Tras varios días de temporales, chubascos intermitentes conmayor o menor crudeza, vientos imperiosos, ventiscas en alta montaña, cierre de pistas de esquí por peligro de aludes, unsin fin de carreteras anegadas por desbordamiento de ríos y torrentes, cortadas por acumulación de material arrastrado camino hacía el mar.
Viene una especie de pausa o tregua, que nos permite incluso, salir a pasear, ver el mar con tranquilidad y desear que tengamos todos unos buenos augurios para el futuro, que es lo que nos deseamos siempre nosotros, todos entre todos, amigos, familia, conocidos, saludados, suministradores, e incluso lectores habituales, de los que dejan tarjeta de visita.
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Ritual
Así que apreciados lectores
que habéis llegado hasta aquí,
solo me queda desearos con todo
el cariño del que soy capaz de poseer,
que tengáis una magnífica despedida de año
y por supuesto, una espléndida entrada en el nuevo.