domingo, 19 de enero de 2014

Con piel de Lobo



Había una vez un guarda jurado, que con malas artes, se hizo con la finca de los marqueses, y pensó en hacerse pastor para explotar los rebaños.
Cómo la finca era lo suficientemente grande y las ovejas diferentes, para no hacerse un lio, las tiñó todas de azul y puso vallas altas para que no salieran a pastar por otros campos, más lozanos y con yerbas más frescas, de los vecinos que se preocupaban más ,pues él era dado a hablar siempre de la pertinaz sequía, en su finca.
Las ovejas, como tales, tenían que conformarse con lo que les daban, aunque soñaban en ir de blanco por la playa y de colores por el pueblo.
Pero no era el caso, el pastor tenía las cosas muy claras y no estaba para monsergas, todas igual y sin rechistar.
A los lobos que merodeaban por ahí, les traía sin cuidado el color de la piel, pues a ellos les sentaba igual de bien el azul añil, con bordados rojos, que el rojo con inscripciones azules, y no te digo a rayas rojigualdas en versión tres o cuatribarradas.
Mientras tuvieran su cuota de carne fresca, previamente pactada con el pastor, que les dejaba hacer, a cambio de ciertos favorcillos, todos contentos.
El pastor a  medida que se hacía mayor y sin un hijo en quién delegar, pensó en pactar con el nieto de los marqueses, para devolverle la finca, a cambio de unas rentas para su viuda y descendientes y una reseña favorable en las crónicas.
El nieto, que no tenía donde caerse muerto, sin oficio ni beneficio, casado con una princesa, sin posibles, le pareció una idea estupenda, aunque tuviera que pisarle los callos a su padre, para que no se le adelantara, ante el registro de la propiedad.
La finca, la verdad es qué estaba muy bien, tenía zonas montañosas, playas magnificas, acantilados de vértigo, mesetas señoriales, campos inmensos, tenía de todo y muy diferente.
Antiguamente, eran fincas de varios señores, que con el tiempo y la habilidad, digamos negociadora, de la familia de los marqueses, se había convertido en una grande y libre. (Esto último nadie sabía por qué lo habían puesto, pero consideraron, que quedaba bien, y lo dejaron)
En un rincón de la finca, en la zona norte, lindando con el mar y unas montañas muy altas que las separaban de otra finca, había un rebaño, un poco díscolo, no le gustaba el azul y balaban de forma extraña, según el pastor, para hacer la puñeta.
El nieto dijo que lo tendría en cuenta y les dejaría hacer un poco la suya para no estresarlas, pues su lana era muy buena, diríase que la mejor de toda la finca.
Con el tiempo los lobos, habían ido creciendo en número y reclamado más parte del rebaño, para cubrir sus cada vez mayores necesidades.
A lo cual los pastores de dicha zona, se negaron a colaborar aludiendo, a la sobreexplotación de sus ovejas, que las estaba estresando en demasía, lo perjudicaría notablemente a su producción y a la calidad de la misma.
Lo cierto es que en esa parte de la finca, los ánimos estaba muy caldeados, por todo ello, las ovejas empezaban a estar hartas del trato recibido, las cabras que les distraían y se ocupaban de guiarlas, empezaban a notar que no les hacían caso, los perros guardianes no daban abasto para cubrir el territorio, y el pastor estaba hasta el gorro, de las ovejas, los perros, y las cabras, y sobre todo del señorito que sólo pedía.
Los lobos, ante la negativa de obtener más prebendas, aullaban desconsolados, contándoles sus cuitas a la luna, impasible como siempre pero atenta, muy atenta a sus lloros.



6 comentarios:

  1. Pudiera ser un cuento. Un pastor que acaba harto!. Pues que los lobos sacien su estómago de una vez.

    Un abrazo.

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    1. Hartos estamos de estar siempre dándole vueltas a lo mismo, ya no es cuestión de años, sino de siglos.
      Un abrazo.

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  2. Entre el cuento y la fábula, me gustó mucho. Lástima que se parezca tanto a...
    Un abrazo, Alfred.
    HD

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    1. Jajaja!!!, Si, se parece demasiado.
      Un abrazo.

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  3. El escritor, tiene una gran ventaja sobre el lector: Sabe lo que escribe y su intencionalidad. A partir de aquí, puedo acertar o equivocarme.

    Canchullos, pensar con los pies, el pueblo (que siempre es el puteado),los gobernantes
    ( que nunca son honrados), corrupción,ley del mínimo esfuerzo, el pueblo que ya está hasta las pelotas,Cataluña, abuso de poder de los gobernantes...

    Podría ser la continuación del derecho a decidir, contado de otra manera?

    Un saludo

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    1. La interpretación es libre, el autor es esclavo de sus palabras. :D
      Un saludo.

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