sábado, 3 de marzo de 2012

La Red

Ahora a un simple paseo, le llaman navegar, total es cómo deambular por las calles, parándose delante de los kioscos para leer lo titulares y algo más, antes de que te hagan comprar el periódico o revista que estés hojeando.
Escuchas y ves  gente cantando y bailando por calles y plazas, algunos te piden monedas por ser vistos y escuchados, otros agradecen el tiempo que les dedicas.
También hay vociferantes que asustan al personal con males venideros y epidemias por venir, cuya curación sólo ellos tienen.
Encuentras en tu caminar caras conocidas, a quién saludas y amigos con los te paras a charlar sobre todo lo que has visto. A veces te reencuentras con viejos conocidos, con los que no sabes, retomar el hilo de la vieja relación, como la de los amores perdidos, qué es mejor dejar en el diario con la rosa marchita.
Te venden todo tipo de artículos, para uso personal o para el hogar, con grandes ventajas y descuentos, pero que francamente no sueles necesitar.
Los políticos salen a pescar, haciéndose los modernos, en estas procelosas aguas por las que navegamos, que son igual a las calles que conocemos de nuestras ciudades.
De algunas tiendas te llaman desde la puerta para que pruebes sus productos a cambio de opinar y dejar tu comentario como estudio de mercado.
Otros te ofrecen participar en juegos de sociedad, entre conocidos o afines, e incluso intervenir en sorteos en donde la unión de muchos facilita la obtención de premios a repartir, más para el que lo organiza, claro.
En muchas paradas, puedes escribir y comentar tu parecer, lo que da un aire muy democrático a la cosa, aunque pienses que tanto aullido y grito, distorsiona la paz del paseo, pero ya se sabe que la afluencia de tráfico, desmejora el buen andar.
Hay quién te da golpecitos en la espalda, por tal o cual comentario tuyo extraviado en alguno de los diferentes puestos por los que has curioseado.
En algunos has dejado tarjeta de visita, y has disfrutado de su buena oferta lúdica, ya sean fotos, textos, vídeos, cuentos, dibujos, relatos, o novelas de final abierto.
Incluso llega un momento, que te ves con ánimos para montar tu propio kiosco, gracias a una buena amistad hecha en tus paseos por la red.

6 comentarios:

  1. Los paseos que recreas me recuerdan a la Rambla. Siempre hay alguien. Nunca duerme. Nadie es extranjero ni nadie se siente propietario.
    La imagen del kiosco me lleva a la misma arteria dinámica, variopinta y abierta de ese ciudad que tan bien conoces. Esa Barcelona sin amo.
    Un abrazo y felices paseos por la red.

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    1. La rambla es un paseo, que aunque esté tomado por el turismo, sigue siendo una de las arterias más vivas de nuestra ciudad.
      Un beso.

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  2. Entre las aglomeraciones y tráfico, a veces aparecen paisajes de ensueño, pueblecitos con encanto, rinconcitos perdidos donde saborear el deleite de las buenas palabras.

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    1. Tras cualquier esquina puedes encontrar una maravilla.
      Un abrazo.

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  3. Acabo de leer el comentario que has dejado en "elsemillero", muchísimas gracias por tus palabras. Es muy agradable ver como el juego de palabras hiladas en nuestra imaginación, invita a otras personas a participar del juego.
    Saludos.

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    1. Es fantástico interconectar con los colegas de blogs.
      Saludos.

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