer día.
Un abrazo.
Lindo mar e poesia que encanta!
ResponderEliminarabraços, ótimo fim de semana, chuca
¡El mar, el mar, qué bonita poesía! Y una foto bonita también.
ResponderEliminarMolts petons.
Un abrazo grande, Alfred!
ResponderEliminarMe encanta la foto, y ese silencio que solo rompe la música te invade como el bello poema. Un abrazo
ResponderEliminarMentre la recordis viurà amb tu.
ResponderEliminarEnyorança de temps compartits al teu poema.
Una foto preciosa de la nostra Mediterrània.
Aferradetes, Alfred.
¡Hola, querido Alfred! Qué poema tan hondo, delicado y sobrecogedor nos regalas hoy desde Terrassa.
ResponderEliminarEse silencio prolongado que buscas para dialogar con el mar es un refugio sagrado donde la memoria se vuelve caricia y el recuerdo de esa bendita convivencia derrota por completo al tiempo. Logras transmitir una emoción limpísima: no hay amargura en esa década larga de ausencia, sino una hermosa sonrisa de gratitud por todo lo vivido y compartido ante ese mar inmenso que custodia a quien descansa en su seno. Es admirable cómo la voz de quien se fue sigue resonando con tanta nitidez en el susurro de las olas, ofreciéndote cada año esa paz y ese abrazo invisible pero profundamente real.
Muchísimas gracias por abrir tu alma con esta poesía tan noble, llena de sensibilidad y luz, que nos toca el corazón a todos los que te leemos.
¡Un abrazo muy fuerte para ti, Alfred, y que este silencio del mar te traiga mucha serenidad en este fin de semana!
Bello poema-diálogo, lleno de emoción y aún vida. Un abrazo
ResponderEliminarEl amor cuando es auténtico, no tiene tiempo de caducidad, y sin problema podemos llevarlo con alegría y paz en el corazón. Precioso lo que escribiste amigo, un abrazo.
ResponderEliminarP A T Y
Por siempre, Alfred y nosotros acompañándote en tu sentir.
ResponderEliminarBesos.
Es un poema precioso, dedicado sin duda a alguien que se amó mucho y se recuerda.
ResponderEliminarHa sido muy grata su lectura.
Un abrazo
Qué poema tan tierno, dulce y hermoso!!.
ResponderEliminarUn beso.
Qué hermoso homenaje, Alfred. Aunque sea desde la distancia, te acompañamos en estos recuerdos y en ese mar que sigue guardando tantas vivencias compartidas. Un abrazo muy grande y lleno de cariño.
ResponderEliminarUn verso me ha hecho pensar, acaso lamentar, sobre las tantas caricias que quedaron pendientes.
ResponderEliminarAmor, a mar, poesía y esas hojas de otoño hechas música y sentimiento.
ResponderEliminarNo podía empezar mejor la mañana..
Gracias, poeta amigo.