lunes, 7 de septiembre de 2015

CASTING TELEVISIVO

                                          (Foto obtenida de internet)

Casting televisivo

Una llamada inesperada, me pone sobre aviso, la nocturnidad de la hora, se presta a la conversación de tono bajo sin caer en el misterio.

Tras los saludos de rigor, dado el tiempo transcurrido, verano mediante, desde nuestra última conversación, me pone en antecedentes de su gravísimo problema.

Apuntada y seleccionada para un concurso televisivo, del que desconozco todo, se ha quedado sin equipo, en el momento crucial para la conquista de la fama, gloria y dinero, que otorga la participación en ese tipo de eventos.

Estoy tan en la inopia, que todavía no he pillado de qué se trata y que pinto yo en ello.

¡Quiere que me apunte con ella!

Para participar en un casting de selección, y afrontar la recta inicial que nos permita acceder a un concurso de estos divertidos, desenfadados y aptos para todos los públicos.

Equipos de cuatro personas, enfrentadas para poder resolver en un tiempo breve, la mayor cantidad de cuestiones, de eso que se ha dado en llamar cultura general.

Acabáramos, desesperada en su búsqueda por rehacer un grupo competitivo, acude a todas las amistades y conocidos, donde ¡Hay, ya os pillaré! Unos desalmados, me citan como posible elemento a considerar.

Estupefacto, sin atinar demasiado y ante la premura, por tener la cita muy cerca, acepto en envite, sin saber en absoluto donde me meto.

Que le habré hecho a esos amigos, como para que de forma descoordinada y sin  hablar entre ellos, consideren que soy un buen candidato para dicho puesto concursal.

Primero hemos de conocernos entre nosotros, pues solo conozco a la líder del proyecto, persona de arrollador optimismo y ganas de hacer cosas diversas y variadas.

Quedamos en la vivienda de otro de los componentes, a ser sacrificado en el ridículo televisivo en pos de los quince minutos de gloria, aventurados por Andy Warhol.

Encontrados y presentados, amistades comunes de mi anfitriona, familiares políticos entre los desconocidos por mí, nos prestamos a seguir un programa para obtener una muestra de lo que se espera podamos ser capaces de presumiblemente, si superamos el dichoso casting, ser capaces de hacer.

La cosa es que hemos de ir con una idea, para que queremos el premio, no vale lo de un viaje, cambiar de coche o la decoración de la casa. Con lo cual, una idea altruista, de dedicación a una causa noble es lo mejor y la aporta el elemento benjamín de un grupo, con una cierta edad, se supone poco presta a los juegos.

Luego hay que estudiar la presentación, en la que es vital, acudir con un grito de guerra que nos identifique, esto se convierte en una batalla campal, en la que no intervengo, pues lo de los gritos tribales, no me va mucho y cualquiera que no ofenda, me vale.

Pero se ve que hay quien le cuesta recordar algo con más de tres sílabas, y más si le incluyes un gesto coordinado de presentación, con lo que todo queda en agua de borrajas.

Pero, ahí salta la chispa de la líder y en un zas, cambia la palabra mágica, presentando una nostálgica, pero con fuerza avasalladora, que nos saca del brete y nos permite seguir soñando.

Citados al día siguiente en los despachos de la productora, nos encontramos con una ingente masa de gente joven, no tan joven y jovial de todo tipo, condición, vestimenta y tribu urbana.

Algunos ensayan su presentación, todos rellenamos los impresos en condiciones precarias, tipo selección en “Men in Black”.

Intentamos ensayar nuestra palabra mágica haciendo un paso de baile, pero no hay manera, el elemento perturbador, no lo considera necesario y solo la buena voluntad de nuestro elemento pacificador con su filosofía de buen rollo salva la situación.
Los nervios siguen contenidos, pero algunos necesitan darle al pitillo, para restar tensión.
Momento que aprovechamos el resto, para ahora sí, hacer el pase de presentación con regocijo propio y ajeno.

Somos los últimos, ya no queda nadie más esperando, las últimas luces del atardecer, se esfuman por la ventana y el conserje nos anima, ya falta poco.
Entramos en una de las salas de selección, hay dos grupos más, están haciéndoles preguntas y ellos se van presentando.

Habíamos establecido el orden de presentación y lo del grito, pero todo queda un poco postergado por el ritmo que impone la seleccionadora.

Atentos, tras lo visto en nuestros predecesores, contestamos con desenvoltura sobre nuestra vida y milagros, en común, que no es mucho, al ser un equipo formado en segundas nupcias.

El destino del premio, en caso de conseguirlo, le sorprende y la filosofía que hay detrás, más.

Pero de todo ello, ya haremos un resumen, en caso de pasar el casting”.   
                         

14 comentarios:

  1. Ensayos, pruebas, atención, recordar frases , complicidad y mas para obtener un logro.

    Me ha encantado esta entrada, me ha parecido muy original.

    Un beso.

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  2. Está escrito de una manera, que me lo he tomado en serio. El escritor, con su buen hacer, me ha confundido.
    El saludo de un confundido.

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    1. Todo en esta vida es en serio y lo que parece broma, es un cruel requiebro del destino, reforzando su seriedad.
      Saludos desde la dudosa certeza.

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  3. Es en serio????

    Me ha gustado mucho.....1

    =)))

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  4. Muy diferente a lo que nos tienes acostumbrados, como la vida misma que a veces nos sorprende, en cualquier caso, me ha gustado muchísimo y os deseo mucha suerte, hay experiencias que por ser originales nos hacen un gran papel para escapar de nuestras rutinas.

    Un beso Alfred.

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    1. Ando liado con un texto, digamos más cafre, que me lleva de cabeza todo el verano, con lo que aquí estoy poniendo cosas digamos más reales.
      Un beso Sofya.

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  5. Mucha suerte, ya nos contarás.

    Un saludo

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    1. Jajaja!!! el hecho de participar ya fue divertido.
      Un saludo.

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