martes, 11 de junio de 2019

MIL


Retrato de Richard Learoyd



MIL



Empieza a ser una cantidad importante.

Si la acompañamos de qué estamos hablando, entonces lo es mucho.

Y si la comparamos con otros valores similares aterroriza y da para pensar en qué tipo de sociedad vivimos y estamos creando día a día.

Mil mujeres muertas en manos de sus parejas, de sus supuestos compañeros sentimentales. 

Hay amores que matan, parece un chiste pero es una tragedia.

Ni el terrorismo llegó a tanto en sus años de actividad desenfrenada.

Y si comparamos las reacciones de los poderes del estado en combatir a estos focos de violencia, parece que no hay color en donde se han gastado más medios y saliva, mucha saliva, en proclamas de todo tipo. En uno más que en otro.

Pero el terrorismo autóctono acabó por voluntad propia y la violencia denominada oficialmente “de género” no parece tener un fin próximo a corto plazo.

El estamento judicial, el legislativo, el ejecutivo, los brazos armados a su servicio, no salen del ridículo ante el escaso avance en la erradicación de esta violencia, que no conoce distinciones sociales ni territoriales.

Podemos considerar a la vista de los resultados que estamos en una sociedad enferma.

En la cual los  encargados de controlar, vigilar y sanar dicha enfermedad, con tan malos resultados y augurios en su resolución, parecen más interesados en delitos inventados y de poca repercusión en la tranquilidad de la ciudadanía.

Por qué en este hecho concreto, donde se reclama una actuación contundente y efectiva, se pierde en los vericuetos de unas interpretaciones a cual más peregrina de cómo actuar ante la protección y prevención de posibles ataques a las víctimas claramente identificadas como tales.

Mientras el goteo de muertes violentas se va sucediendo, los minutos de silencio ante ayuntamientos y en plazas se repite, nuestras autoridades parecen ausentarse del debate de qué es lo más urgente para parar esta sangría, que nos lleva a tener esta angustia continua dentro una sociedad cada vez más enferma.

Hay ocasiones en que sientes vergüenza del entorno social y no sabes que puedes hacer aparte de haber intentado educar, en la igualdad y respeto entre géneros, a los hijos.



Barcelona, 11 Junio 2019


jueves, 6 de junio de 2019

PLAYAS TRANQUILAS


Foto gentileza de I.C.C. 

75 Aniversario

DÍA “D”
Junio 6 1944

Pertenezco a la generación de la frase “Yankees go home”, ya saben la época de la guerra de Vietnam y todo el antiamericanismo que eso supuso.

Con ello quiero decir que siempre estuve (progresía del momento obligaba) en contra de la actuación de los USA en tierras ajenas, haciendo de policía malo, intentando controlar todo aquello que pudiera caer en manos de la influencia perniciosa del comunismo.

Estábamos en plena guerra fría y eso se dejaba notar en el posicionamiento existencial de cada uno.

Por estos lares, lo mejor era tener la boca cerrada y no pronunciarse mucho no fuera a cogerse un  constipado de muchos meses de tratamiento en lugares de lo más lúgubre.

Por suerte este tipo de cosas me llegaban más a mi conocimiento por hermanos mayores que por el día a día propio.

Pero ello no es óbice para que no fuera consciente del tiempo histórico que me tocó vivir, siempre conflictivo, bueno eso no ha cambiado. Cambian los actores pero no la obra.

Todo eso viene a cuento, porque muchas tonterías anti, se me pasaron de golpe el día que estuve en Normandía y contemplé aquella multitud de cruces blancas indicando parte de los caídos en una de las batallas más cruciales para el devenir de la historia tal como la conocemos.

Ese despliegue de jóvenes sacrificados en defensa de un modo de entender la sociedad y de su organización democrática contra otro autoritario fascista.

Seguramente sin saber la mayoría de ellos, por qué estaban allí, ni de qué iba aquello, como pasa siempre, en que somos simples piezas de un engranaje. 

Su país estaba en guerra y se tenía que luchar contra los malos, punto.

No era seguramente, gente tan concienciada como las famosas brigadas internacionales de nuestra desgraciada guerra del 36.

Pero su sacrificio, merecía mi más hondo respeto, por todo lo que gracias a él se consiguió en generaciones posteriores.

No tengo que desmerecerlos por actuaciones más  tardías de dudosa legitimidad, hechos por obediencia debida a gente de dudoso calado moral.

Sabemos por qué murieron y en que nos benefició, aquella generación sacrificada en las playas francesas.

Mi más profundo respeto y admiración.


Barcelona, 6 Junio 2019

miércoles, 5 de junio de 2019

RETAZOS




Foto del autor


Retazos


Se cierra el ciclo electoral, tras un montón de tiempo, en el que hemos tenido a los políticos hasta en la sopa como vulgarmente se dice, ahora ya con sus escaños conseguidos se iniciaran los tiempos para ellos, de ir con el hacha en la mano.

Ha pasado un tiempo prudencial, para no decir a bote pronto lo que uno opina del tema ese de las elecciones autonómicas para algunos, europeas y municipales para todos.

Primero dentro de las propias sedes, ya se sabe que si los resultados no son los esperados, se empieza a mover la silla del jefe.

Luego en cómo conseguir el máximo rédito de poder con los votos conseguidos, ya se sabe que nadie pierde, es solo como vender la derrota al público fiel y a la prensa en general.

En plazas en las que el ganador no está claro, puede haber unión de perdedores. No hay nada que una más, que el reparto de los despojos.

Los pactos taparan las vergüenzas entre lo dicho en campaña (insultos incluidos) y la realidad que el poder electoral permite.

Estamos en la hora del vuelo de cuchillos y navajas, y en donde dije dijo digo Diego, en suma rebobinar todo lo dicho en campaña y darle la vuelta de una forma mínimamente convincente para los enterados, el público o votante en general les preocupa poco, normalmente nos consideran insuficientes mentales, sino no se entendería la falta de escrúpulos y el poco decoro que tienen en sus afirmaciones contundentes de férreos principios que apenas duran tras el cierre de los colegios electorales y asimilación de los resultados.

En fin nos queda la espera hasta la formación entes locales, ayuntamientos y diputaciones y todas esas mandangas  usadas como comederos para la tropa propia y así cerrar definitivamente de verdad el susodicho ciclo electoral y hasta la próxima.

De aquí al quince de este mes, veremos y oiremos de todo, esperemos sea divertido y no nos afecte mucho.


Barcelona, 5  Junio 2019

viernes, 31 de mayo de 2019

Diálogos frente el mar


Foto gentileza de I.C.C.


Diálogos frente el Mar


-          Parece que vamos a tener un buen día.
-          ¡Sí, ya tocaba! Estaba hasta la copa, de este tiempo tan inestable.
-          Ni que lo digas, hay días que acabas ahogado por la lluvia y salpicado por este mar cuando se pone bravo y cuando no, otros de sequía total.
-          ¡Bueno, bueno! Lo de bravo  no sé yo si se le puede decir, parece un novillo de fiesta de pueblo.
-          ¡Y tú que sabes! Si siempre has estado aquí plantado.
-          ¡No, no! ¡Que va! Yo estaba en una plaza del pueblo, pero en una reforma para poner una zona de parking me trasladaron aquí. Tuve suerte de que tenían que inaugurar este paseo, que si no…
-          ¡Ah! Pues sí que  tuviste suerte, sí. Yo vine de un vivero, tengo muchos familiares por aquí.
-          ¡Ya! Vinisteis todos de golpe. A prisa y corriendo. Os plantaron para llegar a tiempo antes de la campaña municipal. No como yo, que me trajeron de rebote.
-          Sí es verdad, estabas aquí solo ante la inmensidad de este mar tan juguetón.
-          Al principio me sentía muy triste, incluso añoraba  a los perros y sus incomodidades.
-          ¿Y no podías añorar a los abueletes sentados en los bancos de la plaza?
-          Ya me gustaría, pero quitaron los bancos para poder montar tenderetes para cuando había ferias.
-          ¡Pues ya es añorar! Con lo guarros que son.
-          A veces prefieres una mala compañía que ninguna.
-          ¡Quita! ¡Quita! Más vale solo que mal acompañado.

-          Sí, eso es cierto, pero en parte. Tienes que vivirla, me refiero a la soledad más absoluta. El hablar sólo  contigo mismo. Es duro, te ves hablando con las piedras y esas, pobres, nunca contestan.
-          Pues es bonito ver cómo cambian de color según les da el sol.
-          Bueno, pero no dicen ni mu.
-          Ni falta que les hace.
-          Puede, es imposible de saber.
-          Procuro disfrutar del entorno y no me planteo esas cosas que dices.
-          Será por qué estuve demasiado tiempo sin compañía. Me gusta  estar ahora alineado con vosotros.
-          No te confundas, alineado no quiere decir que estemos de acuerdo en todo.
-          ¡No, que va!


Barcelona, 31 Mayo 2019


miércoles, 29 de mayo de 2019

UNA PROMESA




Foto gentileza de I.C.C.


LA PROMESA


Le dijo con aplomo la anciana:
“El próximo año,
sí por su cumpleaños estoy viva,
le traeré un rosal amarillo
Las palabras quedaron flotando
en el ambiente de la consulta
como una sentencia.
La facultativa le sonrió
contestando risueña:
“No se me ponga dramática
que tiene cuerda para rato.
Ud. Nos enterrará a todos

En su interior sabía
que no era así,
el cuadro presentado
por el informe analítico
 era muy claro,

Por ello solicitó
 de inmediato,
su ingreso vía urgencias
en el hospital de zona.

Cuando a su regreso,
tras las vacaciones
vio venir al hijo solo,
sin cita programada,
con un rosal amarillo,
supo inmediatamente
que su paciente
había fallecido,
pero su promesa
quedaba  cumplida.



Barcelona, 22 Mayo 2019







Barcelona, 22 Mayo 2019

miércoles, 22 de mayo de 2019

LA CAMISA


Foto del autor



La Camisa



-       Te digo que se ha encogido.
-       ¿Pero cómo se puede haber encogido?
-       Pues ahora me va corta.
-       Eso es imposible.
-       Voy enseñando mis nobles piernas
-       Doy fe de que eso no transmite deseo alguno.
-       Con esta pinta no salgo. No me puedo poner eso.
-       Pero si vais a ir con la armadura puesta.
-       Sé que por dentro no voy correctamente y eso me basta.
-       Estás hecho un crío.
-       ¡Ermesenda! No me discutas, me sacas de quicio.
-       Poca paciencia tiene mi ¡Señor!
-       Pero cómo me voy a poner al frente de mis hombres de esta guisa.
-       ¡Huy sí! ¡Qué desastre!, mi Señor avergonzando sus estandartes.
-       Ríase mi buena princesa, pero no es de recibo ponerse delante de las tropas, con este aspecto tan ridículo. Así no puede ir uno a las cruzadas.
-       Pues quédate en el castillo, que mejor nos irá, en vez de gastarte los doblones en aventuras en tierras lejanas.
-       Pero que dirá nuestro Papa, espera de nosotros que entreguemos nuestra sangre por tan noble causa cómo es la conquista y defensa de la tumba de Nuestro Señor.
-       Todo son excusas, por tener una cueva más o menos, sois capaces de arrastraros por medio continente y morir en el intento.
-       Nuestro honor está en servir a la cristiandad.
-      ¡ Y yo! ¿Qué hago mientras? ¡Explicadme!
-       Rezar y preservar el honor de nuestro buen nombre.
-       Menuda tontería la que me pedís.
-       No habléis de este modo, las paredes escuchan.
-       ¡Claro! Con el foso casi vacío, puede entrar cualquiera.
-       Podrían denunciarnos ante el Santo Oficio.
-       Al menos entraríamos en calor.
-       ¡Ermesenda!
-       ¡Mi Señor!



Barcelona, 22 Mayo 2019.

miércoles, 15 de mayo de 2019

¿Vendrá el monstruo?


  
Foto del autor



    -    ¡Mamá!
   Dime Celia
-    ¿Esta noche vendrá el monstruo?
-    ¡Pero qué dices!¡Qué tontería es esa!
-    Hay noches que un monstruo viene a verme.
-    No sé de donde sacas estas historias.
-    Me da mucho miedo.
-    Acaba los deberes, mientras voy a por un vaso de leche, verás que bien duermes.

El sol se ha puesto tras la montaña y la oscuridad reina en el exterior de la casa.

Las trémulas luces dan fe de que ésta se haya habitada.

Los miedos de la niña no ablandan a la madre, que los cree fruto de las numerosas tonterías que dan por la tv.

Pero la angustia de ella no tendría que ser dejada de lado.

-    Aquí tienes.
-    Gracias mamá.
-    Y deja de pensar en monstruos y tonterías similares. Ya empiezas a ser mayor para esas cosas.
-    Sí mamá.

La niña obediente, deja la libreta a un lado y se toma pacientemente la leche ofrecida. La calidez de la misma enseguida le proporciona una sensación de sopor con la cual se introduce en la cama, donde cae rapidamente en un profundo sueño.

Fiel a su cita, el monstruo acude ante la cama de la niña y se queda durante un largo rato contemplándola.

Ahí de pie ante el lecho, sin apenas moverse, parece una estatua cual mascarón de proa de un antiguo velero bergantín.

La respiración de Celia tiene las interrupciones de quién se siente angustiado por un mal sueño.

Mientras la estatua se deleita admirando la blancura y candidez de su víctima.

Sin saber por qué, quizás por el simple hecho de estar siendo observada, la niña con un grito de angustia se incorpora y se queda agarrotada ante su verdugo.

Éste, disfrutando de antemano con dar rienda suelta a sus instintos más bajos, mantiene la cara oculta tras una especie de saco que le cubre la cabeza al completo, apenas se adivinan sus siniestros ojos, con una mirada poco amistosa, incapaz de inspirar la mínima piedad.

Con una voz grave le dice:

-    No temas Celia. Ya sabes que solo vengo a jugar un poco contigo.
-    No me gustan sus juegos.
-    Ya te gustarán.
-    ¡No, por favor!

Mientras en otra habitación, la madre duerme plácidamente, tras haber ingerido también su vaso de leche tibia, sólo que a éste, atendiendo a los consejos de su marido, le acompaña unas grageas de un potente somnífero, para que duerma más profundamente y pueda rehacerse de su agotamiento crónico. Eso dice.

Evidentemente, no oye ni llantos, ni quejas, ni súplicas.

Esos ruidos provenientes de otra habitación de la casa.


Pues en su casa no hay monstruos.