Foto de B.P.F
Natalia Lafourcade - Soledad y El Mar
(En Manos de Los Macorinos)
Un tros de mar
El mar animós
té ganes de ballar
ningú s’atreveix,
a fer-li de parella
Muntanyes llunyanes
ben emblanquinades
donen el contrapunt
necessari de fredor.
Tot plegat fa una estampa
d'aquelles precioses
de les quals no pots
anart-he'n així
de primeres
sense valorar-la.
El món no ho sap
està per coses
molt més boges
com discutir per la
propietat d'un bon
tros de gel habitat.
Terrassa, 22 gener 2026
***
Un Trozo de Mar
El mar animoso
tiene ganas de bailar,
nadie se anima
a hacer de pareja.
Montañas lejanas
bien blanqueadas
dan el contrapunto
necesario de frío.
Todo junto da una estampa
de aquellas preciosas
de las cuales no puedes
alejarte así de primeras
sin poder valorarla.
El mundo no lo sabe
está para otras cosas
mucho más locas
como discutir por
la propiedad de un buen
trozo de hielo habitado.

El mar, la montaña, la naturaleza en toda su gran magnitud, mientras un país insaciable manejan a su demente para hacer más daño.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
La naturaleza no tiene fronteras, no hay títulos de propiedad.
EliminarPero los matones lo quieren todo.
Un fuerte abrazo.
Va a su aire, a su tiempo, sin contención ni rejas, absoluta y majestuosa, libre, deberíamos aprender y respetar, Alfred
ResponderEliminarGracias, Maia! La naturaleza nos muestra su belleza, su actitud ajena a nuestra presencia, con cartelitos de límites y cartas de propiedades o amenazas de poseer.
EliminarCon lo bella que es la naturaleza y la sencillez de su hermosura... pero algunos humanos son codiciosos y lo estropean todo.
ResponderEliminarSaludos.
Es fácil no entorpecer su belleza, pero parece que eso molesta.
EliminarSaludos.
Avui ens mostres , Alfred , una fotografia d.un paisatge privilegiat. Mar i Montanya !. La Naturalesa ha sigut generosa i els seus habitans tenim la obligació de cuidar.la i respectar.la. Ay de la ambició humana que per poder , organitza guerres per conquerir més troços de terra , sense llei i amb la força dels diners.... Tandebó la raó arribi al cor dels homes . Esperem.ho !. Gràcies Alfred.....
ResponderEliminarUna foto de la Costa Brava, molt afortunada, va ser molt agraïda per la meva part, quan la vaig rebre. ;)
EliminarL'ambició dels humans és molt gran, però la d'alguns malfactors no té preu.
Gràcies, Pepi!
El mar es libre y nos lo demuestra cuando se sube a nuestros paseos, cuando entra en las casas, el hilo tiene la particularidad de su situación, no se codicia para fabricar cubitos. Un abrazo
ResponderEliminarEl mar es dueño y señor, de su volumen y de lo que hace con el.
EliminarLa codicia de algunos es la perdición para todos.
Un abrazo.
Ver el mar siempre relaja, al.menos los que le tenemos un poco mas lejos , aunque sea en foto nos sirve.
ResponderEliminarUn buen fin de semana.
Abrazo.
A mí me produce un efecto, entre sedante y a la vez inspirador.
EliminarEsta foto en concreto tiene todo el mérito.
Muchas gracias, feliz semana, Campirela.
Abrazo.
El mar es el mejor relajante, para mi lo es. El mar también canta y chilla, protesta.
ResponderEliminarY lo tengo a media hora, tengo que coger el coche claro.
Feliz finde Alfred.
Un abrazo
Sí, el mar, con su movimiento continuo, tiene un poder de atracción hipnótico.
EliminarPues eso es cercano, lo cual es una gran suerte.
Feliz semana, Carmen.
Un abrazo.
Preciosa fotografía, Alfred, el mar y las montañas están ajenos a la locura terrenal, un abrazo!
ResponderEliminarMuchas gracias, un mérito ajeno, del cual me he beneficiado.
EliminarPor suerte, la naturaleza, está en otras tesituras.
Un abrazo!
Qué hermoso, Alfred, cómo captas ese instante en que la naturaleza sigue su curso mientras nosotros, distraídos por disputas absurdas, olvidamos su grandeza. Ese “tros de mar” que baila sin pareja y esas montañas que responden con su frío parecen recordarnos que el mundo real —el que importa— no entiende de fronteras ni de ambiciones. Ojalá aprendiéramos a mirar con más calma y menos codicia. Gracias por regalarnos esta estampa que invita a respirar y pensar.
ResponderEliminarQuina bellesa, Alfred. Saps atrapar aquell moment en què la natura continua el seu ritme mentre nosaltres, perduts en discussions inútils, oblidem la seva immensitat. Aquest tros de mar que vol ballar i aquestes muntanyes que hi posen el contrapunt fred ens recorden que el món autèntic —el que val la pena— no entén de fronteres ni d’ambicions. Tant de bo aprenguéssim a mirar amb més calma i menys cobdícia. Gràcies per aquesta estampa que convida a respirar i a pensar.
Hay bailes que no exigen pareja, con cualquiera se puede disfrutar de una oferta de la naturaleza tan singularmente bella. Lástima que haya quien, solo busca atender su codicia y la belleza del subsuelo, destrozando cualquier atisbo de simplemente admirar y respetarla.
EliminarLa Terra és de tots i l'hem de cuidar i no maltractar-la i conquerir-la.
ResponderEliminarUn poema i una foto preciosos.
Aferradetes, Alfred!
El fet de dir, això és meu i faig el que vull, no és una bona cosa pel món.
EliminarMoltes gràcies, sa lluna!
Aferradetes!
los humanos y sus peleas, deberíamos mirar más a menudo el mar, seguro que algunos se le bajarían los humos.
ResponderEliminarLos humanos, a los cuales se les supone capacidad de raciocinio, deberían tener una mirada más amplia de su entorno natural.
EliminarPrecioso bolero para escuchar al mar.
ResponderEliminarUn abrazo
Muchas gracias, Milena. Muy apropiado con esa imagen,
EliminarUn abrazo.
Precioso bolero,preciosos versos, todo un conjunto para dejarnos llevar de tu mano.
ResponderEliminarBesos
Hay que mirar que todo concuerde, ya me gustaría que fuera igual que en esa naturaleza, que nos estamos cargando.
EliminarBesos.
Una bellísima expresión de la naturaleza.
ResponderEliminarUn beso.
Muchas gracias, Amalia.
EliminarRespetemos a la naturaleza.
Un beso.
El mundo, como tú dices, no se merece un mar animoso con ganas de bailar. Está para reírle las gracias a un payaso poderoso, por miedo a que se enfade.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tenemos unos mandamases, con una concepción del mundo en función de sus caprichos, y así nos va.
EliminarUn abrazo.
Vivimos una esquizofrenia. Por un lado, el mundo con su belleza y por el otro los humanos con sus miserias.
ResponderEliminarNo puedo con el Trump. No le deseo la muerte a nadie, pero un ictus que lo inhatilite por ejemplo. Ayssssh
Besitossss, que estés bien Alfred!
Despreciamos lo que es un valor seguro, un entorno que no pide nada para ser transformado, por mucho cemento, grandes edificios en lugares inaceptables.
EliminarNadie puede con la estupidez hecha poder.
No, no deseo mal a nadie, pero tampoco me importará, el día que desaparezca.
Buena semana, lopillas.
¡¡Hola Alfred!! Qué bella es la tierra y qué bello es el mar. La naturaleza es tan inmensa y hermosa, y qué pena que nos la estemos cargando poco a poco y que sigamos como en el pasado, el afán del imperialismo y seguir peleando por las tierras, y por el mar por el que paso. Estupendo poema. Besitos.
ResponderEliminar¡¡Hola Isabel!! Tenemos la belleza, bien cerca de nuestras residencias, algunos incluso tienen el privilegio de vivir en ella. La Naturaleza es un valor en sí misma a preservar. Muchas gracias, besitos.
EliminarSin duda el mundo parece locura... desde casi siempre en una forma de mirar.
ResponderEliminarEl problema se acrecienta cuando el autotitulado "director" del manicomio es el mayor descerebrado en la actualidad!
Siendo consciente de todo esto, personalmente no me inquieta la situación. Confío plenamente en las instituciones a las que pertenezco.
País Vasco, Presidente y gobierno del estado. Europa, etc.
¡Sólo hay que dejar trabajarlas en el tiempo!
Abrazos, Alfred.
Sí, tienes razón, han puesto a un loco al mando del manicomio y a este a dirigir al primer país del mundo, los demás, solo podemos temer lo peor.
EliminarAbrazos, Ernesto.
Maravillosa detección poética, Alfred. Bravo una vez más...
ResponderEliminarMuchas gracias, carlos.
EliminarUn abrazo, desde ese mar.
Un poema reflexiu molt encertat. Moltes vegades parem més atenció a coses llunyanes i no veiem la bellesa de la que podem gaudir si mirem més aprop. I parlant de bellesa, només cal mirar la imatge que encapçala aquesta entrada.
ResponderEliminarUna abraçada.
Gràcies, Josep, intento fer veure, l'importància del nostre entorn i la bogeria que recorre el món.
EliminarUna abraçada.
Hola Alfred, qué hermoso es este planeta lleno de mar y tierra. ¿Por qué nos empeñamos en querer ser dueños de él? Craso error.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Mara, tenemos un buen lugar en donde estar, cuidémoslo.
EliminarEn ciertas culturas, la tierra no tiene dueño, solo disponemos de ella para nuestra existencia, pero no para hacer negocio.
Groenlandia puede ser un buen ejemplo, de algo que no se vende.
Un abrazo.
Hola Alfred!
ResponderEliminarM'ha agradat el teu poema!
Hola Enric!
EliminarMoltes gràcies, un plaer!
Ola Alfred, te quedó bonito el poema. Besos.
ResponderEliminarGracias Teresa, un poema amable para los tiempos que corren.
EliminarBesos.
Buenos días.
ResponderEliminarEs bonito despertarse al día con ese poema y con la voz de Lafourcade.mejor que ningún loco se atreva a bailar con el mar como suyo.
La naturaleza está ahí para todos
Gracias.
Buenas tardes.
EliminarSí, es una buena manera. El mar ya escogerá con quién baila.
Con lo que todos, hemos de ser atentos y cariñosos con ella.
Gracias a ti, Tracy.
Hermoso poema que habla de la belleza del mar, se me ha antojado ir a una playa. Gracias por compartir.
ResponderEliminarYa ves, no hay nada como un poema, para tomar una buena decisión. ;)
EliminarEstuve escuchando el vídeo y me ha encantado esa vocecita tan bonita que tiene chica, y también tu poema, el mar, nos inspira y aquí está la prueba con tu poesía. Felicidades me gusta tu blog.
ResponderEliminar✨️❤️
Bienvenida Marina, una canción sencilla con una buena letra, que ella canta estupendamente. La encontré estupenda para acompañar al poema.
EliminarMuchas gracias.
Qué bonito diálogo entre música, poema y mirada, Alfred. Ese mar con ganas de bailar resume muy bien esa energía inquieta que a veces impone respeto y otras pura fascinación.
ResponderEliminarMe gusta mucho ese contraste que señalas entre la belleza inmediata y el ruido absurdo del mundo, siempre distraído en disputas estériles mientras se le escapan estampas como esta.
Gracias por este “tros de mar” tan bien compartido. Un abrazo. :)
Este mar es algo más tranquilo que el que muestras tú. :)
EliminarMuchas gracias por tus generosas palabras, me alegra que te haya gustado.
Un abrazo, Gumer.
Me encanta Natalia Lafourcade, y más con esta canción al lado de los singulares Macorinos, como entrada a tu poema, donde mar y montaña se junta en sicaliptico bamboleo.
ResponderEliminarUn abrazo. Carlos
Muchas gracias, carlos. Me gusta ese equilibrio.
EliminarUn abrazo.
Alfred, qué buen texto y qué mejor canción. Todo el conjunto viene bien. Si en la publicación que sigue usas la naturaleza para hablar del orden/desorden político, en este, que es previo, lo desarmas para dejar ver la escenografía de fondo. Que siempre ha estado ahí. Que sobrevive a toda narrativa humana. O vamos de la mano, quién sabe. Habrá que escuchar más lo que la naturaleza tiene por decir al respecto. Va un abrazo.
ResponderEliminarPor encima de nosotros, está la Naturaleza, eso no cambia.
EliminarUn abrazo.