jueves, 31 de mayo de 2012

Arlés

                                         Las arenas, (Arlés, Francia). Fotografía del autor.

Paseo mi mirada por las nobles piedras del circo, soporto el mismo sol abrasador, sacudo mis pies para desprender las mismas piedrecillas de mis sandalias. Imagino a un mando romano, antes de arengar a sus tropas.

Cómo los rudos hombres están preparados, expectantes ante lo que les tenga qué decir su centurión, cada misión es un riesgo, ya lo saben, pero una buena fuente de ingresos.

Le seguirán a donde él diga, tiene ganada su confianza, ahora hay que ir con Julio Cesar, y ganarán la apuesta contra Pompeyo apoyado por la ciudad de Marsella.

El majestuoso río, pasa manso a mis pies, respiro su humedad para refrescarme. no está para las cuitas de los hombres, sólo cuando se enfada, crece lo suficiente para llevarse un puente mal construido.

Regreso en el tiempo y me encuentro contemplando la plaza, espectacularmente retratada por Vincent van Gogh, con sus vistosas  flores, cortejadas por las abejas, cómo jóvenes intentando captar la admiración de los hombres, con su colorida vestimenta.

El mismo sol, produciendo la misma luz, inundándolo todo con una claridad deslumbrante, realzando los colores, haciéndolos más vistosos, produciendo una emoción, que sólo el  pintor pudo plasmar.

Grupos de personas, se pasean por esa misma plaza, que hollaron sus pies, y sus manos trasladaron a un lienzo memorable, contemplando mil y un recuerdos de sus obras, hechos cómo chucherías para contentar a los salvajes, en su paseo bajo las arcadas.

Por las carreteras de la zona se agradece la sombra acogedora de los suntuosos plataneros que acariciados por la brisa se mueven despidiéndose de nosotros.




                                             Foto del autor, placa conmemorativa  V. v. G.

14 comentarios:

  1. Apasionada foto de un paisaje.
    Una belleza. Felicidades por conseguir plasmar las sensaciones de la luz, desde las pupilas del más incomprendido de los pintores.

    Un abrazo

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    1. Plasmó como nadie La Provenza, su luz y su color. Un abrazo Albada, gracias.

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  2. Cada cual tiene su visión de un mismo sitio, y todas ellas influenciadas por las circunstancias de cada momento. Son estas, las circunstancias, las que nos hacen sentir, ver y transmitir de forma tan diferente como igualitaria. Nada es blanco ni negro, todo depende de quien lo mire y como lo haga, como se encuentre, como sienta. Lo importante es poder transmitirlo.En tu caso, consigues transportarnos en el tiempo y vivirlo en primera persona.
    Un abrazo

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    1. Gracias por tus amables palabras. Es imaginar un edificio o lugar en el momento que no era un monumento.
      Cuando simplemente era vivido por los ciudadanos.
      Algo que ver con lo de qué el río que vemos nunca es el mismo.

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  3. En el trayecto de un viaje a Cantabria una pareja hablaba con otra de sus respectivos viajes. Una persona dijo a otra que había estado en Grecia y que sólo había visto piedras ruinosas. Se me congeló el alma. Yo, que cuando estuve en Roma delante del Coliseum casi beso el suelo y se me cayeron sendas lágrimas. A mi, que cuando estuve bajo el Moulain Rouge casi me abrazo a sus paredes para oler el tiempo pasado y extraer toda su historia segundo a segundo. Al final a todos no nos importan las cosas de la misma forma. Ni todos vemos lo mismo cuando observamos el mismo objeto.
    UN GUSTO LEERTE.

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    1. Contemplando las piedras ruinosas, te imaginas la gente que las utilizó para construir y los que las disfrutaron.
      Da igual estar ante el Partenon, el acueducto de Segovia, o una simple calzada romana en la Garrotxa.
      Si sigues los pasos de la humanidad, te imaginas sus acciones, y disfrutas con ello. Y lo respetas.
      Cada mirada es una interpretación. Un placer tu visita.

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  4. recorriendo su museo en Amsterdam llegué a la conclusión que sus obras tienen una cuota de melancolía extrema que muchas veces grita la tristeza que habitaba en su corazón. Buen escrito, muy bueno

    un abrazo

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    1. Gracias Laura, aún dentro de su melancolía y supuesta locura, ese toque de tristeza incierta, en sus obrar realizadas en Arlés, no sale a relucir, superado por el uso del color y la luz provenzal.
      Un abrazo.

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  5. Me pasa lo mismo que a ti cuando visito lugares históricos, me retrotraigo en el tiempo e imagino la vida de otros años... ¡la de cosas que podrían contarnos esa piedras!

    Muy buena foto,

    Un abrazo.

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  6. Si, impresiona como lo hicieron, con los recursos que tenían, es una pasada. Gracias, tenía que eliminar, cualquier señal de los tiempos actuales, por eso tiene un angulo curioso.
    Un abrazo.

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  7. Pongamos dode pongamos la vista vemos las huellas del pasado. Todo esta cargado de historia.
    Feliz fin de semana.
    Un saludo.

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    1. De la cual no siempre hemos aprendido la lección, gracias y feliz también para ti.
      Un saludo.

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  8. Son los efectos inmediatos de la contemplación: Más carga histórica cuanto mayor ahínco le ponemos.
    Las personas no resistimos al paso emocional del tiempo.
    El Arte y la Historia, sí.

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    1. Gracias por leer y comentar, curiosa observación la tuya. Un saludo.

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