martes, 13 de diciembre de 2011

DICHOSAS FOTOS



Pensamos que sería gracioso, poner unas fotos enmarcadas de los hijos cuando eran pequeños y monos, al pie del árbol, como regalo complementario de navidad.

Una vez comprado un marco bonito según nuestro criterio decorativo, nos pusimos a buscar entre los cientos de fotos hechas durante la infancia de los críos, las más adecuadas a nuestros propósitos.

A medida que íbamos mirando y comentando, nos acordábamos de anécdotas y situaciones correspondientes al momento de ser tomadas las instantáneas.

Lo cual nos llevó a buscar unas en concreto que eran que ni pintadas para la ocasión, revisamos álbumes, sobres, cajas, archivadores, libretas, cajones, armarios, altillos, cuanto más buscábamos, más presente se nos hacía que eran las más adecuadas y fieles a nuestros gustos estéticos, pero no, simplemente no aparecían.

Estábamos convencidos que tenían movilidad e iban cambiando de sitio, escondiéndose de nuestra busca, a medida que removíamos, todas sus posibles ubicaciones.

Llegamos a pensar que se las había comido el perro, pero al no tener desechamos la idea y seguimos buscando.

Decidimos dejarlo y seguir la mañana próxima, seguro que se nos ocurriría algún rincón donde pudieran estar guardadas.

Al día siguiente, se inició la búsqueda frenética de las susodichas fotos, repasando todos las opciones, por si se había dejado algún rincón por alto. Se estaba convirtiendo en una obsesión.

Pero ellas no aparecían, estábamos convencidos, de haberlas visto no hacía mucho, y eso nos mantenía en ascuas, dedicándonos más a su busca.

Estaba claro que las fotos se lo estaban pasando en grande con tanto jugar al escondite, pero el juego pierde su gracia si una de las partes no tiene opción a ganar.

6 comentarios:

  1. Las dichosas fotos se confabularon para unir la estrategia de la memoria y los recuerdos para daros la opción de jugar una partida de escondite.
    El día menos pensado, cuando decidan hacerse visibles, estarán impregnadas de esta partida, dando lugar a buenos recuerdos de nuevo.
    Un abrazo.

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  2. Gracias Albada, perdona que no me extienda más, estoy buscando fotos.

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  3. Suele pasar, encontramos las cosas cuando no las buscamos... Por casi-casualidad, y cuando realmente las recordamos y hasta creemos haber encontrado su lugar ... Ellas juegan de la mano de la casualidad hecha probabilidad.

    Un salud✴

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    1. Cierto, las cosas aparecen cuando les apetece dejar de jugar.
      Un saludo.

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  4. Aquí estoy, de paseo como te dije y gracias por la sonrisa que me ha nacido al leerte. Situación vivida en muchas ocasiones (y ¡qué casualidad! precisamente esta tarde que me la he pasado buscando el lugar de la foto de la calle de la esperanza de mi última entrada :D
    Hace muy poco decían en la tele que nos pasamos no sé cuantas horas al año buscando cosas que no encontramos. Será verdad...
    Por cierto ¿aparecieron las fotos?... ;)
    Hasta otro momento :)

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    1. Hola! La situación se ha repetido muchas más veces con otros objetos a lo largo de estos años.
      Es verdad, perdemos un montón de horas.
      Que recuerde...creo que no ;)
      Hasta siempre.

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