jueves, 4 de junio de 2020

BLACK



Black 

Las cosas fundamentales 
se ponen negro sobre blanco, 
para que quede una buena 
constancia de ellas. 

Así todos las podemos 
 tener en cuenta leyéndolas. 

La historia es negra 
las leyes son negras 
las oraciones son negras
los teoremas son negros
las sentencias son negras 
los testamentos son negros  
los mandamientos no lo sabemos 
pero también se suelen poner 
 en negro sobre blanco. 

Un sinfín de documentos  
de todo tipo son negros, 
puestos en blanco papel. 

En blanco está el soporte, 
esa superficie que acoge 
un texto escrito en negro. 

Lo importante para todos, 
los cuadernos escolares. 
Están escritos oscuros. 

El contraste es lo que hace 
que los textos sean legibles. 



Barcelona, 4 Junio 2020  


miércoles, 3 de junio de 2020

LA MIRADA DE LA BELLEZA

Foto del autor


La Mirada de la Belleza 

Cosa rara en mí, dado mi autismo social, en parte por el confinamiento y en parte por qué ya es marca propia. Voy a participar en el desafío al que nos somete Ginebra Blonde de escribir sobre las artes, mostrando una obra significada de cada una, que nos agrade por alguna razón.

Visto el espléndido resultado de los compañeros de este mundillo bloguero y mi poca predisposición natural para este tipo de cosas, expongo a vuestra benevolencia mi aportación. Gracias de antemano.

Del recuerdo de unas estancias en la ciudad flotante, he rescatado algunas cosas de las que puedo dejar constancia, otras como los olores y sensaciones durante mi paso por ella me sería más difícil de mostrar.

Literatura: 
Adentrándome por las callejuelas de la serenísima, de la mano de las investigaciones del comisario Brunetti, un veneciano tan bien definido, como solo una americana cosmopolita, la espléndida Donna Leon, puede hacer al adentrarnos entre las húmedas vías de la ciudad antigua. 



Pintura: 
Reclining Nude (1919), de Amedeo Modigliani, pintada en París, mucho después de su estancia en la ciudad de los canales como estudiante de arte. Una de las varias obras que alcanzó un precio de vértigo en las subastas y que en su día no le reportó nada a su autor. 

  

Arquitectura:  
Ya que estamos, sigamos hablando de Venecia y de su Palacio Ducal, donde me salté las normas para poder hacer unas fotos que no sé por dónde paran, aparte de en un oscuro rincón de mi memoria, que cada vez palidece más.



Escultura: 
Ya que no he puesto su música, pondré un monumento que le dedicaron en su ciudad natal, pues es muy digno de ser tenido en cuenta Don Antonio Vivaldi. 



Cine: 
“Muerte en Venecia” Una de las obras imprescindibles de Luchino Visconti, basada en un libro de Thomas Mann, película de culto en su momento y a la que ahora acudiría con un Zippo a la sala de exposición por tediosa y decadente. Una decadencia muy bien contada eso sí y, con una música de Gustav Mahler excepcional, que ahora tampoco soporto.







Música: 
Para seguir en el mismo ambiente geográfico. La tocata y fuga en re menor de J.S.Bach, una obra archiconocida, pero que escuchada en la Basílica de San Marcos por uno de sus mejores conocedores y especialista a la hora de interpretarlo como fuera Karl Richter.




Danza: 
Ya que estos calores nos anuncian que esta próximo el estío, que mejor coreografía que la de Frederick Ashton cuando presentó “Sueño de una noche de verano” con partitura musical de Felix Mendelssohn y basada en la obra teatral de William Shakespeare.



Barcelona, Dos de junio 2020