Mediterráneo
Foto de A.C.P.
Glenn Gould
Keyboard Concerto No. 5 in F Minor
BWV 1056: II. Largo
Mi Mar
Mi Mediterráneo,
el que me ha tocado,
en suerte, por nacimiento,
mérito discutible, pero cierto.
Una vez más, frente a él,
nunca será suficiente,
siempre es de buen ver
y siempre me espera.
Las olas acarician
todo lo que tocan,
tanto, que a veces,
comen lo que quieren.
La cadencia del agua
su ímpetu despertado
a ritmo del viento
no amenaza, de momento.
El espigón encierra
un puerto muerto
uno de esos sin vida
no hay pesqueros.
Nadie faena ya
en barcas audaces
desafiando Neptuno
en capturas salvajes.
Solo es para barcos
particulares de recreo
donde se celebran,
festejos vermuteros.
Los tiempos cambian
en el uso de las cosas,
antes veías barcas
en espera paciente.
Quietas en la playa,
listas para faenar,
a la orden del patrón
todos empujaban.
Ahora tienen puerto
no hay que empujar
hay vedas sensatas
quizás exageradas.
Terrassa, 26 febrero 2026

Yo también he tenido esa suerte, soy del Mediterráneo y encantada de disfrutar de él y de tu poema.
ResponderEliminarFeliz jueves.
Un abrazo
Supongo que a todos nosotros, sus ribereños, nos da un toque especial, ahora que estoy algo más en el interior, lo aprecio incluso más.
EliminarUn abrazo.
Esa posesión, esa pertenencia al mediterráneo, es el centro de tu poema. Qué dicha, eh!
ResponderEliminarMe encantó sentir tu sentir.
Fuerte abrazo entre las olas.
Somos fruto de esa influencia que tiene en nuestra cultura.
EliminarMe alegra eso, muchas gracias, Sara.
Un refrescante abrazo. ;)
Oh, Glenn Gould. Un genio. Sus variaciones Goldberg embriagan.
ResponderEliminarTienes que aceptar el Mediterráneo con su transformación humana, estos es, las costas, los pros y contras de su habitabilidad, el tráfico contaminante, y todo lo que sientes y percibes. No tengo mayor idea. Conozco poco y de paso el Mediterráneo. Solo viviendo al borde se puede saber algo más.
Un pianista de referencia, indespensable en este blog. ;)
EliminarEl Mediterráneo nos ha conformado como somos, esas culturas que lo han ido dominando en siglos y en sus épocas de poder, alternándolas con furia.
Tuve que venir a buscarloi, pero siempre sus olas me reciben con cariño.
ResponderEliminarUn abrazo.
Sé tus orígenes, por mostrarlos. Y realmente asombra lo cambiante con respecto a donde llegaste. Está bien ese recibimiento.
EliminarUn abrazo,
Me gusta lo que tengo y tengo el Mediterráneo, con su olas de la Costa Brava, su calma en el Maresme, su pesca en la Dorada, y puedo ir bajando disfrutando de sus cambios... y sus gentes. Un poema que ilusiona porque el mar es mágico. Un abrazo
ResponderEliminarEls que tenim la sort d.haver nsscut al costat del Mediterràni , tenim una espècie d.orgull , li diem el mar nostre !. Un mar que feineja , que transporta mercaderíes , que cada dia hi embarquen persones que busquen una vida millor , un mar que dona caràcter , aquest mar que guarda secrets i enyoranses ....quanta poesía que guarda aquest mar ....i que tú Alfred , d.una manera especial i magnífica , ens la saps fer arribar ! Gràcies , amic poeta !...
ResponderEliminarHermoso poema y lo que dice es cierto. Ver refulgir sus aguas en un día de sol y calma es un espectáculo que nos hace sentir especiales y dichosos, si bien no hay mérito en nacer aquí o allá si lo hay en ser agradecido y disfrutar de lo que se nos ofrece aun sin merecerlo. En esas aguas se han vivido grandezas y tragedias y lo que tiene el mar, a diferencia de la tierra, es que nos pertenece a todos no por propiedad sino en fideicomiso, debemos preservarlo para los que vendrán
ResponderEliminarEl mar, o milor dit les platjes, qui les ha vist i qui las veu. De petit estiuejava a la Costa Brava (i ara també) i ens esteniem a la sorra entre les barques de pescadors. Ara, com bé dius, tot ha canviat i de barques ben poques; ara són creurers i iots, grans i petits, els visitants de les nostres costes. Una pena.
ResponderEliminarUna abraçada.
Ese mar que nunca se ve el fin , es todo un placer sentirlo en tus letras.
ResponderEliminarUn buen jueves.
Un abrazo.
A mí me tocó el Atlántico, mar bravío muchas veces.
ResponderEliminarBesitosssss Alfred! que estés bien
Me llevó a Joan Manuel, "Nací en el Mediterráneo", sentido tu poema, hermosas sus aguas azules reflejo del cielo, gracias por la música siempre, un abrazo Alfred!
ResponderEliminarAlfred, qué hondura tiene este mar tuyo, que al final es también el de todos los que crecimos con su luz y su cadencia. En tus versos late ese Mediterráneo que no solo se mira: se hereda, se respira, se lleva dentro como una memoria antigua.
ResponderEliminar···
Mientras te leía, con el Largo de Bach acariciando el fondo, sentía esa mezcla de calma y melancolía que solo el mar sabe dar. Cambian los puertos, cambian las barcas, cambian los oficios… pero permanece esa presencia que nos acompaña y nos explica.
···
Tu poema recoge esa transformación sin perder la ternura por lo vivido, y eso lo hace aún más verdadero. El Mediterráneo sigue ahí, esperando, como dices, con su paciencia de siglos.
···
Un abrazo agradecido, de quien también le debe mucho a este mar.
És ca nostra, diguin el que diguin sí que ens forma el caràcter i tu ho has dibuixat molt bé al teu poema.
ResponderEliminarCom sempre, fotografia i música acompanyen perfectament.
Aferradetes, Alfred.
Un hermoso canto, la foto me ha encantado. Besos y que lo disfrutes.
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