La evolución del hombre
Imagino que no es una cosa lineal.
Aquello de salir del punto “A” abandonando el mar e ir ocupando territorio a través de todos los continentes hasta llegar a dominar todos los rincones del planeta Tierra y, ya puestos, salir a dar una vuelta por el sistema solar y que la cosa no decaiga, hasta llegar al punto “B”, que vete a saber tú cuál puede ser. Todo en una inmensa acumulación de saber sin parangón, pero, siempre hay un pero, en toda ecuación que se precie, a la que intervenga el ser humano en alguna de ellas. Ese ir hacia adelante mediante el sistema de prueba, con acierto o error, en el resultado, y en el que los errores, siempre son superiores a los aciertos, lo cual es lógico, dado que cada vez el reto es más difícil.
Pero lo grave está en que, sabiendo ya cuáles son los resultados en los errores, vengan iluminados a ponerlos en duda, para, ¡oh, dioses! Apelen a los principios más básicos de la ignorancia, para ponerlos en duda, y querer y lo peor, conseguir que otros muchos los sigan en su ignorancia, para, emulando el "si no lo veo, no lo creo " o "esto es una trampa de magia", conseguir mantenernos a todos sometidos a periodos de impasse evolutivo. Lo cual tenemos que agradecérselo a diversos líderes, tanto en lo político como en lo religioso, o en la pseudociencia, o en cualquier otro ámbito, en el que una teoría nueva, quite fama y dinero a otra, de quienes ostentaban el saber por encima de los demás.
Todo beneficiando a esos tipos singulares, orgullosos de su ignorancia, fardando del poder que otorga el dinero conseguido con audacia, sin ningún miramiento por el respeto del prójimo, que para ellos no existe. Y si hay que hacer una guerra para salirse con la suya, pues se hace, que siempre habrá quien les aplauda para ver que pillan. No hace falta poner los ejemplos, pues todos ya sabemos de qué estamos hablando.
Terrassa, 14 marzo, 2026

Impresiona cómo enlazas la música de Bach con esa idea de evolución que avanza a golpes de acierto y error. Y es cierto: no es la dificultad del camino lo que nos frena, sino quienes convierten la ignorancia en bandera y logran arrastrar a otros a ese impasse que denuncias. Tu texto recuerda que el progreso no se detiene por falta de conocimiento, sino por la voluntad de negarlo. Terrassa lo firma, pero podría firmarlo cualquier lugar donde aún se discute lo que ya debería estar superado.
ResponderEliminarNos dejas unas palabras para dar aún más valor a esa evolución que de no poner freno algunos mandatarios nos llevarán por egoísmo y ego a la destrucción.
ResponderEliminarUn abrazo.