jueves, 26 de abril de 2012

Reencuentro

Los años, la vida, como se dice, nos habían distanciado; de ser una persona fundamental, en el día a día de mi existencia, a no ser nada más qué un grato recuerdo lejano, de muchas acciones en el devenir de la vida adolescente a la adulta.
Gracias a estas acciones, seguía presente en la particular memoria histórica, la que se hace de momentos breves, cargados de contenido emocional.
En un mundo donde se impone el ritmo de vida rápido, la inmediatez de las solucione al instante, de enfrentamiento diario a un trabajo donde prima el tiempo sobre el resultado; los recuerdos son dejados de lado para seguir con lo que tienes, sin recuperar lo perdido.
Sin saber bien por qué, un paso diferente, trunca un camino compartido, desviándonos en nuestro avance por senderos divergentes, sin coincidir en nuestra aventura personal.
Por ello en tiempo de vida reflexiva, de actividad pausada, de mirada a los recuerdos, de la necesidad de fijar nuestros puntos de referencia; nos llevan a mirar, con curiosidad, en las llamadas redes sociales.
Donde extraemos con sumo cuidado, aquel archivo de nuestra memoria personal sin actualizar, aquella amistad recurrente que nos anima a recuperar tiempos pasados.
Tras el descubrimiento; la sorpresa, el intercambio, la constatación del largo tiempo transcurrido sin ningún punto de acción común, la necesidad del intercambio de noticias personalmente, sin la frialdad del teclado.
Al fin el reencuentro, de dos muchachos a directamente dos mayores, con gran parte de las acciones vitales ya hechas.
La puesta al día, de situaciones familiares, de trabajos realizados, amistades tenidas, conocimientos adquiridos, desengaños vitales, desencuentros espirituales, desafíos personales enfrentados, superados o no, aficiones perseguidas, lecturas satisfechas, desencantos ante la vida política, en fin el sentirse integrantes de un compendio de cosas comunes a una generación.
La entrevista, reafirma a sensación de  un paréntesis, los años transcurridos separados, no impiden continuar la amistad en los siguientes.





8 comentarios:

  1. En algunas ocasiones, como en tu texto, las redes sociales posibilitan un reencuentro entre amigos de juventud.

    Retomar una amistad, al cabo de tanto tiempo, creo que sólo es posible si era una amistad bien asentada.
    Bonita historia Alfred

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón, solamente es posible si estuvo bien asentada.
      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Seguramente sólo la amistad con base sólida permitan un reinicio tras mucho tiempo de no seguirse la pista.
    Describes perfectamente, con tu... "acciones vitales ya hechas" un tiempo de madurez tranquila.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto el reencuentro puede propiciar la reanudación de una amistad basada en el intercambio de experiencias vividas pero no compartidas, que ahora podemos analizar, siendo agua pasada.

      Eliminar
  3. Interesantes reflexiones, Alfred.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por comentar, son reflexiones ante situaciones que la vida actual nos permite más fácilmente. Un saludo.

      Eliminar
  4. Pero el tiempo no deja de ser enemigo, y los reencuentros tras largos años de ausencia, son, a medio-largo plazo, irrecuperables. Ese primer encuentro lleno de nervios y emoción, endulza horas de charla y viajes al pasado. Jornadas gloriosas de tiempos felices con matices amargos. Dos reencuentros más y caeremos en la cuenta que la vida nos ha pasado factura, que los lazos de unión se perdieron hace mucho, y que son otros hilos y lazos los que nos amarran a nuestro presente. No es malo ni desesperanzador. Es el presente y el futuro, donde, por un momento, pudimos viajar al pasado.
    Un saludo Alfred

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De momento pongo la impresión formada tras el reencuentro, luego ya se vera...
      Un saludo Cormorán.

      Eliminar