Huracán
Quisiera ser un buen viento
uno de esos fuertes, huracanados,
que atraviesan estepas y desiertos
levantando grandes polvaredas
así poder confundir drones y misiles
aviones cazas y bombarderos
alocar radares y despistar tropas
anular localizaciones e incluso
desviar satélites espías o de señales,
cualquier cosa que fuera neecsaria
para que toda esa maldad desatada
volviera a su lugar de origen
y le entrara por donde todos sabemos
al causante de tanta destrucción.
Entonces sí, que pudieran estallar
todos los mecanismos bélicos
formando algo más hermoso
que unos fuegos artificiales
de colores anaranjados.
Un cataclismo cósmico
un infierno para esos demonios
adoradores de becerros de oro.
* Dedicado a Sara del blog : https://saboranisestrella.blogspot.com/.
Terrassa, 12 abril 2026

Vivemos num clima de permanente crispação, em que as situações de guerra não auguram nada de bom. A paz será sempre um objetivo que não se pode alienar.
ResponderEliminarAbraço de amizade.
¡Hola, Nunes! Tenemos derecho y creo que también la obligación de cabrearnos por eso que dices. La paz se puede conseguir a base de denunciar ese comportamiento belicoso, por parte de dos genocidas.
EliminarAbrazo amistoso.
Tant de bo el teu desig fos escoltat!
ResponderEliminarNo volem armes, ni guerres, ni guerrers, ni monstres que manin.
Aferradetes, Alfred.
Esten amb una situació internacional que fa fastic, per culpa de uns psicopates.
EliminarAferradetes, sa lluna!
Totalment d.acord en les teves paraules Alfred ! No volem gent boja que governi el mon , no volem que les persones visquin amb por , volem veure un cel amb estrelles , no per si hi volen missils i bombes. . Ja ni ha prou de ambicio , destrucció i mort ,. Esperem que rebin el seu càstic ...i que al planeta terra si pugui conviure.... tal com es diu a l.Esglèsia ....T.ho demanem , Senyor !...
ResponderEliminarGràcies, Pepi! La gent boja, s'ampara en que han sigut votats. Pero l'obligació del organismes internacionals es fer-lis acatá el dret internacional.
EliminarMolt d.acord , pero els organismes internacionals no piulen , semblen acoquinats per les bogeries d.un psicòpsta ....
EliminarNo esta mal ese huracan. Podría inventarlo alguien.
ResponderEliminarAbrazooo
¿Ah que no? Mientras se aplique, lo regalo.
EliminarAbrazo.
Versos huracanados que recogen en su vuelo un anhelo tan antiguo como los tiempos. Bravo!
ResponderEliminarLa vida es así. La guerra es un negocio. Se intercambian las sillas presidenciales, cambian los colores de partidos, pero la historia continua. Todos, incluso el Nobel de la Paz, que a veces se olvida... hasta el día de hoy. Un abrazo, Alfred
Ver las noticias es darte cuenta de que vivimos en un sinsentido a nivel global.
EliminarLa historia continúa, porque en algún momento de su transcurrir ha habido hombres justos.
Un abrazo, Gil.
Un poema donde toda la esperanza es poca a través de ese huracán que podría desviar los males de esos adoradores de becerros de oro o de metal, quién sabe ya de qué están hechos.
ResponderEliminarUn abrazo, feliz noche.
Hemos de confiar en que la naturaleza, que no controlamos, ponga orden en el caos en el que estamos. De momento, parece que algo de sentido común asoma por Europa.
EliminarUn abrazo, buen día.
Si le cambiamos el título por "Guerra", también le queda muy bien.
ResponderEliminarSaludos,
J.
También, pero no quiero oír hablar de ella.
EliminarSaludos.
Bonita la imagen de ser viento bueno, pero de momento solo somos arrastrados por el viento histórico: a algunos les ha llegado ya violento, cruel, devastador: otros notaremos efectos no tan virulentos pero sí efectivos: y ve a saber si la gran maldad erigida en sangre y fuego, con nombres de asesinos detrás, y de víctimas, no nos alcanzará.
ResponderEliminarEse viento histórico no nos lleva a nada bueno; cambiemos su rumbo, nos perjudica a todos, a unos con sangre y fuego, a otros con miseria a corto plazo.
EliminarQué alegría me daría que ese huracán cumpliera todo lo que has escrito.
ResponderEliminarMe uno a ese hermoso deseo.
Saludos.
Sería conseguir una sensación de alivio impresionante.
EliminarSaludos.
Que el viento bueno disipe todo el mal que han generado. No es necesario que destruya a sus causantes... Ellos ya están destruidos por su propia perturbación. Ya viven en el infierno.
ResponderEliminarQuerido Alfred: Me has emocionado mucho con esta dedicatoria, me siento sumamente halagada.
Muchas gracias.
Recibe un gran abrazo.
El huracán de la guerra, que arrasa y desruye, bien contado en esos versos.
ResponderEliminarMolts petons!
Un huracán de los buenos! Un abrazo Alfred!
ResponderEliminarOjala y ese huracán nos traiga lo que pides y más, bueno.
ResponderEliminarFeliz semana.
Un abrazo
por desgracia, los vientos que tenemos aquí, lo único que se llevan es la esperanza... lejos, demasiado lejos.
ResponderEliminarAmén.
ResponderEliminarUn abrazo.
No sabes cuánto me agrada tu poema de hoy!!!!.
ResponderEliminarMagnífico.
Un beso.
Ese deseo de convertirse en viento huracanado no es solo una imagen poderosa: es un grito contra la barbarie, una forma de imaginar justicia cuando la realidad parece no ofrecerla.
ResponderEliminarImpresiona cómo transformas la rabia en visión poética, cómo conviertes la destrucción en un anhelo de limpieza, de verdad, de un mundo donde la maldad vuelva a su origen y deje de arrasar vidas.
Y al final, esa imagen de los fuegos anaranjados, tan bella como terrible, resume lo que sentimos muchos: que ojalá la poesía pudiera hacer lo que la política no logra.
Un fuerte abrazo, Alfred.
Ay, es así... es un deseo que creo que muchos tenemos, y que además es necesario algo así,algo que limpie, que purifique , que nos devuelva el sentido más luminoso de la vida.
ResponderEliminarBrutal el poema.
Me encantó.
Besos
Unos bellos deseos que secundo para ver si entre todos podemos acabar con el follón que existe en el mundo.
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