domingo, 19 de mayo de 2013

Escalera

Subí las escaleras con poca convicción, eran de una madera clara, supongo que pino joven sin desbastar, pero se veía fuerte y bien hecha.

A lo larga de mi vida había subido muchas escaleras, de maderas nobles, de mármol, de terrazo, de cemento, embaldosadas o enmoquetadas.

Pero ninguna, qué siendo tan sencilla, pudiera ser tan importante para mí y mi futuro próximo, sin ánimo de dramatizar, no subirla me sería vital.

Pero ello no estaba en mi mano, acompañado por un grupo, y siendo observado por un público ansioso, no sería correcto desairarlos marchándome en el momento cumbre.

Así pues afronté mi destino, con el ánimo sereno propio de mi carácter, en los momentos cruciales de mi vida, azarosa hasta este momento.

Subiendo sus peldaños, recordé con intensidad, mil anécdotas de mi existencia, a cual más sorprendente, y que no me importaría repetir al momento.

Es curioso cómo en ciertos momentos de cierta tensión emocional, aparece todo lo vivido, en una película pasada a cámara rápida, sin hacer pausa en ningún fotograma.

De todo esto, pronto no recordaré nada, no es que tenga mucha importancia, dadas las malas criticas que mis últimos actos han merecido, pero las cosas son cómo son.

Al llegar a la planta superior, me esperaba un comité de recepción muy circunspecto, gente seria de la que no sabe reír, para distender los momentos trágicos.

Encima, tenía que soportar un hombre de negro, de esos que van con el libro en la mano y se empeñan en decirte lo que has de hacer y lo que no.

Les dije que procuraran dar el acto por acabado, lo más rápidamente posible, pero no atendieron a razones y se limitaron a cumplir con el protocolo establecido.




sábado, 4 de mayo de 2013

Panetone

                                                         Foto tomada de gastronomía.com

El Panetone en un dulce tradicional navideño originario de Italia, que como es común en todos sus gustos culinarios, han sabido exportar a todo el mundo.

Los más optimistas de sus defensores, fechan su origen en la época de los romanos, cuando mezclaron el pan con miel y frutos.

En cualquier caso, es suave, agradable de comer, y ha sabido imponerse como complemento ha regalar, en las fiestas de navidad.

De todas formas, dado que ahora estamos en primavera, no vendría a cuento hablar sobre él, pero la vida siempre es más curiosa de lo que parece.

Pero resulta que estoy comiendo a estas alturas del calendario, de manera asidua y con fruición, por las mañanas, a la hora del café.

En la empresa, un proveedor quiso promocionar su producto, haciendo una campaña en la que se obsequiase con un panetone, al realizar una venta.

A nadie amarga un dulce, pero el disfrute rutinario, quita placer al acto espontaneo y muy centrado en unas fechas festivas.

Ni que decir tiene, que el obsequio no llego a salir de los almacenes en la cuantía, que los estudios previos habían considerado,

Todo ello dio pie a múltiples  bromas entre el personal, y la parte responsable del producto en cuestión,
que supo tomarlo con filosofía y buen humor.

Ahora, que se ha ido de la empresa, hacia un destino con mejores perspectivas de futuro, y con un trozo de panetone en la mano, recuerdo su risa cantarina, sus frases determinantes, su razonamiento contundente.

Y pienso que es una mujer de una pieza, que le ira muy bien, y que aún nos queda panetone para recordarla,
con un abrazo!





miércoles, 1 de mayo de 2013

Libros


                                                              Foto obtenida de internet





Por cuestiones de espacio en un cambio de domicilio, los libros embalados durante la mudanza, no fueron llevados al nuevo destino.

Apiladas las cajas en un trastero, la única señal de su existencia, eran pequeñas señales abreviadas de su contenido.

Novelas, guías de viajes, libros de texto, colecciones temáticas, enciclopedias, apuntes universitarios, archivos personales, anotaciones, panfletos, obras teatrales, poesía.

Años de historia familiar, acumulados a través de los libros mal guardados, esperando inútilmente  ser releídos, hojeados, manoseados y dejados otra vez.

Cientos de historias de todo tipo, guerras, romances, intrigas, descubrimientos, gestas deportivas, exploraciones, traiciones, campañas, leyes, códigos, un compendio de cultura.

Todo tipo de personajes, reales y ficticios, héroes, reyes, dioses, caudillos, artistas, científicos, políticos,
buscones, picaros, mercenarios, religiosos, criminales, exploradores.

Enfrentados entre si, colaborando, amándose, traicionándose, respetándose, temiéndose, todos los grandes protagonistas y los secundarios que deciden el devenir de la historia.

Todos y cada uno de ellos, con  las palabras justas, adecuadas, hermosas, sonoras, dulces, embriagadoras, descriptivas, enaltecedoras.

Acompañándonos en distintas etapas de nuestra vida, ejemplos a seguir y a odiar, intercambiando las posiciones, según la evolución personal.

Pero formando parte de nuestra vida, de nuestra formación, de nuestras manías personales, de nuestra forma de expresarnos.