LES ULLERES / LAS GAFAS

 

Foto de A.C.P. 


Racó de Poesia 

Fer un escrit amb les paraules: 

Llibreabricfebrerfredulleresarròsnoia, taula. 




GPh. Telemann:  

Concerto in G major for Viola, Strings and Basso continuo, TWV 51:G9 

 

Les ulleres 

 

Dia d’hivernfred 

cal abric per sortir 

en un febrer nevat 

millor quedar-se  

a casa amb un llibre. 

Vaig decidit per les lents, 

sense elles no puc llegir, 

no les trobo l'escriptori, 

tampoc a la tauleta de nit, 

ni al bany on m'afaito. 

Desconcertat pregunto 

a la noia que posa ordre 

i neteja a la meva casa. 

Amb mira desconcertada 

creu que algun moment  

del seu anar per la casa 

les ha vistperò clar, on? 

No sap, ni hora, ni dia, ni lloc. 

Em sento a la meva butaca 

amb la novel·la a les mans. 

M’agrada la portada,  

té una maca vista panoràmica 

d'una casa al cim d’un turó, 

no ho miro però ho recordo. 

Millor faig una altra cosa 

passo a la cuina per fer-me 

un dinar sense greixos 

sa, saludable, digestiu. 

Avorrit, miro l'armari 

trec el pot d’arròs  

i busco a la nevera, amb  

què el puc acompanyar. 

Faig el gest instintiu 

d'estrènyer amb el dit cor  

sobre el pont de les ulleres 

per ajustar-les sobre el nas. 

Agafant-hi molt decidit 

unes cebetes i uns pebrots, 

que deixo sobre la taula. 

***

 Las gafas

 

           Día de invierno, frío, 

           se necesita un abrigo 

           en un febrero nevado 

                 de esos mejor quedarse   

    en casa con un libro. 

 Voy decidido por los lentes 

    sin ellos no puedo leer, 

   no los encuentro en el escritorio 

    tampoco en la mesilla de noche 

          ni en el baño donde me afeito. 

         Desconcertado pregunto 

       a la chica que pone orden 

         y limpieza en mi casa, 

       cree que algún momento 

        de su ir por la casa 

       las ha visto, pero dónde, 

 no sabe ni hora, ni día, ni lugar. 

      Me siento en mi butaca 

     con la novela en las manos 

             me gusta su portada 

tiene una bonita vista 

     de una casa en una colina  

    no lo miro pero lo recuerdo. 

       Mejor hago otra cosa 

     voy a la cocina para  hacer 

             una comida sin grasas 

            sana, saludable, digestiva, 

              aburrido, miro la alacena, 

                    saco el bote de arroz, 

         luego busco en la nevera 

          con qué puedo acompañarlo. 

                Hago el gesto instintivo 

         de apretar con el dedo corazón 

     sobre el puente de las gafas 

      para ajustarlas sobre la nariz. 

              Mientras cojo muy decidido 

      unas escalonias y unos pimientos 

          que deposito sobre la mesa. 

 

Terrassa, 17 gener 2026

54 comentarios:

  1. Hay que buscar en las manos. A veces allí están los lentes que sus dueños andan buscando poder toda la casa. Me gustó tu entrada cotidiana.
    Un abrazo.

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    1. ;))) Sí, eso parece. Una cosa cotidiana, que espero haya pasado a mucha gente, pues de lo contrario, te quedas con cara de tonto. Muchas gracias, Sara.
      Besos.

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  2. No encontrar las gafas es un problema pero tiene solución.
    Domingo de lluvia... tiempo para todo, cocinar y buscar gafas... aunque a veces se lleven puestas.
    Saludos.

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    1. Sí, no deja de ser un problema menor.
      Un día espeso, atmósfera pesada, lluvia continua.
      Saludos.

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    1. Sí, ya imagino, la cantidad de cosas que nos puedes contar. ;)
      Un abrazo.

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  4. Hola Alfred, este caso que describes es muy comun. A mí sabes lo que me pasa? qué cuando no las encuentro me da siempre intenciones de llamarme por teléfono igual q cuando no encuentro el móvil, jajaja. Y da coraje eso de no encontrarlas...
    Muy entretenida tu entrada con tus cosas cotidianas.
    Un abrazo y buen domingo.

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    1. Pues sí, a quién más quién menos, le ha pasado algo parecido. ;)
      Bueno, tienes esa sensación de que no puedes hacer nada sin ellas.
      Muchas gracias.
      Un abrazo y feliz domingo.

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  5. Buenos días, lo de las gafas es diario en mi, de no saber dónde las pongo.
    Y por supuesto lo de buscarlas y llevarlas puestas es un clásico, todos los que las usamos.
    Un abrazo feliz domingo.

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    1. Es una anécdota típica, quise hacer una descripción sobre un acto casero, con las palabras propuestas.
      Un abrazo y buen domingo.

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  6. Esas gafas tan necesarias y dependientes ya en nuestro día a día que si nos olvidamos donde la dejamos llegamos a estresarnos hasta que volvemos a encontrarla. Un abrazo y feliz domingo

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    1. Sí, nos quedamos sin ser operativos, tristes fantasmas paseando por la casa.
      Un abrazo y feliz domingo.

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  7. Y ahi estaban, en ese amable rincon con sillon y lampara, sobre un libro que espera ser leido. Gracias por los violines, ademas, Alfred, un abrazo.

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    1. Siempre están, en algún sitio, pero están, aunque a veces sea en las narices. ;)
      Muchas gracias a ti. ¿Buena música eh?
      Un abrazo.

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  8. Pensaba que las llevarías puestas.
    Un abrazo.

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    1. Pues no, nuestro hombre paseaba tranquilamente, sin tropezar y mira ni se le ocurrió mirar. ;)))
      Un abrazo, Chema.

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  9. Això ens passa a gairebé tots, si no són les ulleres, són les claus o qualsevol altra cosa que estas segur d'haver deixat en un lloc concret... On són?. Sembla que un follet juga amb nosaltres... ;-)
    Ben resolta la proposta i una fotografia molt maca d'aquest racó de lectura.
    Aferradetes, Alfred!

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    1. Bé, és tal com dius, amb el temps, anem afegint coses a la llista de pèrdues irremeiables.
      Un racó personal. :)
      Aferradetes, sa lluna!

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  10. A veces la vida se resume en esos gestos mínimos que hacemos sin pensar: abrir la alacena, escoger ingredientes, ajustar las gafas… y de pronto descubrir que la rutina también tiene su pequeña poesía. Tu texto convierte una escena doméstica en un momento casi cinematográfico, lleno de cercanía y verdad. Me ha encantado esa naturalidad que invita a sonreír y reconocerse. Un abrazo.

    De vegades la vida s’explica en aquests gestos petits que fem sense adonar-nos-en: obrir l’armari, triar els ingredients, col·locar-se les ulleres… i descobrir que la quotidianitat també té la seva pròpia poesia. El teu text transforma una escena domèstica en un instant gairebé cinematogràfic, ple de calidesa i autenticitat. M’ha agradat molt aquesta senzillesa que fa somriure i sentir-se identificat. Una abraçada.

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    1. Nos ponemos en modo autómata y vamos haciendo, cuando algo falla, se desmorona todo. ;)
      Todo tiene su lado poético, es ponerse.
      Gracias, enrique, un abrazo.

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  11. Pueden estar también arriba de la cabeza,como una diadema! ajaj... me ha sucedido mil veces...
    Precioso y ameno poema hablando de lo cotidiano.
    Besos

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    1. También, pero esas suelen ser la de sol, o aquellas que solo se usan para cosas concretas. Lo cotidiano también tiene su épica poética.
      Besos, lunaroja!

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  12. E n casa alguien metió el mando del televisor en la nevera, así que parece suceden bastante estos despistes!!
    Besicos muchos.

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  13. Bell poema el d.avui Alfred , dia fosc i fred de Gener o de febrer . Una escena quotidiana i normal , com és perdre les ulleres quan anem a llegir un llibre . Ens hi poses música ,i una noia tocant el violi . Ay la memòria , !
    Trobades les ulleres , disfrutem de la lectura al abric d.un ambién escalfat ,,,,mentre esperem l.hora de dinar un bon arrós , que ja ens espera a la taula.. Escena casolana . Intentant que sigui el més real possible. Que vagi de gust !..

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    1. Gràcies, Pepi! Un poema de caràcter cassola, fet pausadament, buscant unes ulleres, que es neguen a ser vistes, fins a arribar, a saber que de tan vistes, no es trobaven. ;)

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  14. Si tenías intención de invitarme a comer, agradezco el detalle. Pero no me será posible... Alguna ocupación tendré que hacer! ¡Seguro!
    Abrazos, Alfred.
    PD: ¡Ángela María! ¡Escalonias y pimientos! :)))))

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    1. ;))) Pero la intención es buena!!!
      Abrazos, Ernesto.
      ¡Sorprendido, eh!

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    2. jajajjajajaaja...
      De la intención no dudo. Y que llegará el día, tampoco... :)))))
      Pero ya el menú lo escojo yo!
      Abrazos, Alfred.

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  15. Algún día inventarán gafas que con un mando se podrán localizar. Ji ji ji.
    El que lo invente se forra je je je.
    Un abrazo Alfred
    Puri

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    1. Seguro, le pondrán un chip de reconocimiento, con una palmada, ¡ale-hop! ya está. ;)))
      Un abrazo, Puri!

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  16. Uy, estos despistes me son familiares, y no por la edad, que siendo joven también los tenía. Despistes de todos.
    Un abrazo Alfred y feliz semana

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    1. Curioso, debe de ser uno de los eslabones de la evolución, mal colocado.
      Un abrazo Carmen y feliz semana.

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  17. Respuestas
    1. Muchas gracias, Teresa.
      También para ti, gracias por la visita.
      Besos.

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  18. Magnífica naturalidad, Alfred. Felicitaciones una vez más!!

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    1. Gracias carlos, lo cotidiano no está reñido con la épica.

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  19. Has descrito muy bien algo muy habitual.
    Como la vida misma...
    Un beso.
    Feliz semana.

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    1. La vida está llena de pequeñas anécdotas, que encima se repiten. ;))
      Un beso, Amalia.
      Feliz semana.

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  20. Alfred, una escena íntima, clásica y hasta medio tierna: con ese gesto de acomodarse los lentes y recordar y comprobar que somos... olvidadizos, por evitar decir algo peor jaja Nos pasa a todos. Es como cuando se va la luz en la casa y prendo la luz para buscar algo. Y es cuando me digo: recórcholis, qué olvidadizo jeje Va un abrazo.

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    1. Ya ves, un desgranar de hechos cotidianos, para recuperar algo imprescindible, tanto que ya no percibes que lo estás usando. ;)
      Un abrazo, Julio David.

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  21. Respuestas
    1. Muito obrigada, e você tinha razão, porque era meu aniversário.
      Beijos

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  22. Despistes que a veces nos vuelven tarumbas. Buena escena diaria.
    Un abrazo.

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    1. A todos nos pasan cosas parecidas, el tema llaves daría para mucho. ;)
      Un abrazo.

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  23. Ah, esas gafas tan precisas como tantas veces extraviadas, sé lo que dices, Es como las llaves ¿verdad?
    'Andfa que no!
    Un besote.

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    1. Hay tres clásicos, las gafas, las llaves, y el móvil.
      Por suerte se van turnando, y no se ponen de acuerdo en desaparecer conjuntamente.
      Un besote.

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  24. Hay esas gafas, a mí me pasa lo mismo. Besos.

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  25. Esta clase de despistes es muy habitual Alfred.

    Abrazos.

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    1. Y tanto que sí, tampoco hay que amargarse por ello.
      Abrazos.

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  26. ¡¡Hola Alfred!! Me ha hecho gracia tu poema, pues me siento identificada en echarte la mano a la nariz para subirte las gafas y no llevarla. Yo no por la presbicia, que ya llegará también, pero sí por la miopía, que aunque llevaba lentillas, no recordaba que las llevaba y quería subirme las gafas y claro, no las llevaba, tenía las lentillas puestas. O mi marido, que ya empieza con la presbicia y de momento, se ha comprado unas gafas en la farmacia y va como loco, pues si se las deja en el piso de abajo, ya tiene que ir bajando a por ellas para poder leer arriba, en el trabajo que nos e las lleva y ya va viendo cada vez peor. En breve, lo veo adicto totalmente a ellas. Ya veo que tú también, pero ya te digo, pasaremos todos por ahí. Besitos.

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  27. ¡¡Hola Isabel!! ¡¡¡Sí, un poema casero!!!
    Lo tuyo es más rebuscado. ;)))
    Las gafas nos condicionan, nos amargan y nos salvan la vida.
    Besitos.

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