viernes, 24 de febrero de 2017

Fruta sana

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El viento hacía inútil guarecerse de la lluvia bajo un paraguas, por muy de diseño que fuera, con marca de cierto pedigrí incluida. Eso le molestó de forma especial, no solo por mojarse de forma desagradable sino y muy importante, por arruinar ese peinado tan voluptuoso que le habían recomendado en su peluquería, la de total confianza, donde siempre hacían lo que querían, sin contar con sus gustos..

Encima, ese viento juguetón, que no paraba de reírse de sus pequeñas incomodidades, no era lo suficientemente fuerte para llevarse esas nubes que no paraban de desahogarse con ansias, de sus inacabables gruesas gotas de agua.

Estaba claro que las inclemencias atmosféricas se seguirían cebando en su cuerpo, sin mermar su espíritu combativo, pues aun mantenían alto su fuerte carácter luchador, éste que no se rendía jamás ante ninguna incidencia y menos ante una incomodidad natural.

Los copos de nieve se reciben con una cierta simpatía, de la que el agua normalmente carece, a pesar de que haya quién  cante bajo la lluvia.

Pero aquí, lo único blanco que caía, eran las hojas desprendidas de los olorosos jazmines, quedando totalmente desplumados, para desolación de la dueña del balcón afectado.

Pero ella, ni cantaba, ni aspiraba perfumes, ni sonreía al tendido, se limitaba a caminar con paso apresurado, sorteando los charcos agarrando fuertemente el paraguas que el viento le quería arrancar.

Cuando lo vio, con su porte decidido y sus sienes plateadas, entre el cuello de la parka subido y su sombrero de lluvia empapado.

Era él, no había duda, había gozado con sus caricias, disfrutado de sus besos, desgarrado su interior por sus acometidas, y eso no se olvida de un día para otro.

Miró el local en el que entraba, uno de esos colmados puestos de moda, recuperando el viejo estilo de cuando eran críos, vendiendo las cosas a granel y por piezas sueltas, todo muy ecológico, muy chic y con certificado de origen y muy caro.

Entró tras suyo, como atraída por un imán, por una fuerza centrifuga imposible de superar, contempló su nuca, su coronilla despoblada una vez sacado el sombrero y esas espaldas, todavía rectas, fuertes, podía dar fe de ello.

El notó que era observado, una mirada por detrás es detectada sin saber nunca por qué, se giró mientras esperaba turno para ser atendido, por el chico de la bata a rayas.

Entonces la vio, al momento sonrió, toda su cara se iluminó, como si fuera enfocada por una luz, usada para destacar en un teatro.

-        He pensado en comprar algo de fruta y unas aguas.

-        Me parece bien, no pensaba, pero te he visto entrar y no he podido reprimirme.

        Eso está bien.
-        ¡Ya! A ti te gusta que sea así.
-        Por supuesto.
-        Pues no siempre voy a seguirte.
-        ¿Ah no?
-        ¡No!
-        ¿Y si te sigo yo?
-        Pruébalo.
-        ¡Vale! Pues ahora subo.
-        Te espero en casa.
-        Hasta ahora.

Pequeños diálogos, casi de carácter domestico, que unos amantes se dedican, sin más, ante la mirada incrédula y sorprendida, de un milenial, doctorado en ciencias sociales, con un máster en aprovechamiento de recursos humanos, pero que ahora se limitaba  a cobrar, en un centro de verduras y frutas ecológicas. Muy cool, eso sí.

Mientras sale del local, contempla la figura que se aleja por la acera, peleando con el paraguas, donde unas piernas enfundadas en unas negras medias, le invitan a seguirlas.

Cosa que hace de inmediato, mientras se acomoda la bolsa de la compra en el regazo. ¡Que incomodo es! Usar bolsas de papel reciclado, en días de lluvia.



Sarrià, 24 Febrero 2017.

34 comentarios:

  1. Pues sí, me sacaste la sonrisa.

    Lo del paraguas en días lluviosos con viento es de lo más inútil, los paraguas chic de pedigrí también se doblan ante un fuerte viento ;)

    Me gusta esa pareja de amantes y el giro que ha dado el relato con algo tan al orden del día, como es gente preparada no pudiendo trabajar en un trabajo acorde a su preparación y encima dando las gracias porque tiene trabajo :(

    Las bolsas en papel reciclado en días de lluvia tan inútiles como los paraguas con viento ;)

    Besines.

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    1. Hola Livy!
      Es que vivimos en un mundo de incoherencias, con o sin diseño de por medio ;)
      Besines.

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    2. Muy incoherente, Alfred.

      Gracias por consejo, Bach ;)

      Hoy tengo una cita con Renoir :)

      Besines

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    3. Disfruta de tu cita y la banda sonora ;)
      Besines.

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  2. La lluvia es necesaria, pero insufrible. Debería llover de 2 a 6.
    Un abrazo.

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    1. Sí, tienes razón, tendríamos que promover ese horario :)
      Un abrazo.

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  3. Tratas con tal dulzura y ternura cada uno de los elementos insertos en tu entrada que me gustaría que vieras mi cara de satisfacción fascinada al ir recorriendo renglones. Y más porque me queda muy claro que estás en un gran momento de tu vida, pues aprecias hasta lo que a muchos mortifica, como el viento.
    Besos.

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    1. Hola sara!
      Muchas gracias por tus apreciaciones. La verdad es que me siento muy a gusto :)
      Besos.

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  4. Adoro la lluvia como resbala por mi piel, acariciando todo sentido de mi ser. Es como renacer una y otra vez. Para mi la lluvia es un regalo lo que pase estando ella es una agradable aventura. Besos!!

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    1. Que suerte tienes, a la mayoría, la lluvia les parece una incomodidad necesaria.
      Besos.

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  5. Eso sí que es ir de compras!
    Y el milenial, un guiño a la cruda realidad.
    Besos.

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    1. A que sí!
      Vivimos tiempos difíciles y convulsos.
      Besos Celia.

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  6. todo un encanto como escribes y descubrirte
    un abrazo desde el otro lado del charco

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    1. Un abrazo desde el Mediterráneo, gracias por tan agradable visita.

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  7. Alcachofas y pepinos fue la compra al final. Soy tan basta a veces jajaja
    He sentido el frío de la lluvia y el desparpajo de la pasión.
    Besitos Alfred

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    1. Vaya lopillas, que compra más prosaica ;)
      Me alegra.
      Besitos.

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  8. Alfred precioso poema! Gracias por dejarnos leer esto. Y perdon por las veces que critique tus palabras cuando senti que las faltaba musica.
    Un abrazo limpio, por supuesto

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    1. Muchas gracias Marijose! De todas las críticas se aprende, ninguna sobra.
      Un abrazo.

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  9. Que decirte estimado Alfred
    Todo me gusto
    Me quede pensando a mi nunca me sucedio.....lastima
    Digo lo de encontar una nunca asi jeje
    Cariños

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    1. Hay Abu, no me digas eso, seguro que sí.
      Un abrazo.

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  10. Siempre en la vida existe una posibilidad.
    Cuanta ternura, Alfred.

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    1. Hola Tecla!
      La vida te da oportunidades varias.
      Muchas gracias!

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  11. Hola Alfred, así también me gustaría comprar o que me hagan la compra:), magnifico relato ya que haces sentir esa lluvia y frío que hace.

    Besos.

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    1. Hola Piruja!
      Qué importan la lluvia y el frío, si luego tienes un cálido abrazo.
      Besos.

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  12. Este es un mundo tan superficial...y lleno de incoherencias...
    Da gusto ver en la historia esa sonrisa y esa cara iluminada.
    : )
    Bien por esos amantes.

    Besos.

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    1. El mundo es inconexo y fatuo, sólo las pequeñas historias se merecen un respeto.
      Bien por ellos ;)
      Besos.

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  13. Las tormentas no deben afectar a nuestro interior, no porque llueva en el clima va a llover en nuestra vida, asi como hay días que mucho sol fuera no se logra ver en el interior.

    Un placer leerte y sentirte .

    Un beso enorme.

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    1. La luz interior nada tiene que ver con la iluminación solar, buena apreciación.
      Muchas gracias!
      Un enorme beso.

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  14. Hola Alfred!
    Los elementos de la naturaleza a nadie dejan indiferente. En el jardín me encanta que llueva y en la ciudad me fastidia. Pero aquí se trata de dos amantes y los elementos son relativos. Se diría que juegan mientras compran en una frutería como las de antes.

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    1. Hola Enric!
      Los elementos de la naturaleza en muchas ocasiones condicionan nuestra actividad y con ello el devenir de nuestra historia.
      Aquí es un capricho del destino.

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  15. Breve, preciso y conciso:
    Me encata esta entrada.
    Un abrazo.

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    1. Hola mari carmen!
      Muchas gracias!
      Un abrazo.

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  16. Me gusta la sonrisa que despierta tu historia, me gusta leer la lluvia desde la comodidad y no pelearme con esos paraguas con viento, me gusta esa crítica velada que hay en tu texto y me gusta como lo has contado.
    Un saludo

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    1. Hola Conxita, muchos me gusta me parecen, tantos que me enrojecen el semblante, la crítica sigue.
      Un saludo.

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