miércoles, 9 de septiembre de 2026

EL EDIFICIO ENVEJECE

 




El edificio aún se ve majestuoso por fuera; es de esos que, a pesar de sus años a cuestas, se mantienen con una cierta dignidad escénica. Pero ahora, se ve poco trasiego en su portería; no siempre está el conserje amable, que se inclinaba servilmente para darte los buenos días, tardes o noches, de modo amigable, sabiendo guardar las distancias. Ahora puede que incluso se atreva a dejar un cartel para anunciar su ausencia, mientras puede estar revisando un grifo que gotea, ayudando al ascensorista en su revisión, recogiendo papeles abandonados por la escalera. La alfombra que nos dirige hasta ella está raída en todos sus bordes y hace mucho que no le dan un buen baño de vapor. 

En un rascacielos como este, hay muchos apartamentos, tanto cubículos, como oficinas o cuchitriles que parecen alquilados a tanto el palmo. La empresa responsable prefiere invertir en acciones mejor remuneradas y a corto plazo, se supone. De tanto en tanto, algunos inquilinos se quejan por los fallos evidentes por abandono de las tareas de mantenimiento, pero con alguna excusa por correo se los sacan de encima, hasta que hacen alguna chapuza llamada actualización en la que se cargan alguna de las ventajas que ofrecían al principio en el contrato.

De tanto en tanto salgo a dar una vuelta, para ver algún vecino, con algunos mantengo una relación de interés mutuo por nuestras actividades, otros son simples visitas de reconocimiento cortés, o de exploración a ver quién se encuentra en la misma honda o en alguna digna de ser conocida, e incluso vamos a esos despachos abandonados, algunos incluso con la puerta sin cerrar, en la cual aún puedes entretenerte un rato en ver lo que dejaron puesto para comunicar con los posibles lectores del momento.

Algunos de estos exvecinos pasan de manera furtiva por sus antiguas posesiones y dejan alguna señal de ello, difícil de saber, cuando ya no se actualiza su actividad ante la comunidad de vecinos y usuarios del inmueble.

Pero cuando por casualidad lo ves, te alegras de saber de ellos, intuyes que están bien, e igual siguen proyectándose en otras plataformas o en otro tipo de actividades. El que ha sido creativo es difícil que lo deje del todo, pero a veces los compromisos empresariales o familiares mandan; incluso en algunos, pueden ser problemas de salud, nunca se sabe del todo.

Por mis dos apartamentos, en plantas diferentes y con vistas distintas, centradas en cosas no muy similares, he notado un cierto notable aumento de interés de paso, pero no de los que dejan tarjeta de visita, como los habituales, sino de los que simplemente se cuentan en el clic clac que hace la puerta, cada vez que se abre para una visita. No entiendo bien que buscan, pero pasan sin dejar nada por ver, algo típicamente oriental, apuran todos los rincones y me los imagino fotografiándolo todo, incluso el baño. Pero bueno, siempre farda pasar de cierto número de visitantes.

A veces pienso en cambiar de edificio y mudarme a uno más eficiente, pero cuando voy de visita, aparte de tener un servicio en función de la cuota escogida, tampoco te dicen que sea ninguna maravilla. Con lo cual seguiré en este viejo edificio en el que ya nos conocemos todos, incluso en nuestras rabietas, cuando nos esconden el tablón de anuncios y nos quedamos sin saber el orden del día.

Terrassa, 9 de septiembre de 2026

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Dedicado a Blogger y al obsequio de sus continuas alegrías.

18 comentarios:

  1. Creo que en muchos sentidos los viejos edificios son mejores, si están bien mantenidos obviamente, porque los nuevos que se construyen, por lo menos en esta parte del planeta los hacen con materiales tan "modernos" que las paredes parecen de papel y ahí si que escuchas hasta un estornudo del vecino.
    Un abrazo Alfred, y como decía mi abuela: "mejor malo conocido que bueno por conocer"
    PATRICIA F.

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  2. Con relación al pasado terremoto en Colombia pareciera que los ingenieros civiles construyen grandes obras hacia un futuro revestidas con cáscaras de huevo. Salud-os

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  3. Yo también seguiré en mi edificio de Toro Salvaje.
    Son muchos años y mucha gente conocida.
    No me interesan otros edificios... aquí estoy bien y estará todo lo que pueda.
    Buena metáfora de los blogs.

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  4. Os prédios antigois são lindos e cheios de muito charme.
    E bom quando todos se conhecem,ainda que suas privacidades preeservadas. Basta que seja sempre bem feita a manutenção em tudo no prédio, o antigo vale muito e é bem melhor!
    abraços, chica

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  5. Mejor quedarte en lo conocido por muchos inconvenientes que puedas tener.

    Abrazos.

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  6. Es tentador cambiar de edificio ante las promesas de lo "nuevo" siempre lo nuevo. Es triste ver como las cosas se deterioran, no tanto porque aparezcan cosas nuevas como porque se abandonan a su suerte las viejas... Porque, claro, no estamos hablando de edificios, ¿verdad?

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  7. Cuando llegué al final y vi la dedicatoria comprendí todo! Cambiaría alegrías por alergias, pero en fin, tu descripción estuvo al ritmo de la trompeta maravillosa, gracias Alfred, blogger ni se enterará de esta obra maestra tuya, nosotros sí. Un abrazo!

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  8. Qué lúcida y atinada radiación X del paisaje. Has retratado a la perfección esa deriva inexorable que sufren tantas plataformas y espacios digitales: la paradoja del edificio que envejece, donde la empresa propietaria racanea en mantenimiento mientras los inquilinos adaptan sus rutinas al deterioro del entorno.
    Hay varios detalles de tu reflexión que dan en el clavo por su precisión:
    El declive de la conserjería: Esa atención personalizada que antes resolvía cualquier contratiempo en tiempo real y que ahora se ve desbordada, dejando "carteles de ausencia" mientras intenta atajar parches en la infraestructura.
    El perfil del visitante "oriental": Esa observación sobre el tráfico anónimo que contabiliza el contador pero no interactúa —esos bots y rastreadores que inspeccionan hasta el último rincón sin dejar ni un «buenos días»— frente a los vecinos de toda la vida que aportan sustancia.
    La ilusión del mudanza: El análisis pragmático sobre el cambio de inmueble. Irse a otro rascacielos más moderno o "eficiente" suele implicar pagar cuotas a la carta para terminar encontrando problemas muy parecidos, pero sin el paisanaje ni la complicidad del edificio actual.
    Esa dignidad con la que sigues habitando tus dos apartamentos, con sus vistas e intereses diferenciados, es la mejor respuesta frente al abandono de los administradores. Al final, los edificios los hacen dignos quienes se quedan a conversar en el descansillo, aun cuando nos escondan el tablón de anuncios.
    Un fuerte abrazo, Alfred

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  9. Muy buena la metáfora, Alfred. El edificio envejece, el mantenimiento deja bastante que desear y algunas de esas supuestas mejoras consiguen que echemos de menos hasta las antiguas averías. Pero al final seguimos viviendo aquí porque conocemos los pasillos, sabemos qué puertas merece la pena abrir y, sobre todo, porque todavía quedan buenos vecinos. Esperemos que al menos no nos quiten también el ascensor. Un abrazo. :)

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  10. Sí, Alfred. Es cierto que se nota el paso del tiempo.
    A mi me da pena dejar mi entrañable edificio porque, después de varios años de permanencia, ya le tengo mucho afecto a los vecinos. Alguna vez lo he pensado pero, de momento, seguiré un poquito más.
    Sentiría nostalgia al cambiar.
    Un beso.

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  11. Difícil despegarse de aquello que, hace parte de la vida y le da identidad al existir, como se observa en este relato de apego al viejo edificio. Buen cuentario. Un abrazo. Carlos

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  12. Hola, Alfred.
    El tiempo es inexorable para el edificio y para los que viven dentro. y el apego es inevitable.
    Un abrazo y buen día.
    Te espero también por mi espacio con una nueva entrada (me dicen que sigo con problemas en las actualizaciones)

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  13. A vegades quan ja som grans , s.ens obre el calaix de la memòria i recordem amb nitidesa coses del passat. Amics de la infància , que deu ser d.élls ? Companys del cole , la casa on vivíem... i de cop ens entra la curiositat de anar a visitar.la... Recordem que el temps idealitza les coses....La casa es veu diferent , aquells veins que a força de pujar i baixar per l.escala , ens veiem a diari , la Sra. Mercè , la portera , ja no hi és , i ara no n.hi ha de portería ,! Pregunto per un , per l.altra......molts ja no hi son , d.altres veins canvien cada setmana....A la escala li falta un manteniment i els timbres avui no funcionen.....acabo la visita com si tanqués una etapa de la meva vida , que tampoc és la mateixa , també ha canviat .......Alfred , quin relat més tendre el de avui , em queda el dubte de si he acertat amb la teva idea , és que jo també he fet memòria... Una abraçada....

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    1. Música de jazz , ajuda en els records....Gràcies Alfred.

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  14. En relacion con el comentario de Amalia, yo añadiría aquello de que "más vale loco conocido que cuerdo por conocer". Muchas veces, al cambiar lo que sea, salimos del fuego para caer en las brasas.
    Un abrazo.

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  15. Sabés cuando he comenzado a leerte no he caído que hablabas de este edificio y vecinos que es bloguer, hasta metida en la lectura, sin dudar un segundo has hecho una crónica perfecta de lo que está ocurriendo ya tiempo, pero está semana deben de estar pensando si regresar de vacaciones o cerrar el edificio y darlo por cerrado por derrumbe
    Espero que se lo piensen y respeten a todos los que somos parte de él, nos tengan un poquito en consideración y sepan que en este edificio hay compañerismo, creatividad, ilusiones, fantasía, y mucha imaginación, pero lo más importante , personas reales con sentimientos y emociones.
    Gracias, Alfred por esta entrada que refleja el sentir de todos
    Un fuerte abrazo.

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  16. Jo hi estic molt bé en aquest edifici, sobretot si veig el que hi ha als costats. És vergonyós que no s'actualitzi o que quan arreglen una canonada vella, es trenquin unes quantes coses més... I penso que amb totes les modernitats que hi ha, sembla mentida que no puguin deixar-ho com a nou...
    De moment no penso en marxar, però cada cop hem de fer més feina nosaltres i, a certa edat, això és massa feixuc.
    Esperem que ho arreglin aviat o que contractin persones més resolutives per solucionar tot aquest desgavell.
    Aferradetes, Alfred.

    PS: I perdona si un dia em perdo i no pugui venir a visitar-te. :-(

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  17. Després de llegir el comentari de Campirela , m.he donat compte que no havía entès la metàfora , l.argument del teu relat Alfred. No en sé més , soc nova en aquest ' edifici ' , nomès em cal més temps de convivència i moltes ganes de millorar . . Gràcies...

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