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Los hechos según la Wikipedia
Plays the blues
RECUERDOS
(Batallitas de tiempos pasados)
Mientras bajaba para aquí, donde suelo escribir parte de éstas, mis palabrejas; andando entre la variedad de rutas posibles, y disponibles, que hago para distraerme un poco y ver cosas diferentes, he seguido al río de gente que me precedía.
Una vez llegado a la Plaza Catalunya, centro neuralgico de Barcelona, se me ha ocurrido entrar en una de las múltiples sedes, que tiene una conocida firma comercial, de estas que ahora molan mucho, local dedicado a la moda y sus prendas muy efímeras, esas que se necesitan cambiar varias veces por temporada, ya no vale para el bien del negocio, solamente una.
En esto estaba, en ver como ante el señuelo de las suculentas rebajas, iba entrando el personal, ávido de cambios en su fluctuante personalidad.
Como mirón profesional, he ascendido por las escaleras mecánicas al piso superior, antes no estaban, pues no había tanto trasiego de público en este lugar.
Tengo que decir que antes era la sede central de un banco en la capital catalana y era un edificio de esos muy serios , con mucho mármol y mucho silencio, solo roto por los timbres de los teléfonos, el ruido de las maquinas de escribir, de sumar y poca cosa más, aquí se hablaba bajito como en una iglesia, donde se iba a confesar cosas de los dineros.
Por cuestiones del trabajo, en mis años más mozos, lo había visitado bastante, cosas de estar en una pequeña empresa tirando a mediana.
Y hoy me ha dado por recordar el día que en esta plaza se montó un pollo considerable, porque unos desalmados se empeñaron en asaltar otro templo de estas mismas características, unos metros mas abajo, en otra esquina de esta conocida y central plaza.
Lo asaltantes se atrincheraron en el interior de la sede bancaria y mantuvieron como rehenes a personal y clientes, en aquel sábado fatídico.
Al principo, el tremendo desaguisado, se asoció a un comando vinculado al famoso intento de golpe de estado del 23F, con la consabida toma del congreso de diputados, por parte de unos símpaticos guardías civiles, encabezados por otro conocido bigotes.
Mientras bajaba por la escalera del antiguo noble edificio, por la cual no pasa nadie, recordemos las cómodas y modernas escaleras mecánicas, he admirado sus viejas pintutas murales, con alegorias varias al mundo del trabajo, la industria, la colonización e incluso a los nobles fundadores de la entidad, de una conocida ciudad, muy industrial, del norte del país.
Por un momento, he rememorado los ruidos de disparos, el despliegue de la policia,la presencia de las tanquetas antidisturbios y todo eso.
Cómo en seguida aparecieron los periodistas y la variada gente que en un sábado por la mañana, de los ochenta del pasado siglo, estaba al quite en esta populosa plaza.
Tuve la suerte de que acordonasen la zona un poco más abajo, de este banco en el que estaba, lo cual me permitió salir con el coche del lugar e irme lo más lejos posible de la zona del conflicto y ya puestos de la ciudad.
Buscando la tranquilidad y la desconexión en las montañas, muy lejos de la zona conflictiva, donde por aquella época tenía un refugio vital.
Así que me fui presto del lugar, mientras sonaban sirenas y empezaban a bramar por los altavoces las consignas para qué se entregaran y facilitaran la liberacion de los rehenes, antes de pasar a males mayores.
Todo acabó más o menos bien, bueno para los inocentes para los asaltantes, representó la muerte de uno de ellos y algún herido.
Sólo se trataba de unos chorizos que intentaban aprovecharse de la situación politica y la cosa se pudo controlar, de todo esto me enteré más tarde, pues en mi retiro, en aquella época no llegaban las noticias.
Hoy en día de aquellos nobles edificios, cargados de solera y sobria estética acaudalada, donde se regían los destinos reales del principado, no queda nada, sólo la sede del Banco de España en la ciudad, sigue inamovible en su esquina, los demás excepto precisamente el que me acogía el día de autos, han sido engullidos por el menor de los siete grandes, que había en aquella época
Barcelona, 12 Enero 2018