Desierto de Atacama (Foto de A.C.P.)
Jhon Mayall & The Bluesbreakers with Gary Moore So Many Roads
Desierto
Mucho sol, mucha luz,
cielo nítido, sin nubes,
sin pájaros a la vista,
sabiendo que existe.
Ninguna sombra
donde cobijarse
todo está reseco,
polvo en demasía.
Un lugar admirable,
para ver las estrellas,
pero sin soñar con ellas,
rompemos el silencio,
con nuestros pasos.
Los únicos animales
que se mueven
en horas solares
somos nosotros
desentonando
como siempre
ante la naturaleza.
Aquí, más aspera
si cabe, de lo habitual.
desafiando así,
el sentido común
que perdimos
en algún paso,
de la evolución.
Seguimos visitando
como exploradores
esas ruínas que quedan
comidas por el viento arenoso,
de las explotaciones mineras.
Terrassa, 29 mayo 2026
Alfred, este desierto que describes es pura desnudez: luz implacable, cielo sin pájaros, ausencia total de sombra y un silencio que solo rompen vuestros pasos. La naturaleza aparece aquí más áspera que nunca, recordándonos lo poco que encajamos en ella cuando avanzamos bajo el sol como únicos animales en movimiento. Y entre tanta aridez, quedan las ruinas comidas por el viento, testigos de antiguas explotaciones que el tiempo va borrando grano a grano. Un texto sobrio, seco y muy evocador.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Alfred.
Hola, Enrique, me alegra enormemente verte visitar y comentar.
EliminarAnte el desierto, es como ante el mar, una superficie inmensa que te domina.
El hombre quiere dominar, colonizar, pero la tarea es muy ardua.
Un fuerte abrazo.
Et felicito Alfred , per aquest viatge que has fet , amb bona companyía , per el desert de Atacama. Imagino que ha de ser impresionant , la naturalesa pura i dura , recordant al home el seu poder , i que allà , en mitg del no res , un ha de pensar que els que vivim a una altra part del mon , on hi ha aigua , arbres i vida , , tenim el deure de conservar.ho.... Un bon viatge , una bona lliçó , que tú Alfred , has tingut la amabilitat de deixar.nos.la compartir. Gràcies...
ResponderEliminarMoltes gr'acies, Pepi. Es un viatge de ja fa molt anys, del cual queden els records i les fotos. ;) M'ha servit per parlar de coses sempre actuals.
EliminarLa música , la acertada i discreta companyía que resalta el magnífic text...
ResponderEliminarGràcies, m'alegra t'agradi.
EliminarCreo que nunca visitaría un desierto, prefiero los verdes, pero debe ser un espectáculo impresionante toda esa aridez hasta el infinito, un abrazo Alfred y gracias como siempre por la música!
ResponderEliminarEn plan visita turística, siempre es curioso e interesante; en plan vivir, es duro.Muchas gracias a ti, maría cristina.
EliminarUn poema muy bueno y expresivo.
ResponderEliminarY tan bien descrito.
Un beso.
Muchas gracias, Amalia, por tu generosidad.
EliminarUn beso.
La naturaleza es implacable, pero los humanos parece que siempre tienen esa curiosidad, esa capacidad de querer ir siempre "más allá".
ResponderEliminarLa naturaleza se limita a preservar lo suyo, el hombre es un simple depredador.
Eliminar¿Ese sentido común que afirmas que perdimos en algún paso de la evolución..., tiene parangón con el llamado "pecado original" bíblico? :)))))
ResponderEliminarYa que mencionas las carácteristicas naturales del desierto, cabe compararlo con la otra cara de la moneda que la vida es.
La frondosidad de bosques, ríos, selvas, valles floridos y mil paisajes más.
Tal cual la vida del ser humano. La sequedad del desierto, en esos tramos de su vida, ¡que hailos! Y lor tramos de abundancia y "paraíso terrenal".
Terrenal... Ni te cuento cuando cada quién "alcance" el otro paraíso! :)))))
Abrazos, Alfred.
Yo creo que es evidente, la capacidad de los humanos para hacer el mal es muy superior a su capacidad de saber lo que está bien.
EliminarEs un contraste fuerte, la vida se impone en donde te parece imposible.
Lo del otro paraíso, ya si acaso lo vamos hablando más adelante, aún no me lo puedo imaginar. ;)
Abrazos.
jajjajaajjajaa...
EliminarUna persona con tu imaginación y capacidad observadora tiene ya que haber tenido algún atisbo... del "otro" paraíso... :)))))
Abrazos.
Acepta ese paraíso, implica aceptar su otra cara, el infierno. ;))))
EliminarUn abrazo, Ernesto.
Desierto según criterios humanos, pero la vida siempre encuentra la manera.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Sí, sorprendentemente, la vida se impone.
EliminarSaludos.
Todo paisaje tiene su encanto, solo hay que saber mirarlo
ResponderEliminarUn abrazo.
En todas partes hay destellos de belleza, a veces cuesta más darse cuenta.
EliminarUn abrazo.
Jo que volia veure el teu desert i ha estat un miratge fins avui que t'he comentat el post següent. Quan he anat a mirar la teva resposta al meu comentari anterior, m'he trobat aquesta entrada que no m'havia sortit a la meva llista de lectura. Blogger va cada dia pitjor.
ResponderEliminarUn paisatge dur aquest, però té una atracció estranya.
Aferradetes, Alfred.
Lo de Blogger... sense comentaris.
EliminarEn quant al desert, és tal com dius: una vegada hi estàs, et supera de tal manera que quedes com hipnotitzat. Es com el mar, mai et canses de admirarlo.
Petonets, sa lluna!
Un desierto más fecundo de lo que deja ver, puesto que brotaron estos versos espléndidos.
ResponderEliminarUn abrazo.
No es de los desiertos más bestias, aunque creo que es el más alto. Hay explotaciones en curso y otras muchas abandonadas; diría que más. Sinceramente, me llevé un buen recuerdo y agradezco haber estado.
EliminarMuchas gracias por considerar a mis versos positivamente. ;)
Besos, Sara.
Esos paisajes desérticos también me gustan, el poema también me gusta. Besos.
ResponderEliminarBien diferentes de los que tú nos sueles mostrar, con toda esa variedad de flores y zonas boscosas. Tienen algo especial.
EliminarMuchas gracias, Teresa.
Besos.